La gente que hace Europa: jubiliación, fronteras y cometas

Artículo publicado el 3 de Junio de 2009
Artículo publicado el 3 de Junio de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Ya sean de Finlandia o de Chipre, de Alemania o Francia, de la 'vieja' Europa o de los recién llegados, 27 atenienses hablan sobre su Europa y cómo piensan que debería ser. Las elecciones de la UE se celebran entre el 4 y el 7 de junio de 2009. En juego, 736 escaños para 9.000 candidatos

Gert Solberg, 58, calcula su pensión: 1.400 euros. Teme envejecer en Grecia. En unos años regresará a Dinamarca donde el estado del bienestar es mejor. “Pero aún así, me gusta como cocinan el cordero asado y vuelan las cometas en Grecia", puntualiza. 

Fabrizion Bugliani, cocinero italiano de 58 años. Ha trabajado en restaurantes en Francia y en Alemania. “Desde la fundación de la UE, no parece haber ocurrido nada importante a parte de las cinco ampliaciones", nos comenta. Fabrizion encuentra que los centros de toma de decisiones están aún lejos de los ciudadanos. ¿Ha sido la UE un éxito o un fracaso? "El concepto de Europa es más económico que social", dice la economista francesa Brigitte Elié-Nikolopoulou, que lleva 23 años viviendo en Grecia. “A día de hoy no podemos hablar de una Europa de naciones, sino de una Europa de multinacionales".La población del continente está envejecida, y el acceso de los nuevos miembros ha significado también el acceso de una fuerza de trabajo barata - todo esto implicará un impacto perjudicial a largo plazo sobre todos los Estados miembro, nos advierte: empezando por Grecia.

Ventajas de Europa

Para los profesionales de treinta y tantos la otra cara de la ampliación económica es la "flexibilidad laboral". El arquitecto Stephan Mirger se desplaza desde Austria e imparte clases en la universidad de Patras: "Con el telón de acero, Viena siempre estuvo marginada. Hoy las fronteras están abiertas. Puedes conducir por negocios o por ocio a Hungría, la República Checa o Croacia en menos de una hora. Nadie te parará por el camino". 

"¿No es magnifico que hoy en día nuestra generación ni tan siquiera se puede imaginar Europa en una guerra?", la que pregunta es Daniela Stai, 53, que dejó Berlín en 1976 siguiendo a su marido hasta Grecia. “La ampliación de la UE ha sido un gran éxito", añade Daniela.

"Jamás he forzado a mis hijas a elegir entre Irlanda o Grecia", dice Emer Rona-Asimakopoulou, a sus 50 años. "El 17 de marzo celebran el día de San Patricio y el 25 de Marzo el de la revolución griega. Su generación tiene su propia manera de ver Europa".

Marita Asounma y Laura Minano, ambas de 30, también están casadas con griegos. Son la generación Erasmus que encontró su camino hacia el saber desde hace 20 años, cuando se creó el programa de intercambio europeo más famoso. "Me he beneficiado del todo de Europa" señala Marita Asounma, finlandesa de 35 años. "Realicé mi master en el extranjero, y he cambiado de dirección fiscal por tres países diferentes".

La española Laura Minano lleva 4 años en Atenas trabajando como Asesora de márquetin. “No me siento extranjera. Cuando me preguntan si me siento más española o griega respondo 'soy europea'".

“No sé cómo decidí venir aquí", nos dice Susana Zukarova de Eslovaquia, estudiante en la Universidad Panteion de Estudios Europeos e Internacionales y que tiene la intención de sacarle partido a su dominio del griego para encontrar empleo de regreso a su casa. "Guay" es una de las primeras palabras que tuvo que aprender nada más llegar, sus colegas de vientitantos hablan de una Europa abierta sin discriminación.

Echar a perder

"En Bélgica la coexistencia de varias naciones y lenguas ha echado a perder la cohesión nacional", comenta Yvette Schroeder-Stathopoulou, 60 años. Un sondeo de la Comisión Europea muestra que 4 de cada 10 europeos piensa que este "crisol de culturas" acarreará la extinción de las tradiciones nacionales.

"Rumanía y Bulgaria se han visto transformadas en grandes factorías", claman Ivo Dimitrov, un chico búlgaro de 20 años, y Robert Krokerou, de 27, a los que les preocupa un inminente desastre ecológico. Creen que la causa se halla en la repentina industrialización de sus países y, en concreto, en la nueva fábrica que Nokia ha levantado en la zona.

"La ampliación de la UE ha potenciando el flujo de inmigrantes hacia Grecia. Tenemos la mayor afluencia de inmigrantes de Asia y ya no podemos continuar así". El que habla es Dimitris Botsos, director de Amnistía Internacional en Grecia. "En esencia, los inmigrantes ilegales son viajeros sin documentos. Cuando los tememos los estamos excluyendo de la Europa de la unidad, la libertad y las ideas. Los dejamos vivir en semi clandestinidad, mostrando indiferencia por su futuro".

Pedro Adrante, de Portugal, está de acuerdo. “Es totalmente inaceptable que haya inmigrantes muriendo al intentar entrar desde Albania a Italia o desde África en Portugal y España. La forma en la que estas personas lleguen a nuestros países es muy importante: es su forma de entrar en Europa".

"Yo ya no sé qué es Europa ni cuales son sus limites, ya no", nos confiesa Robert Krokerou, un chico rumano de 27 años. 

Turquía es muy diferente de Europa

Para Marko Bock, un obrero del metal de 48 años de Luxemburgo, que ha trabajado en Ankara durante 7 años, "Turquía es muy diferente de Europa en términos culturales y de religión, la comunidad turca en Alemania ha obligado al Estado alemán a proporcionarles escuelas donde sus hijos puedan ser instruidos exclusivamente en turco. Turquía es un país sin clase media, si el país se uniera hoy a la UE su población se vería mermada, millones emigrarían por toda Europa". 

Leo de Vos, asesor legal holandés de 60 años en una naviera también se posiciona en contra de más ampliaciones. “Nadie puede demandar nada si es inmigrante, tienen que cumplir la legislación del país que les acoge".

Thomas Ivanksi, Erasmus polaco de 24 años y estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Atenas, se muestra más indulgente. “Merece la pena darle algunas esperanzas a Turquía sobre su acceso a la UE, seguimos acusando a los turcos de ser fundamentalistas; mira cuantos fundamentalistas hay en Europa justo ahora, y estos son peores".

Mi grabadora está repleta, todo lo que se ha grabado y lo que no es un barullo de ideas, tal y como la UE, que no se ve determinada por sus fronteras o instituciones. Europa es sus residentes, es decir, nosotros.

Este artículo ganó el premio al joven periodista europeo por Grecia en 2008