La política ecológica: ¿Logrará seducirlos?

Artículo publicado el 11 de Noviembre de 2015
Artículo publicado el 11 de Noviembre de 2015

Tras meses de disputas internas y renuncias escandalosas, aparecen en Francia dos nuevos movimientos: Los Écologistes! y la Unión de Demócratas y Ecologistas (UDE), que quieren reorientar la política ecológica y ganarse el corazón de los votantes. ¿Lograrán ganarse el amor de los franceses?

"Reconciliar a los franceses con una política ecológica que ahora se ve como dogmática, principalmente contestataria, restrictiva y prescriptiva. Es tiempo de cumplir con la promesa de una ecología positiva, constructiva, que hable para todos". Este es el corazón de las bases de los Écologistes!, el nuevo partido creado por François de Rugy y Jean-Vincent Placé.

Pero no todo va bien. Después del fracaso de la candidatura de Eva Joly en las elecciones presidenciales (2,31%) y la humillación en las elecciones locales (2,02%), el electrocardiograma de Europa Ecológica Los Verdes (EEVV) se ve plano. El partido sobrevive gracias a la transfusiónque viene de un partido socialista al cual están tratando de debilitar, dando un espectáculo instructivo sobre la lealtad política. ¿Cómo han llegado a este punto?

La respuesta es complicada. En Francia, las cuestiones ambientales no interesan mucho a la opinión pública. Todas las encuestas lo demuestran con diferente intensidad: El medio ambiente está después del desempleo, la educación, o incluso de los impuestos y la deuda, según un sondeo Ifop para Atlantico del pasado mes de junio.

El medio ambiente aparece casi después de todo: "El medio ambiente nunca ha jugado un papel demasiado relevante. [...] Subjetivamente, la gente no tiene el sentimiento de que el asunto entre en su vida de manera concreta o problemática. En especial en su vida material y en lo cotidiano", comenta Daniel Boy de CEVIPOF. La ecología se ve como una variable ajustable y es objeto de un voto "por gusto" cuando las apuestas parecen menos importantes. Los buenos resultados de EELV en las elecciones Europeas en 2009 (16%) apoyan esta lectura.

¿Cómo puede entonces existir políticamente? Escogiendo a su público. De los Verdes de Antoine Waechter al Movimiento Ecologista Independiente, ninguno sobrevivió tras negarse a la polarización derecha-izquierda. Para obtener una presencia en los medios y obtener alianzas, hablar sólo de la extinción de la biodiversidad o de los gases del efecto invernadero no es suficiente. Tienen que ser capaces de dar su opinión sobre cada tema, y además tener una visión global. EELV tomó la decisión de tomar parte sólo en algunos temas: Cuestiones sobre inmigración, el salario básico y las desigualdades sociales estaban entre sus temas durante las elecciones locales.

Pero el partido de Cécile Duflot no logró volverse atractivo, no sedujo a los votantes del Frente de Derecha y de PS, y perdió la simpatía de los (posibles) simpatizantes de la derecha. Hoy, François de Rugy y Jean-Vincent Placé proponen una nueva visión para tratar la ecología: "Aprovechar las transiciones energéticas, y las tecnologías, para crear empleos duraderos, [...] apostar por la capacidad de iniciativa, la innovación y la creación", y son favorables a una ecología que actúe "dentro de las instituciones".

La apuesta es atrevida. Según sondeos recientes, el 83% de los franceses quieren que la política ecológica deje de ser tan radical y deje las polémicas para participar en las responsabilidades. Pero la imagen de los ecologistas podría pronto volverse borrosa, igual que ha pasado con otros movimientos políticos franceses. La nueva marca todavía debe vender.

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Este artículo ha sido escrito por la redacción de La Parisienne de cafébabel. Todos los derechos aplican.