La herencia de la revolucion del 15-M

Artículo publicado el 19 de Mayo de 2014
Artículo publicado el 19 de Mayo de 2014

Cada nuevo periodo electoral deja en evidencia el bipartidismo efectivo que existe en nuestro país a pesar de la eclosión de una multiplicidad de nuevos partidos efímeros. La revolución del 15-M significo un giro fundamental en la sociedad española sin conocer hasta la fecha consecuencia política inmediata. ¿ Es de esperar una metamorfosis en la vida política española ?

La pre­gun­ta que uno se hace vien­do la mul­ti­pli­ca­ción de aso­cia­cio­nes ciu­da­da­nas (más bien co­no­ci­das como ma­reas ciu­da­da­nas), de mar­chas por la dig­ni­dad, de pro­ce­sio­nes y pro­tes­tas en con­tra de la ley que res­trin­ge el de­re­cho al abor­to, o el pro­pio de­re­cho de reunión y de ma­ni­fes­ta­ción, es ¿ por­que no apa­re­ce un líder po­lí­ti­co que pueda lle­var­se la voz y el voto de estos ciu­da­da­nos he­ri­dos y des­qui­cia­dos a Bru­se­las y a la Mon­cloa ?

La res­pues­ta, lejos de ser sen­ci­lla, po­dría re­su­mir­se en la di­ver­si­dad de aque­llas reivin­di­ca­cio­nes de la Puer­ta del Sol en mayo del eterno año 2011.

Ese mes se vio la otra cara de la mo­ne­da, o mejor dicho lo que hay de­trás del es­pe­jo en el que se re­fle­ja­ron los ros­tros de Jo­sé-Luis Za­pa­te­ro, Jo­sé-Ma­ria Aznar, Fe­li­pe Gon­za­lez, Leo­pol­do Cal­vo-So­te­lo y Adol­fo Sua­rez: un sis­te­ma po­lí­ti­co ago­ta­do, os­cu­ro y de­ca­den­te. Mis opo­si­to­res res­pon­dían que este sis­te­ma du­ra­rá más que yo y la­men­to tener que dar­les toda la razón a pesar de mis an­he­los por ver mi país con­ver­tir­se en un ejem­plo de de­mo­cra­cia y trans­pa­ren­cia.

No se equi­vo­que, la in­ten­ción de este ar­tícu­lo no es de ser un pan­fle­to en con­tra de nues­tros pa­sa­dos pre­si­den­tes del go­bierno, quie­ro con­fiar en que “Dios re­co­no­ce­rá a los suyos”. Se trata más bien de pres­tar­le aten­ción a la ini­cia­ti­va ciu­da­da­na de los lla­ma­dos “in­dig­na­dos” y res­pe­tar sus in­quie­tu­des. Se pro­cu­ra de­nun­ciar un “status quo” po­lí­ti­co es­tan­ca­do en la bi­po­la­ri­za­ción desde casi 40 años.

Vol­va­mos a la Puer­ta del Sol, tes­ti­go del ma­les­tar de mis com­pa­trio­tas. Aquel mes de mayo 2011 se es­cu­cha­ron mu­chas pro­pues­tas ya sean po­lí­ti­cas, so­cia­les, me­dioam­bien­ta­les y eco­nó­mi­cas que más allá de ser de iz­quier­da o de de­re­cha, la gran ma­yo­ría pre­sen­ta­ban las vir­tu­des de ser ori­gi­na­les e in­no­va­do­ras.

Cómo ol­vi­dar­se de aque­llas reunio­nes ciu­da­da­nas en la puer­ta del sol vien­do nacer pro­po­si­cio­nes como “una vi­vien­da y un tra­ba­jo para todos”, la sus­ti­tu­ción de la aus­te­ri­dad por in­ver­sio­nes pu­bli­cas, el fo­men­to de la tran­si­ción ener­gé­ti­ca, el desa­rro­llo de ser­vi­cios pú­bli­cos, la lucha en con­tra del frau­de fis­cal, el ex­ter­mi­nio de la co­rrup­ción, el im­pul­so de la ta­sa­ción sobre la transac­cio­nes mo­ne­ta­rias (Tobin tax)... Re­cuer­do con or­gu­llo y algo de tris­te­za aque­llos días de su­ble­va­ción y mu­ta­ción so­cial, algo cam­bió en aquel en­ton­ces.

Pero a la hora de crear un par­ti­do po­lí­ti­co que lleve al fren­te di­chas as­pi­ra­cio­nes, no apa­re­ce un par­ti­do po­lí­ti­co sino una mul­ti­tud. De esta forma se le hace la cama a los par­ti­dos po­lí­ti­cos tra­di­cio­na­les res­pe­tan­do a la letra el fa­mo­so re­frán de Julio Cesar “di­vi­de et im­pe­ra” (di­vi­de y do­mi­na).

Ideo­lo­gi­ca­men­te, que nadie se en­ga­ñe, todos sa­be­mos que son va­rias las fuen­tes po­lí­ti­cas que inun­da­ron la Puer­ta del Sol, el Are­nal de Bil­bao, la gran vía de Colon en Gra­na­da, la plaza de la Fuen­te do­ra­da de Va­lla­do­lid, la plaza de Ca­ta­lu­ña de Bar­ce­lo­na, la plaza del Pilar de Za­ra­go­za... Y ob­via­men­te poner de acuer­do a toda esta gente es casi im­po­si­ble, es pre­ci­sa­men­te de esto que aun viven y comen el PP y el PSOE hoy en día, de nues­tra in­ca­pa­ci­dad de re­unir fuer­zas para im­po­ner el adiós de nues­tro pa­sa­do po­lí­ti­co, la­men­ta­ble­men­te muy pre­sen­te, y pro­yec­tar­se en un fu­tu­ro de “de­mo­cra­cia real” – cuyo lema, común à todos los in­dig­na­dos, debe ser el punto de in­fle­xión del ve­ni­de­ro cam­bio po­lí­ti­co es­pa­ñol.

La in­de­ci­sión sera el se­pul­cro de la re­vo­lu­ción ciu­da­da­na, de que­rer exis­tir po­lí­ti­ca­men­te ha­bría que acor­dar­se en lis­tas y can­di­da­tu­ras co­mu­nes y poner al ser­vi­cio del re­na­ci­mien­to po­lí­ti­co es­pa­ñol, las dis­tin­tas co­rrien­tes de los “think tank” (tan­ques de pen­sa­mien­tos en es­pa­ñol) que vie­ron la luz en la ini­cia­ti­va ciu­da­da­na de mayo de 2011. In­vi­to, Iz­quier­da Unida, Po­de­mos, Par­ti­do X, Ciu­da­da­nos (C's), los Ver­des, EQUO y todos los par­ti­dos po­lí­ti­cos que se re­co­no­cen en la he­ren­cia de la re­vo­lu­ción ciu­da­da­na del 15-M a re­unir­se y tra­ba­jar mano a mano, como sím­bo­lo de un país unido en la di­ver­si­dad, tal y como lo hi­cie­ron mi­llo­nes de ciu­da­da­nos en su día mar­chan­do por la dig­ni­dad.