La lengua inglesa domina Europa

Artículo publicado el 25 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 25 de Septiembre de 2008
Con ocasión del Día Europeo de las Lenguas, surge la cuestión sobre la necesidad de revisar el predominio del inglés en Europa, también en términos económicos. ¿Un impuesto lingüístico para los anglófonos?

El día europeo de las lenguas ofrece una magnífica ocasión para llamar la atención sobre el problema de la justicia lingüística en Europa. ¿De qué se trata? En el paisaje lingüístico europeo, de media, el inglés es la lengua extranjera más conocida por los ciudadanos europeos, además de ser la lengua extranjera más enseñada en las escuelas de los países de la Europa continental. Europa se encuentra, por tanto, en una situación en la que una minoría de la población (grosso modo la suma de las poblaciones de Reino Unido e Irlanda) disfruta de los beneficios derivados de la ampliación de potenciales socios en la communicación sin contribuir en modo alguno a los costes de enseñanza soportados por los demás países.

Beneficios para el Reino Unido

El predominio del inglés, por tanto, permite al Reino Unido y a Irlanda reducir considerablemente sus propios gastos de enseñanza de lenguas extranjeras, permitiendo, de este modo, ahorrar ingentes cantidades de dinero que pueden reinvertirse en otros campos. Se estima que este ahorro, añadido, entre otras cosas, a la suma de los beneficios directos debidos a la venta de productos ligados al

aprendizaje del inglés, supone para el Reino Unido entre diez y diecisiete mil millones de euros al año, teniendo en cuenta sólo a Europa. Asimismo, los anglófonos nativos disfrutan de todos aquellos

beneficios no materiales derivados del hecho de poder usar la propia lengua materna en cada situación de debate y conflicto que se desarrolla en inglés, ya se trate de una reunión sin intérpretes en la

Comisión Europea, o de un congreso científico internacional.

¿Qué medidas de compensación se podrían desarrollar en el futuro inmediato a favor de los países no anglófonos? En primer lugar, se podría intervenir sobre el llamado "cheque británico", es decir, la devolución contable a favor del Reino Unido, que le cuesta a la Unión unos cinco mil millones de euros al año. Esta suma podría utilizarse para potenciar los servicios de traducción e interpretación de la

Unión Europea, o para subvencionar agencias europeas de revisión lingüística para investigadores no nativos que publican en inglés. En segundo lugar, también se han propuesto intervenciones en los derechos de propiedad intelectual, por ejemplo las patentes. Los países no anglófonos deberían reivindicar el derecho de acceder a la producción intelectual en lengua inglesa pagando precios sensiblemente más bajos que los países anglófonos.

El autor es miembro del Observatorio Economía Lenguas y Formación de la Universidad de Ginebra y gestiona el blog Le politiche linguistiche.