La mezquita de la discordia

Artículo publicado el 13 de Junio de 2007
Artículo publicado el 13 de Junio de 2007
Dos semanas después de las elecciones municipales la construcción en Sevilla de la mezquita más grande de Europa está todavía en en el aire.

Lo único que es europeo en Los Bermejales son los nombres de las calles. Aquí se cruzan la avenida de Francia con la calle Berlín, y la avenida de Alemania con la calle Bruselas. Los Bermejales, un barrio al sur de Sevilla, es un lugar modesto. Del esplendor que irradia el centro de la capital andaluza aquí no queda ni rastro. Filas y filas de bloques cuadrados de viviendas y jóvenes en ropa deportiva fumando, sentados en los bancos del parque. Se ve una madre empujando el carrito del niño entre las filas de casas.

Nadie puede explicar por qué la mezquita más grande de Europa tiene que construirse precisamente aquí. La presencia de los musulmanes en Los Bermejales es muy limitada. En principio, la gigantesca mezquita de la “Comunidad Islámica Española” debería haberse construido al final de la avenida Europa en una superficie de 6.000 metros cuadrados. Sin embargo, cuando se dio a conocer que la Administración Municipal había autorizado el proyecto, se produjeron sonoras protestas en Sevilla. Ahora, dos semanas después de las elecciones municipales, el reelegido alcalde socialista -Afredo Sánchez Monteseirín- planea por el momento poner fin al proyecto, y encontrar otro lugar para la mezquita.

¿Guardería o mezquita?

De la decisión del alcalde ha sido responsable sobre todo una mujer: Conchita Rivas, la representante de la comunidad de vecinos de Los Bermejales. "La mezquita es demasiado grande para nuestro pequeño barrio", se lamenta la vigorosa mujer a sus 67 años. Se encuentra furiosa, y no lo disimula, por el hecho de que la Administración Municipal quisiera conceder el terreno a la Comunidad Islámica Española. Cuando le preguntamos qué debería construirse en lugar de la mezquita, responde airadamente: “¡En el terreno estaba previsto construir equipamientos públicos! Nosotros siempre creímos que se construiría una guardería o un centro de salud”.

Por eso decidió Rivas luchar en contra de la mezquita. Su asociación reunió en Los Bermejales 3.500 firmas contra su construcción y finalmente llevó a la ciudad de Sevilla a los tribunales con éxito: los jueces anunciaron que era necesario verificar si la planeada mezquita satisface o no el propósito de utilidad pública del terreno. Hasta entonces, se han paralizado todas las obras de construcción. “No tenemos nada contra una mezquita en Sevilla o el Islam en general”, aclara. Ahora bien, no puede admitir una mezquita de ese tamaño en su barrio. "Hay que aceptar que España no es un país musulmán".

Por lo que parece, la lucha de Rivas ha tenido éxito. Malik Ruiz Callejas debe sentirse perdedor. El presidente de la Comunidad Islámica Española impulsó la construcción de la enorme mezquita en Los Bermejales. Los reproches de su rival, Conchita Rivas, los considera hipócritas. "La asociación de vecinos de Los Bermejales está en realidad en contra del Islam, en contra de los musulmanes. El problema no es el tamaño de nuestra mezquita. Además, el barrio ya dispone de numerosos equipamientos públicos”.

Como puede suponerse, Ruiz Callejas intentará todavía hacer realidad la proyectada mezquita. Para este andaluz convertido al Islam, la mezquita no es un proyecto que se detiene a las puertas de Sevilla, sino que concierne a “toda España y Occidente”. Así se explica sobre la decisión del alcalde para cafebabel.com. "La mezquita debe ser una referencia para todos los musulmanes y para los no musulmanes", dice sobre su ambicioso objetivo.

La Comunidad de Ruiz Callejas ha construido la nueva Mezquita en el Albaicín de Granada, inaugurada en 2003. La mezquita se encuentra entre las más grandes de Europa. “No queremos construir ningún gueto en Granada, sino un centro dinámico que se abra a su vecindario". También la nueva mezquita de Sevilla debería ser un centro parecido. Ruiz Callejas planteó el centro como “un lugar cómodo, luminoso y limpio”. Sólo los jardines ocuparían 4.000 metros cuadrados, y en el resto del terreno quería la Comunidad construir un centro cultural, una biblioteca y otros servicios disponibles para el público.

Los conservadores temen la amenaza terrorista

En el debate sobre la nueva mezquita se evita el miedo a los terroristas. El periódico conservador español ABC informó que la mezquita se financiaría con fondos del sultán Al-Qasimi, regente del Emirato de Sharjá. Sharjá es uno de los 7 Emiratos de los Emiratos Árabes Unidos. La financiación de la mezquita mediante fondos árabes ha recibido fuertes críticas en Sevilla. Los círculos conservadores, entre ellos ABC y el Partido Andalucista temen que ello dé pie a la presencia de islamistas extremistas en Andalucía. Ruiz Callejas sin embargo aleja las críticas: "nuestro sistema de financiación es transparente. El Estado español conoce todas nuestras transferencias, tanto de emisor como de receptor”. Por ello, ha presentado dos demandas contra ABC y el Partido Andalucista por difamación.

Otras organizaciones islamicas en España reaccionan discretamente ante el debate de la mezquita en Sevilla. "Estoy a favor de la construcción de una nueva mezquita”, explica Mansur Escudero, presidente de la notable agrupación musulmana Junta Islámica de España, pionero del resurgir islámico en España. Se le considera un musulmán moderado, que trabaja firmemente por los derechos de las mujeres y ha lanzado una Fatwa contra los terroristas islámicos. "Cada ciudad española tiene derecho a construir una mezquita”, subraya. Las acusaciones de que organizaciones terroristas como Al-Qaida se encuentran detrás de la financiación de las mezquitas son consideradas “tonterías” por Escudero, quien añade: "En ese caso, el Estado español habría perseguido a las organizaciones mencionadas”. En las palabras de este musulmán moderado se insiste en lo siguiente: "Preferiría una mezquita más pequeña. El Estado debería financiar esa mezquita, con ello se aseguraría que no sólo un único grupo decidiera lo que se predica en ella”.

"Sevilla necesita una mezquita, pero no ésa”, opina a su vez el arabista Emilio González Ferrín, profesor en la Universidad de Sevilla. “Es una mezquita propagandística”, asegura. Teme que los imanes, como en el caso de la nueva mezquita de Granada, vengan de Marruecos, quienes defienden una interpretación radical del Corán. Mansur Escudero añade que existen grupos de intereses que desean ganar influencia en Europoa mediante la construcción de una gigantesca mezquita. “Arabia Saudí sigue esa política, mediante la cual financia enormes mezquitas en las ciudades más importantes del mundo, convirtiéndose así en una referencia para el Islam, a pesar de no contar con ningún peso en la comunidad musulmana local”.

Emilio González Ferrín subraya que la Comunidad Islámica Española no es representativa para los musulmanes españoles. Existen otras comunidades que cuentan con un mayor número de fieles y que carecen del dinero necesario para una mezquita. “Al mismo tiempo, los musulmanes de Sevilla necesitan una mezquita; no cuentan por el momento con suficientes salas de oración en la ciudad”.

Agradecimiento a la colaboración de Anna Castellari, Eduardo S. Garcés y Fernando Navarro Sordo.