La gurú india que seduce a los jóvenes europeos

Artículo publicado el 12 de Julio de 2017
Artículo publicado el 12 de Julio de 2017

A partir del quince de julio de 2017, cerca de trescientos jóvenes europeos se darán cita en Alemania en torno al tema "educar, cultivar, participar". Todos son miembros de la red europea Amrita Youth for Unity Diversity and Harmony (AYUDH), filial dedicada a la juventud de la gurú de origen indio Amma. Meditación, conferencias y deporte. Todos los caminos conducen a la sabiduría.

"En India me encontré con una población de tradiciones milenarias y abierta a otras religiones. Decidí inspirarme en ella cuando volviera a casa", explica Dorian al recordar su primera estancia en el país hace ya diez años. El camino que acercará a este ingeniero de treinta y dos años a Amma comienza en la patria de la gurú. Amma (mamá en hindi), cuyo verdadero nombre es Mata Amritanandamayi, es originaria del sur de la India y famosa a nivel mundial por su "dárshana". Pasa horas sin descansar prodigando durante sus visitas internacionales, lo que le ha valido el reconocimiento de altos dignatarios, como el papa. Además, ha intervenido en numerosas ocasiones en las Naciones Unidas. "Amma es una fuente de inspiración. Habla de grandes valores que deberían guiar las acciones de la humanidad. Es más que una religión", resume Dorian.

Amma también es una multinacional gracias a su movimiento Embracing the World (ETW). La red ha fundado hospitales, escuelas, asociaciones y ONG en todos los países. "Amma cuenta con un capital simbólico muy fuerte junto con una amplia red diplomática", escribía el periodista Jean-Baptiste Malet en la publicación Le Monde diplomatique de noviembre de 2016. En Europa, los jóvenes fans de la gurú son miembros de AYUDH, una de las numerosas filiales del imperio espiritual. Esta rama agrupa a los adeptos de edades entre los quince y los treinta años. Aunque dependen a nivel espiritual de Amma, las asociaciones son autónomas en lo que respecta a la organización de actividades humanitarias. En Francia, los miembros disponen de dos áshrams (centros religiosos) donde reunirse, cerca de Chartres y de Tolón.

"Una manera de recrear el proyecto europeo"

Margot, estudiante de veinte años del Instituto de Estudios Politécnicos de Lyon (también conocido como Sciences Po Lyon), trabaja como voluntaria para la cumbre europea de AYUDH desde hace dos años. Traduce de manera simultánea los discursos de los invitados al evento junto con otras dos amigas. "Me encantó desde mi primera participación. Hay actividades físicas, juegos de rol, ejercicios para coger confianza en uno mismo y tomar consciencia de los otros. Me marcó", cuenta con entusiasmo. Prefiere el movimiento europeo: "Estoy muy comprometida con el proyecto europeo en lo que respecta a los intercambios entre las personas. Gracias a esta cumbre, tuve la oportunidad de conocer a gente con la que no habría podido coincidir en otro lugar. A nuestra edad, prejuzgamos rápido, pero nos damos cuenta de que compartimos los mismos valores", dice maravillada. Desde que es miembro de AYUDH, Margot tiene amistades por todo el continente, desde Gibraltar a Suecia, y puede quedarse en las casas de sus amigos cuando viaja. Para Dorian, no se trata de "una simple reunión de jóvenes", sino de una experiencia personal determinante.

Margot, al contrario que Dorian, todavía no ha conocido a Amma. Sin embargo, la gurú le muestra el camino. "AYUDH está muy ligada a Amma. Ella nos da las claves sobre cómo debemos ver la vida", explica Margot. Cuando los miembros de AYUDH se reúnen en el áshram, cada persona lleva a cabo las actividades que desea y cuenta con consejeros espirituales dispuestos a responder a sus preguntas. Allí, Margot ha practicado jardinería, meditación, yoga e, incluso, cocina.

Amma visita a sus adeptos una vez al año, aprovechando su gira mundial. Gracias a la agenda pública de sus viajes, miles de seguidores se reúnen en los lugares señalados en la página web de ETW para recibir un abrazo de ella. Desde que tuviera lugar su primera gira en 1987, Mata Amritanandamayi, entonces gurú local, ha logrado crear una base internacional. El resto del tiempo vive en su tierra natal, en el suroeste de la India.

Un abrazo para ir tirando

El voluntariado de Amah en una de las organizaciones vinculadas a la gurú demuestra que la experiencia no ha sido un camino de rosas para todos. "En 2007 fui al encuentro de Amma durante su paso por Francia. Me derrumbé en sus brazos y cometí el error de creer que se trataba de una revelación espiritual", cuenta Amah Ozou-Mathis, una ingeniera de treinta y tres años que fue voluntaria en ETW durante cinco años. Explica que este error se debió a la puesta en escena y el fervor que rodean a los desplazamientos de la gurú.

La joven critica sobre todo la competición que existe entre los miembros del movimiento: "El objetivo de los voluntarios es acercarse a Amma, conseguir 'incentivos', como una caricia en la mejilla delante de todo el mundo. Van detrás de los puestos de responsabilidad y se pisan los unos a los otros para destacar", se lamenta la joven. "El objetivo del áshram es matar el ego, así se consigue aceptar los insultos. Amma dice que los áshrams son como lavadoras llenas de piedrecitas. De tanto chocar entre sí, se vuelven redondas. Para mí, esta mentalidad no estaba en concordancia con los valores que promulgaba la gurú". Es, pues, una competición para nada representativa de los valores de solidaridad, de bondad y de escucha predicados.

Invertir en una asociación ligada a Amma no implica estar obligado a participar en las actividades. Margot, por ejemplo, desembolsará 120 euros para la cumbre de AYUDH en las proximidades de Fráncfurt. Si ella lo desea, trabajar tres horas al día le permitirá que su factura baje a sesenta euros. Las actividades son libres en el seno de los áshrams, lo que significa que cada uno puede hacer lo que quiera con su tiempo. La relación con la gurú también es libre, ya que algunos la consideran una maestra espiritual mientras que otros estiman que es una santa o, incluso, una divinidad viviente. Amah, por su parte, invirtió hasta quedarse sin nada: "Como mi fe se agotaba a cada decepción, hice varios viajes por Europa y pagué la publicidad y los eventos con mi propio dinero. Esperaba que eso sirviera para recuperarla. Sin embargo, fue en vano". Por el contrario, hace ya diez años que Dorian descubrió a Amma y todavía conserva el entusiasmo de los primeros días. Este quince de julio, AYUDH podrá contar con su presencia en Alemania.

---

Este verano, Cafébabel quiere conocer personas que han decidido vivir su espiritualidad de una manera diferente. Descubre nuestro especial sobre religiones alternativas a través de ocho reportajes.