La oportunidad de irse al extranjero no es accesible a todo el mundo

Artículo publicado el 22 de Enero de 2007
Artículo publicado el 22 de Enero de 2007

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Desde la ampliación de mayo de 2004, los países del Este han contribuido a multiplicar los intercambios universitarios cerca de un 6%.

Lidia Skrobowska, estudiante de Relaciones Internacionales, es como un ángel de la guarda para los Erasmus asentados en el Este de Europa. Ella reparte su tiempo entre la universidad y sus actividades en la antena local Erasmus Student Network (ESN) en Cracovia, que funciona desde hace 5 años y reagrupa a una treintena de miembros activos.

¿Cuál es la misión de los voluntarios de la ESN de Cracovia?

Es bastante polivalente: promover la herencia cultural polaca organizando excursiones y fiestas temáticas con el objetivo de mostrar que Polonia no se reduce a Solidarnosc, al vodka barato o al papa Karol Wojtyla; potenciar el descubrimiento de las noches cracovianas… A veces, también, actúan de traductores, mediadores, psicólogos,… ¡incluso ángeles de la guarda! Este es el caso particular de los estudiantes que hacen de “mentores”: a cada estudiante Erasmus que quiera se le atribuye un estudiante polaco que domine la lengua materna del primero, o el inglés en su defecto, con el fin de ayudarlo en todas las gestiones administrativas.

En 2005-2006, la Universidad de Jagielloski, en Cracovia, ha visto irse a 646 de sus estudiantes gracias al programa Erasmus. Cada año, son más los intercambios que se producen en toda Polonia. Desde la puesta en marcha del programa, casi 32.500 alumnos se han beneficiado de esta beca. Los 1.426 becarios que hubo en 1988, han pasado a ser 8.390 en 2004. Pero, ¿quiénes son estos polacos ?

Los estudiantes polacos son conscientes de que irse al extranjero aumenta sus capacidades ya que el aprendizaje de una lengua extranjera es un punto a su favor de cara al futuro. Pero, por desgracia, esta oportunidad no está al alcance de todos. La beca Erasmus otorgada a cada estudiante que abandona su país, oscila entre los 250 y 350 euros por mes, en función del país de acogida. Los principales destinos son los países de Europa occidental en donde esta cantidad sólo cubre una pequeña parte de los gastos. Así que los polacos suelen quedarse sólo un semestre.

La mayoría de estudiantes que llegan a Jagiellonski -que también acaba de firmar un acuerdo de intercambio con Turquía- son alemanes y franceses. ¿Cuáles son las motivaciones de estos extranjeros que eligen Polonia como destino Erasmus ?

Encontramos tres tipos de Erasmus/Sócrates en Polonia. Por lo general, son estudiantes con orígenes polacos. Para algunos, el polaco es su lengua materna, inculcada por sus padres emigrantes. Otros, vienen para profundizar su conocimiento lingüístico y reestablecer sus raíces. Cuestión identitaria o simple curiosidad son sus motivaciones. También están aquéllos que se interesan por la Historia o la lengua polaca, sobre todo en el marco de sus estudios. El año pasado, por ejemplo, teníamos un estudiante francés de Ciencias Políticas que hacía su tesis sobre el movimiento Solidarnosc traduciendo textos históricos sobre este evento clave de la historia polaca. También una chica que investigaba Radio Maryja [radio católica y popular con gran influencia sobre los debates políticos del país, Ndr.]. En resumen, aquí hay estudiantes que llegan un poco por azar o por curiosidad, o recién llegados que no tienen ni idea de la cultura de Europa central. Su diferente nivel de vida se aprecia sobre todo en la búsqueda de apartamento. Las claves de los anuncios de estudiantes extranjeros son: pleno centro, habitación amueblada, 800 zlotys, o sea 225 euros. Mientras que yo comparto habitación con otra estudiante por 270 zlotys -85 euros- en un barrio de la periferia. Sus becas Erasmus les permiten ampliamente cubrir sus gastos de manutención y también de fiestas.