La igualdad salarial entre hombres y mujeres, ¿una batalla perdida?

Artículo publicado el 7 de Marzo de 2012
Artículo publicado el 7 de Marzo de 2012
Enhorabuena a las polacas y mis condolencias a las estonias. Mujeres de Europa, no somos iguales. Ni siquiera la injusta existencia de una brecha salarial en el (mismo) trabajo desempeñado por varones y féminas nos une. Y es que mientras en Polonia esta diferencia se sitúa en el 2%, en Estonia se eleva hasta el 27%, muy por encima de la media europea, que ronda el 17%.

La sede madrileña de las Instituciones europeas, bajo el lema "A igual trabajo, igual salario", reunió el lunes 5 de marzo a varias mujeres destacadas del ámbito de la política, la empresa, las artes y la comunicación para tratar de esclarecer porque a día de hoy, en pleno siglo XXI, esta desigualdad tan evidente sigue estando en vigor. En primer lugar, porque esta parece ser una preocupación meramente femenina, a juzgar por el sexo reinante entre las asistentes a dicho encuentro: mayoría aplastante de mujeres. Uno de los pocos hombres presentes se atrevió a determinar quiénes eran algunas de las principales culpables: “dudo que ningún empresario pague deliberadamente menos a una mujer por el mero hecho de serlo, simplemente busca la opción más barata y, lamentablemente, la mayoría de las mujeres se infravalora y pide menos salario del que pediría un hombre en su lugar”. Nuria Chinchilla, presidenta de NCH&Partners y miembro del Top Ten Management Español, lo confirma diciendo que “las mujeres son más reacias a negociar las variables de su sueldo por miedo al qué dirán”.

La política europea de las cuotas

La Comisaria europea de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, ha anunciado esta semana la inminente propuesta de una legislación que exija una presencia mínima de ambos sexos en los consejos de administración de las empresas. La famosa cuota, cuya utilidad continúa (y continuará por tiempo, según parece) estando en tela de juicio. Lo que sí está claro es que esta medida es ya una vieja conocida del Parlamento Europeo. La resolución fue votada por la Comisión de Derechos de la Mujer el pasado 28 de febrero y se adoptará en el pleno del 12-15 de marzo. Con este texto, los eurodiputados reclaman la presencia de más mujeres en los ámbitos de la política y las empresas, hasta alcanzar al menos el 30% de féminas en los consejos de administración en el año 2015 y elevar el porcentaje hasta el 40% en 2020.

“Las mujeres son más recias a negociar las variables de su sueldo por miedo al qué dirán”

El problema, una vez más, es aquel de las “opiniones encontradas”. A un lado del ring, Francia, Italia y Bélgica, que sí defienden la introducción de la ya consabida cuota. Del otro, Suecia, Irlanda y Reino Unido, negando la mayor. En el centro, España, no por equitativa, sino porque no se pronunció al respecto el pasado 17 de febrero durante el último debate público mantenido por el Consejo de ministros de empleo. Este país, sin ir más lejos, logró aumentar del 4% de 2006 al 11.5% en 2012, aunque aún continúa por debajo de la media comunitaria. Pero, ojo con las felicitaciones y palmaditas en la espalda: Carmen García Cruz, del Departamento Confederal de la Mujer de UGT, recuerda que hay que tener mucho cuidado al hablar de estos datos, ya que no hay que olvidar el desproporcionado aumento del paro y que muchos de esos puestos perdidos pertenecían a hombres. Hagan cuentas: no ha aumentado tanto la igualdad laboral, sino la de los parados.

La Conciliación comienza por el Parlamento

Y finalmente el eterno problema: el de la conciliación. Si en términos universitarios hay 135 de ellas por cada 100 de ellos, Eva Levy, directora de la División Mujeres en Consejos de Excellent Search, asegura que la mujer sigue pensando que tiene que elegir y, “realista como es, se resigna a no esperar demasiado de su trabajo”.

Hemos avanzado.Teresa Jiménez Becerril, eurodiputada del PPE, recuerda que “no hace tanto que las mujeres teníamos que pedir permiso a un hombre para poder trabajar”, pero aún queda un largo trecho. Pongamos como espejo final en el que reflejarnos la situación en el corazón de Europa, el Parlamento Europeo: allí, la media de mujeres es de 35%, frente al 26% de los parlamentos nacionales. Sin embargo, de sus 22 comisiones parlamentarias, ocho están presididas por mujeres. Aún queda camino por andar.

Fotos: portada (cc) stinkie/pinkie/flickr; texto, (cc) TheeErin/flickr.