La Quincena de Realizadores: una selección de películas comprometida

Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2017
Artículo publicado el 17 de Septiembre de 2017

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El festival de cine La Quinzaine des réalisateurs (La Quincena de Realizadores) se celebró del 3 al 9 de julio de 2017 en Bruselas. Se trata de un festival de cine independiente que tiene lugar al mismo tiempo que el famoso festival de Cannes. La presentación de los cortos y largometrajes se llevó a cabo en el estudio Flagey de Bruselas y Cafébabel estuvo allí.

West of the Jordan River de Amos Gitai

West of the Jordan River es un retrato de las personas que viven en las tierras del rió Jordán. Ni en Israel, ni en la Ribera Occidental, ni en la franja de Gaza. La película trata de las perspectivas de las personas que habitan en un mismo territorio como un colectivo. Esta tierra dividida por la guerra ha generado varias enemistades.

La película se basa en varias entrevistas extraídas de otra cinta realizada en 1994 y se comparan con otras llevadas a cabo en 2016. El director, un israelí, presenta su crítica visión sobre las decisiones políticas en Israel, y revela la discrepancia del pueblo. Otros israelís comparten su opinión e incluso prevén el final de ese estado soñado por Israel: en diez años, la nación podría alcanzar un «punto de no retorno» debido a la cantidad de crueldades cometidas hacia los palestinos. Muchos son los que consideran esta colonización inmoral pero también alarmante, ya que enfrenta las ideologías y los principios de la religión judía.

Pero West of the Jordan River  también destaca cómo el conflicto entre Israel y Palestina no divide sino que unifica y  genera amigos en lugar de enemigos. Mostrando una organización social y civil y consiguiendo algunos testimonios de los ciudadanos, el espectador descubre así la inmensa solidaridad y el gran compañerismo entre la gente.

La película es una manera fresca de pensar sobre el precio moral del conflicto y el deseo de la gente de ir más allá de las diferencias e intentar convivir: un espíritu de buena voluntad por vivir entre sonrisas y no lágrimas y siniestros.  A pesar de este momento de inspiración  creciente por la paz, el director recuerda con frecuencia las cicatrices emocionales y generacionales que el conflicto deja atrás.

West of the Jordan River nos hace llegar un mensaje de paz y esperanza en una encrucijada entre guerras e intereses enfatizando el parecido entre la gente árabe y la gente judía. Estas personas comparten la tierra donde viven,  pero puede que incluso compartan algo más.

 Al fin y al cabo, shalom y salam no son palabras tan distintas.

La fábrica de nada de Pedro Pinho

La película La fábrica de nada (A Fàbrica de nada), que ganó el premio de Crítica de la Federación Internacional del Cine (FIPRESCI)  en Cannes, es la primera cinta de ficción del director portugués Pedro Pinho.

Zé, un joven que trabaja en una fábrica de elevadores cerca de Lisboa y sus otros compañeros descubren que van a cerrar la fábrica. Recursos humanos ofrece una valiosa compensación a Zé y a varios chicos más si deciden renunciar a la fábrica. La mayoría prefiere quedarse con sus compañeros y luchar, por lo que prefieren organizar una huelga y ocupar la fábrica. El plan que el grupo de trabajadores está tramando de denegar a los directores acceso a la fábrica se extiende.

En cambio, sí que permiten entrar  a un misterioso hombre de pelo cano que se presenta como sociólogo. Pasa mucho tiempo con los trabajadores de la fábrica que, ahora que están en huelga, discuten sobre las opciones de las que disponen. Descubren que podrían dirigir la fábrica ellos mismos. No obstante, esta solución les parece más que difícil…

La fábrica de nada nos regala un poco de esperanza e inspiración sobre cómo podemos hacernos cargo de nuestras propias vidas laborales en lugar de dejarnos aplastar por la jerarquía. Sin embargo, la película se muestra aún realista ya que los trabajadores de la fábrica discuten una y otra vez sobre la mejor solución a su problema, y nadie está de acuerdo. El padre de Zé, por una parte, piensa que lo mejor es rebelarse y usar la fuerza. No obstante, la opinión del sociólogo difiere y piensa que deben ser pacientes ya que una fábrica sin un jefe lleva su tiempo en dirigirse.

Más y más cooperativas, como por ejemplo las cooperativas de comida cuyos clientes trabajan muchas horas al mes para comprar su comida, están alzando su voz. La fábrica de nada se basa en una fábrica autosuficiente llamada FaSinPat, una fábrica de azulejos de cerámica en Argentina cuyos trabajadores dirigen.