La pareja Wegener - ¿Amor o amistad?

Artículo publicado el 18 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 18 de Marzo de 2016

Esta es la historia de Wegener, la pintora danesa. No, no Einar Wegener, más conocido como Lili Elbe – o como "The Danish Girl". Se trata de la historia de su esposa, Gerda Wegener, interpretada por Alicia Vikander en la reciente película de Hollywood. Aunque Vikander hace un trabajo brillante y ha ganado un merecido Oscar por ello, no ha representado a Gerda fielmente. Por supuesto, no es culpa suya – la interpretación de un actor es solamente el producto del guión con el que trabaja. "The Danish Girl" está basada en una novela de David Ebershoff, que narra el proceso de Lili Elbe hacia el autoconocimiento de una forma distinta a la de los hechos reales, según cuenta la autobiografía de Elbe: "Man into Woman". Naturalmente, su historia ha llegado a muchas personas, incluso antes del estreno de la película. Einar Wegener es célebre por ser una de las primeras personas en intentar cambiar de forma activa su apariencia física para que concuerde con la convicción de su propia identidad. Cuando Einar se dio cuenta de que siempre había sido Lili y dejó de luchar contra este hecho, Gerda fue una de las personas que apoyó a su cónyuge sin dudarlo. Pero... ¿Quién fue esta mujer que abandonó sin miedo su hogar a principios de siglo, con su marido vestido de mujer? En los círculos artísticos debió de ser más fácil superar los prejuicios y ser quien uno quería ser, pero en la Dinamarca de los años 20 la lucha por la igualdad de género estaba aún comenzando. ¿Cómo es que la pareja Wegener vivió sus verdades de una forma tan abierta y sin avergonzarse? Lo cierto es que son un ejemplo a seguir. 

Gerda Marie Fredrikke Gottlieb nació en 1886 y creció cerca de la ciudad de Grenaa, en la costa este de Jutlandia. Su talento se descubrió siendo ella muy joven y se mudó pronto a Copenhague para estudiar en la Royal Danish Academy of Fine Arts. Allí conoció a Einar Wegener, que era ya un exitoso pintor de paisajes. Se casaron en 1904, cuando Gerda tenía solamente 18 años y Einar 22. Gerda fue de repente una más de la boyante sociedad artística de la capital danesa. Su marido era conocido como uno de los mejores paisajistas daneses de su época, mientras que los trabajos de arte erótico de ella eran criticados y poco comprendidos. Su trabajo comenzó a ser apreciado solamente al finalizar los estudios y sobre todo fuera de Dinamarca. A la conservadora sociedad danesa de principios del siglo XX le resultaba difícil ver a una mujer expresar su sexualidad de una forma tan abierta. No sólo como artista sino también como mujer, Gerda estaba adelantada a su tiempo. Quizá es por eso por lo que la pareja comenzó a viajar y acabó finalmente en París, donde Gerda encontró su bien merecido éxito. Los felices años veinte en la ciudad de la luz les dieron la libertad para descubrirse a sí mismo como artistas, como figuras públicas e incluso como una pareja casada. Einar apoyaba a Gerda haciendo de modelo para ella. Sus retratos de Lili son, hasta esta fecha, sus trabajos más venerados, y el mundo del arte se sorprendió, se sintió provocado e incluso excitado al averiguar en 1913 que Einar era en realidad la chica de aquellas pinturas. Einar dejó a un lado sus propios logros para centrarse en su mujer. En la capital francesa su estilo de vida bohemio era aceptado y también celebrado, y durante un tiempo fueron felices allí.

"Una vez has encontrado París, no puedes imaginar vivir en ningún otro lugar. Aunque me encanta Italia, soy feliz cuando regreso y siento el olor de París." 

– Gerda Wegener, 1924

Esto cambió cuando Einar descubrió que podía convertirse en Lili de forma permanente. En 1930 se fue a Alemania y fue uno de los primeros casos médicos en los que se practicó una cirugía de reasignación de sexo. Y Lili Ilse Elvenes nació. Ya no era artista, sino una de las primeras mujeres trangénero que sobrevivió a la cirugía de transición. Más tarde en ese mismo año, el rey danés Christian X disolvió el matrimonio entre Gerda y Lili, ya que habían dejado de ser marido y mujer. Ambas encontraron parejas nuevas. Lili comenzó una relación con un francés tratante de arte, con el que quería casarse y tener hijos. Tenía ya 48 años. El deseo de tener hijos resultaba imposible de cumplir, así que Lili se planteó la cirugía una vez más, esta vez un transplante de útero. En 1931 Lili Elbe murió, tras una cirugía con un riesgo cada vez mayor. Ese mismo año, Gerda se volvió a casar y se fue a vivir a Marruecos. Su segundo matrimonio apenas duró y regresó a Dinamarca en 1938, casi sin dinero y con sus obras pasadas de moda. Murió dos años más tarde, con tan solo 54 años. 

Entonces, ¿qué es lo que mantuvo unidas a Gerda y a Lili durante tanto tiempo? La película parece tener la respuesta. En ella, Gerda Wegener es representada como una mujer que haría cualquier cosa por su marido por puro amor incondicional. En realidad, apoyaba a Einar en su transición a Lili porque él la apoyaba en su tan poco común labor artística. El suyo fue probablemente un matrimonio de conveniencia. Se especula de forma generalizada que Gerda era (al menos) bisexual debido a sus retratos de amantes lesbianas en muchos de sus dibujos. ¿Y por qué no pudo ser una unión puramente práctica? Formaban un buen equipo, se apoyaban mutuamente en los malos y en los buenos momentos de sus respectivas carreras y en sus elecciones vitales personales, y crearon un espacio íntimo libre para ambas. Quién sabe si se amaron de forma romántica, pero lo que sí es seguro es que se amaron de alguna u otra manera. ¿Y no es este el objetivo último de la amistad según la entendemos hoy en día? Gerda Wegener fue una mujer de sumo talento y visión, sin miedo a vivir su verdad y a apoyar incondicionalmente a sus seres queridos. Sin duda, alguien a quien admirar, tanto como a su cónyuge.

Hasta el 16 de mayo de 2016, el Arken Museum of Modern Art cerca de Copenhague ofrece una de las mayores exposiciones de la obra de Gerda Wegener hasta esta fecha.