La 'quenelle' de Dieudonné, un pulso entre la libertad y la polémica

Artículo publicado el 20 de Enero de 2014
Artículo publicado el 20 de Enero de 2014

El humor controvertido del hu­mo­ris­ta fran­cés Dieu­don­né, con­de­na­do ya va­rias veces por in­ju­ria y pro­vo­ca­ción al odio, sigue crean­do po­lé­mi­ca en Fran­cia. Ma­nuel Valls, mi­nis­tro de interior, ha anun­cia­do re­cien­te­men­te la prohibición de sus es­pec­tácu­los ¿Qué significa la quenelle?

¿Qué es la que­nelle ? 

Ofi­cial­men­te es un gesto que se hace con el brazo es­ti­ra­do con la palma de la mano hacia abajo y el otro brazo cru­za­do sobre el pecho con la mano en el hom­bro. Po­pu­la­ri­zado por Dieu­donné hace unos diez años en sus es­pec­tácu­los, es todo un signo de re­clu­ta­mien­to a la Dieu­do­sfera. Extra ofi­cial­men­te, y en el mejor de los casos, un corte de man­gas mo­di­ficado. En el peor, un sa­lu­do nazi ma­qui­lla­do. Y cuan­do se co­no­ce que el jue­ge­ci­to de los fans es to­mar­se fotos ha­cien­do el gesto de­lan­te de sím­bo­los de la ­cul­tu­ra judía, como una si­na­go­ga, en­ton­ces re­sul­ta cla­ra­men­te odio­so.

El pe­rió­di­co fran­cés Le Monde vuel­ve a ha­blar en su ar­tícu­lo Que­ne­lle, com­ment un geste an­ti­sé­mi­te est de­ve­nu un emblème ('La que­ne­lle: cómo un gesto an­ti­se­mi­ta se ha con­ver­ti­do en un em­ble­ma'), de los orí­ge­nes de este mo­vi­mien­to: "Aun­que es di­fí­cil datarlo con exactitud, el uso de este gesto re­mon­ta a las elec­cio­nes eu­ro­peas del 2009. Él, ex­pli­có en­ton­ces su con­duc­ta du­ran­te una con­fe­ren­cia de pren­sa lla­ma­da 'Hacer una pe­que­ña que­ne­lle en el fondo del ano del sio­nis­mo' en el tea­tro de La Main d’or de París. En el car­tel de la cam­pa­ña posa con el ideó­lo­go de ex­tre­ma de­re­cha Alain Soral". El pe­rió­di­co fran­cés Le Fi­ga­ro tam­bién habla de su his­to­ria: “Fue hace diez años, en 2003, la época en la que Dieu­do­née pro­vo­ca uno de sus pri­me­ros es­cán­da­los de ca­rác­ter an­ti­se­mi­ta. Apa­re­ció en la ca­de­na de te­le­vi­sión fran­ce­sa Fran­ce 3 ves­ti­do con un traje mi­li­tar, un pasa mon­ta­ñas en la cara, pa­pi­llo­tes y un gorro de judío or­to­do­xo en la ca­be­za. Al final del sketch, le­van­tó el brazo y lanzó un '¡Is­raHeil!'. El pro­pio hu­mo­ris­ta no es­con­de sus creen­cias: 'es un sím­bo­lo de in­su­mi­sión al sis­te­ma que desecha­rá las éli­tes de la men­ti­ra y que ser­vi­rá a una re­vo­lu­ción o in­clu­so un golpe de es­ta­do'". Una teo­ría del com­plot en po­ten­cia que se puede ver en este vídeo de You­tu­be.

la que­nelle en forma de taza o ca­mi­se­ta

El gesto, con fama de an­ti­se­mi­ta, ha servido una vez tras otra al ejér­ci­to, a los fa­mo­sos del de­por­te y tam­bién de la te­le­vi­sión. To­me­mos el ejem­plo del ju­ga­dor de bas­quet fran­cés Tony Par­ker o el de Yann Barthès (pre­sen­ta­dor de tele fran­cés ) que al igual que aque­llas ce­le­bri­ties que hacen "el gesto de moda" sin saber exac­ta­men­te qué sig­ni­fi­ca, se han dis­cul­pa­do ple­na­men­te y han afir­ma­do en su cuen­ta de Twit­ter que en aque­lla época no co­no­cían el sig­ni­fi­ca­do de este gesto. Tam­bién los anó­ni­mos na­ve­gan en la olea­da de la que­ne­lle. Y suben sus fotos ¿Se habrá hecho pi­llar Nabil? Según las acla­ra­cio­nes del edu­ca­dor (de ideas cer­ca­nas al hu­mo­ris­ta) en­tre­vis­ta­do por Rue89, ha per­di­do su em­pleo des­pués de haber po­sa­do con Dieu­don­née de­lan­te de los niños a los que cui­da­ba. Con­si­de­ra­ba la que­ne­lle una broma.

Per­so­na non grata entre los me­dios de co­mu­ni­ca­ción desde hace va­rios años, Dieu­don­né ha er­gui­do una po­de­ro­sa co­mu­ni­dad de fie­les en in­ter­net gra­cias a la pro­vo­ca­ción. Aque­llos que están de parte de la que­ne­lle y ade­más de su gesto y de la pá­gi­na ofi­cial donde se re­co­gen las me­jo­res fotos, tam­bién pue­den en­con­trar­la en ca­mi­se­tas, logos fal­sos y otros ob­je­tos para es­tam­par. "Se ha con­ver­ti­do en una uni­dad de le­gua­je. Aquí la po­de­mos ver pa­ro­dian­do el logo de fa­ce­book, red so­cial sio­nis­ta (...)", afir­ma la Toile. Adep­to a los re­fe­ren­tes cu­li­na­rios (la quenelle es una especialidad gastronómica francesa nde), Dieu­don­né no se de­tie­ne con la que­ne­lle. En su de­li­rio sio­nis­ta, ha hecho de la piña otro sím­bo­lo que el pro­fano no puede en­ten­der a sim­ple vista. Lee­mos esto en un re­por­ta­ge de Slate sobre Le Bal des Que­ne­lles ("El baile de las que­ne­lles"), otro en­cuen­tro del hu­mo­ris­ta para re­agru­par a sus adep­tos: "La piña fue re­nom­bra­da du­ran­te la noche con múl­ti­ples seu­dó­ni­mos (piña fres­ca del buf­fet, gi­gan­te fres­ca de­lan­te en la sala, ca­mi­se­tas-sou­ve­nir, dis­fra­ces, etc) e inevi­ta­ble­men­te nos re­cuer­da por qué lo han con­de­na­do por in­ci­ta­ción al odio; por la can­ción Shoa­na­nas que canta a coro con su pú­bli­co du­ran­te cada es­pec­tácu­lo, en­to­na­da con la me­lo­día de la can­ción Chaud Cacao (Cacao ca­lien­te) de Annie Cordy. Dieu­don­né ha ape­la­do con­tra la sen­ten­cia".

¿poco con­ven­ci­do?

Sólo hace falta leer el tes­ti­mo­nio de un pe­rio­dis­ta de la AFP que tuvo la buena idea de ir al tea­tro de La Main d'or (pro­pie­dad del hu­mo­ris­ta y único lugar donde to­da­vía puede hacer su es­pec­tácu­lo) para juz­garlo con sus pro­pios ojos. Aquí al­gu­nos frag­men­tos de su ar­tícu­lo: "Den­tro del tea­tro un muro de que­ne­lles da la bien­ve­ni­da al es­pec­ta­dor. Las fotos del gesto son lan­za­das por anó­ni­mos de­lan­te de una pan­car­ta Shoah (...)". Y tam­bién: "parad con el an­ti­se­mi­tis­mo... me ha­céis pu­bli­ci­dad. Yo no digo que no lo sea nunca. Me dejo un tiem­po de re­fle­xión". El tes­ti­mo­nio del pe­rio­dis­ta, ci­ta­do en va­rios me­dios de co­mu­ni­ca­ción, es uná­ni­me: "Du­ran­te los 75 mi­nu­tos que dura el es­pec­tácu­lo, si no carga cin­cuen­ta veces con­tra los ju­díos, la ju­de­ría, ciu­dad kipá o el maes­tro es­cla­vis­ta-­ban­que­ro, no carga nin­gu­na".