La Pirata Susanne Graf: “Quien tiene miedo no se atreve a cambiar nada”

Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2011
Desde las elecciones de septiembre, es la diputada más joven del Parlamento berlinés, la única mujer del Partido Pirata en el Parlamento. Hablamos en el café Meyerbeer sobre protección de datos, sobre cómo aprender de los errores en política y sobre por qué la cuota de mujeres no tiene efectos en el Partido Pirata. Pero de momento toca esperar a que llegue y tomar un capuccino.
Y es que son muchos los que buscan conseguir una entrevista con Susanne Graf.

Es un mediodía de otoño en Berlín. He quedado con Susanne Graf, recién elegida parlamentaria en la Cámara de Diputados de Berlín. Los Piratas han conseguido en las elecciones de septiembre un sorprendente 8,9% de votos. Con el lema “¡Explicar para cambiar!”, los Piratas consiguieron llegar tanto al voto-protesta como a los electores que consideran importante la protección de datos y la transparencia en la política.

Poco a poco va haciendo más frío y Susanne Graf no viene. No tengo su número de móvil, pues me tengo que comunicar a través de su portavoz de prensa. ¡Protección de datos! Le llamo, él la llama y entonces me llama. “Tendría que llegar en seguida”, dice. Poco después llega y se disculpa por el retraso. Viene de una cita de entrevista con el diario semanal Freitag que, sin embargo, se ha aplazado. Pues antes tuvo que hacerse fotos para la revista Stern Ilustrada.

Susanne Graf es una mujer muy solicitada por los medios. Pirata, con 19 años es la diputada más joven del Parlamento y la única mujer de su grupo parlamentario de 15 miembros. Nos dirigimos rápido al Meyerbeer, que hemos escogido no porque sea especialmente interesante, sino porque cae en un lugar práctico, cerca de la redacción del Freitag. Yo pido un Cappuccino; ella, un refresco. “Es un poco raro estar en el centro de atención. De repente, todos quieren saber algo sobre mí. Es muy extraño”, explica.

A sus 19 años, ya tiene su escaño en el Parlamento

La protección de datos, tema importante para los votantes que conocieron la RDA

Pero es algo que se podría haber imaginado que pasaría después del éxito electoral de su partido. “Una vez estuve en un acto del Club Chaos Computer”- explica el motivo de su compromiso político-“y surgió el tema de los bancos públicos de datos. Tuve la sensación de que no me gustaba mucho como se manejan nuestros datos. Quiero saber que mis datos están seguros, quiero tener todo el control sobre mis datos y no que el Estado lo sepa todo”.

La seguridad y la protección de datos son dos temas con los que ganó votos en las elecciones. Su distrito electoral, Marzahn-Hellersdorf, está en el este de la ciudad. El colectivo de los jubilados es numeroso en la población y no es una zona donde los Piratas, que fueron votados principalmente por jóvenes, tengan éxito tradicionalmente. “Tenemos una media de edad que se sitúa por encima de los 50. Esto tendría que explicarse". Y no le resultó difícil: “la gente aquí ha vivido la RDA, la han sufrido, lo que significa que se les vigiló constantemente”. Un 8,8 % de los votantes de Marzahn-Hellersdorf se decidieron al final por los Piratas.

Sin pretenderlo, en el Parlamento

Susanne Graf habla mucho y rápido. No es una político profesional: sus respuestas son poco refinadas, no tiene miedo de desviarse de la línea del partido e insiste en que explica su opinión. No quiso dar entrevistas al diario Bild en señal de protesta hasta que la cogieron por sorpresa y, entonces, solo respondió brevemente a tres preguntas. No se comporta como si fuese consciente de la importancia de su poder. “No quiero llegar a ser una profesional de la política", dice con seriedad. “Me pidieron que me uniese al grupo. Acepté porque pensé: vale, la gente me quiere y yo también lo quiero hacer. Pero si los socios de la federación regional me consideran la persona adecuada, también es correcto que ahora esté en la Cámara de Diputados".

¿Desembarco de mujeres Piratas?

“En política rara vez se buscan personas que sean razonables, que intenten llegar a un acuerdo; en su lugar, se prefiere a las que se polarizan y se encierran en su opinión”

Si no hubiese sido elegida, el Grupo Pirata de la Cámara de Diputados sería todavía más extraño: el único grupo 100% masculino. La causa reside en el estilo y forma de hacer política, opina Susanne Graf. “En política rara vez se buscan personas que sean razonables, que intenten llegar a un acuerdo; en su lugar, se prefiere a las que se polarizan y se encierran en su opinión. Y los hombres, de algún modo, hacen esto mejor”. No obstante, rechaza la solución fácil de imponer una cuota de mujeres. “Solo porque algunas personas tengan pechos, no se les puede obligar a presentarse como candidatos”, explica.

¿Un fenómeno berlinés?

Puede que el hecho de que los Piratas tuviesen tanto éxito en Berlín se deba a la ciudad. “A Berlín le gusta ser no convencional. Para nosotros es una gran ventaja. Este es el motivo de que en estos momentos estemos flotando en el éxito y de que abordemos temas nuevos de los que no se ocupa ningún otro partido”. El éxito electoral también nos exige que llevemos a la práctica la hermosa teoría. Los Verdes también empezaron hace 20 años como un partido antipartidos y, por pura necesidad, han abandonado reiteradamente muchos proyectos innovadores.

Los Piratas tienen que enseñar cómo trabajar con una transparencia y apertura verdadera y cómo se puede hacer participar más intensamente a los ciudadanos en la política. Las reuniones del Grupo son de momento a puerta abierta. El Grupo renunció al coche oficial que se les puso a su disposición y pidió cambiarlo por bicicletas. El cómo cambiará la experiencia parlamentaria a los Piratas, ya se verá. Susanne Graf sigue siendo optimista. “No tenemos miedo. Quien tiene miedo no se atreve a cambiar nada. Tenemos un gran respeto por nuestra tarea y sabemos que podemos cometer errores. Y entonces es importante que se reconozcan esos errores”. Nuestro tiempo de entrevista ha acabado y su refresco sigue casi intacto. Se lo bebe rápido y me emplaza a una próxima cita.

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Fotos: Portada, (cc)Tobias M. Eckrich/Wikimedia; Texto: ©Tobias Sauer