La mecánica del estrés en el trabajo

Artículo publicado el 21 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 21 de Mayo de 2008
¿Es el trabajador actual un nuevo tipo de esclavo? El estrés se instala en el engranaje de la empresa y ocupa las portadas de muchos periódicos franceses. Analizamos las causas de este fenómeno.

El pasado mes de febrero, el fabricante de automóviles Renault dio a conocer el tercer caso de suicidio de uno de sus empleados en menos de seis meses. La carta dejada por el difunto señalaba a las presiones en el trabajo y al estrés como causa de su decisión. Este tipo de tragedias no son algo aislado. En mayo de 2007, la empresa PSA Peugeot-Citroën tuvo que hacer frente a tres suicidios. Una situación inquietante que deja entrever las consecuencias de los nuevos métodos de gestión de las empresas y de las nuevas herramientas de trabajo. 

¿Cómo dar a basto?

La aparición de una gestión de empresas liberal, en teoría anti-jerárquica, tiende a responsabilizar y a dar cada vez más autonomía al empleado. Pero esta nueva responsabilidad supone también un aumento en el estrés. Los modos de organización en el seno de las empresas han evolucionado mucho y han disminuido la monotonía de las tareas. Si bien antes las tareas asignadas a cada empleado estaban bien definidas, hoy en día, el trabajador debe manejar un abanico más amplio de actividades. La dificultad a la que se enfrentaban los trabajadores en los puestos de responsabilidad, se sustituye por un aluvión de tareas suplementarias que debe asumir el empleado.

Rodeados de comuniciación (Foto: Brian Doctabu Moore/flickComo subraya el periodista Xavier de la Vega, de la revista francesa Sciences Humaines, se distinguen dos causas del estrés en el trabajo: La introducción de la poliactividad, que puede llevar a una acumulación de tareas que desborda al empleado; y el cambio en la organización productiva, que se une en general a la intensificación del trabajo. En resumen, más trabajo para un número cada vez más reducido de trabajadores.

El estrés y las enfermedades profesionales están también relacionados con los nuevos útiles de trabajo. En particular la informática. Por ejemplo, un estudio de trastornos músculo-esqueléticos (TMS) ha demostrado la existencia de un lazo entre una enfermedad en la mano y el manejo del ratón por los empleados de administración. Por otro lado, la interacción en tiempo real, facilitada por las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), hace que el empleado reciba información constantemente. Está solicitado sin parar por los timbres de los teléfonos móviles y por una avalancha de emails, que hacen aumentar su estrés y nerviosismo.

El caso google

La manzana google /Photo:missha/flickr¿Qué actitud debe adoptar la sociedad de cara a estos problemas? El sociólogo Philippe Askenazy, que ha comparado los niveles de salud laboral de Estados Unidos con los franceses, muestra que se han reducido la cantidad de enfermedades profesionales en el otro lado del Atlántico gracias a una reglamentación más estricta, que incita a las empresas a tener en cuenta las cargas del estrés en el trabajo. Esta responsabilización de las empresas pasa, por ejemplo, por un marco legal más severo que las obliga a afrontar las consecuencias judiciales (y, por lo tanto, financieras….) de los suicidios, que son considerados accidentes laborales. 

Se podrían obtener los mismos resultados en Europa si se rompe con la asunción por parte del Estado de los gastos sanitarios. Es la empresa quien debe estar en el centro del sistema de salud. Al menos, esa es la opinión de Christian Trontin, economista del INRS: “A nivel económico, tener en cuenta las situaciones estresantes en el seno de la empresa y poner en marcha acciones de prevención, puede ser positivo desde un punto de vista económico, incentivando la inversión en la protección de la salud”. Para esto, también hay que coordinar las políticas puestas en marcha por las empresas.

Google, por ejemplo, ha puesto en marcha una política atractiva para reducir el estrés gracias a las salas de juego y de deporte, los salones de relajación para los empleados… Este método es seductor, pero solo en apariencia, ya que lleva al campo laboral algunos aspectos de la vida privada del empleado. Estas nuevas relaciones de trabajo hacen que la empresa ocupe un lugar preponderante en su vida. Por ello, pueden revelarse como nocivas para la vida social del empleado en último término.