La india, ¿el sueño de todo vegetariano?

Artículo publicado el 11 de Noviembre de 2013
Artículo publicado el 11 de Noviembre de 2013

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“¿Eres vegetariana? Jaja, ¿de verdad?” Mukesh se ríe, escéptico. Ni siquiera una visita a un restaurante, donde pido veg biryani (arroz frito con especias y verduras) logra convencerle. Para muchos indios es difícil de creer que los europeos puedan abstenerse completamente de comer carne.

Sin embargo, la mayoría se alegran enormemente cuando alguien dice no comer nada de carne ni pescado, sobre todo si es voluntariamente y no porque su religión se lo prohíba. No obstante, esto hace que algunos hindúes inmediatamente sientan remordimientos.

Aunque según algunos estudios internacionales el porcentaje de vegetarianos en la india alcanza la sorprendente cifra de un 42 %, esto no refleja exactamente la realidad. Muchos jóvenes hindúes, que normalmente ni siquiera deberían pensar en comer carne, a menudo admiten tímidamente que a veces se permiten el capricho de comer algo de carne de pollo o cordero a escondidas. Sin embargo, se consideran vegetarianos y nunca se les ocurriría cuestionar sus hábitos alimenticios. Al fin y al cabo, no pueden permitirse comer chicken korma  con frecuencia, ya que es demasiado caro y a sus abuelas les daría algo si se enterasen. Por lo general, se cumple la siguiente regla: cuanto más mayores y más pobres, más estrictamente vegetarianos son. También la geografía influye, ya que cuanto más te adentres en el sur del subcontinente, más predomina la alimentación vegetariana.

snack_knife.jpgEl hecho de que en el norte se coma más carne se debe a que en esas regiones habitan más musulmanes y sijes, cuyas religiones no prescriben el vegetarianismo. No prohíben el consumo de carne de ave ni de cordero, aunque en el caso de la carne de cerdo y vacuno, ambos grupos las evitan. Los vegetarianos que vayan a un barrio musulmán de una ciudad india, deben tener cuidado al pedir biryani, ya que puede contener trozos correosos de carne de cabra sin que se especifique. Esto puede pasar incluso en un país en el que el 99 % de los platos del menú son vegetarianos. 

En el otro extremo del espectro están los vegetarianos puros, más estrictos aún: estos no solo evitan la carne sino que tampoco consumen huevos, cebolla ni ajo. La lógica de esta mezcla se le puede antojar extraña a un europeo, ya que estos dos últimos no son ni siquiera productos de origen animal. Pero ya que tanto la cebolla como el ajo pueden causar molestias intestinales y mal olor corporal, los hindúes de las castas más altas y los jainistas los consideran impuros y. por tanto, los evitan. Mientras que los vegetarianos occidentales van a encontrar gran aprobación en la India y se van a sentir como en el paraíso de la comida sin carne, los veganos no van a encontrar sino desaprobación. A los indios les parece absurdo renunciar a la leche entera y al ghee (mantequilla clarificada) y, por tanto, a los productos básicos de la vaca, el animal sagrado. En cualquier caso, en la India es bastante difícil hablar de elecciones alimentarias individuales no relacionadas con la religión, ya que para la mayoría de las personas desde el Himalaya hasta el sur de la India es incomprensible lo quisquillosos que pueden llegar a ser los europeos.

curry_red.jpg Bien es cierto que las preferencias culinarias son difíciles de explicar. Sin embargo, decidida a debatirlo de manera lógica, animo a Mukesh, un hindú, y a Sahil, un musulmán, a debatir sus respectivas posiciones en lo referente al consumo de carne: “ ¿Has probado alguna vez la carne de vacuno? ¡Entonces ya no podemos seguir siendo amigos!” Mukesh parece verdaderamente alarmado. Pero cuando admite abiertamente que la carne de cerdo no sabe nada mal, Sahil se aparta, asqueado: “¡Estás loco! ¡No se puede comer cerdo, son asquerosos!” Mientras se preparan para poner fin a su amistad de varios años, como vegetariana me encuentro en medio y, sintiéndome culpable, intento poner fin a la discusión. En realidad da igual lo que coma cada uno, siempre y cuando lo digiera bien. Al final, nos decidimos por un veg biryani, el único plato que todo el mundo puede comer, independientemente de la religión que profese.