La quiniela política evocada por Walter Veltroni

Artículo publicado el 10 de Diciembre de 2007
Artículo publicado el 10 de Diciembre de 2007

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Quiniela a la italiana en el europarlamento, una Bélgica hundida en la crisis y el pasado colonial que atrapa a las impotencias europeas: la actualidad irreprimible en cafebabel.com.

Quinielas en el Parlamento europeo

Si el alcalde de Roma, Walter Veltroni, estaba en Bruselas la semana pasada, no era para hablar de los sorteos del campeonato de Fútbol Euro 2008. Desembarcado como líder flamante del nuevo Partido Demócrata italiano, fue recibido por el grupo socialista (PSE) y liberal (ALDE) en el hemiciclo de Estrasburgo para hablar sobre las elecciones europeas de 2009. En efecto, los diputados italianos del Partido Demócrata, nacido de la fusión entre los Demócratas de izquierda (DS – Socialistas) y la Margherita (católicos de izquierda), están presentes en los dos grupos europarlamentarios (socialista y liberal). La cuestión es, pues, en qué equipo jugarán en 2009. Respuesta a la italiana: tres posibilidades, el clásico “1-X-2” de las quinielas. Quien se lleve al PD italiano al agua tendrá el destino la izquierda europea en su mano.

Guy Verhofstadt: ¿el salvador de Bélgica y de Europa?

Guy Verhofstadt, Primer Ministro saliente de Bélgica, está en boca de todos. Y a contracorriente. Tras haber sido convocado por el Rey de los belgas, Alberto II, para intentar recomponer la concordia deshilachada entre el norte y el sur de este pequeño país, acaba de recibir el primer premio del Libro Europeo por su panfleto federalista Los Estados Unidos de Europa. Un título que puede resultar anacrónico a la vista del avance del euroescepticismo galopante en el continente enmascarado de supuesto “realismo” de gestión sobre fondo de resurgir nacionalista, hasta el punto de desanimar incluso a los más convencidos de la construccióin europea. La semana pasada, el francés Jean-Louis Bourlanges, peso peado del europeísmo, anunció su retirada de la política europea, pues no cree ya en el sueño europeo. Guy Verhofstadt, por su parte, aún tiene fe. Buena falta le hará si desea ocupar el sillón de Durão Barroso en 2009.

¿To (Muga)be or not to (Muga)be?

Tenía que ser, según la presidencia portuguesa, la cumbre que cerrara para siempre la página del colonialismo. Pero la cosa no es tan sencilla si nos referimos a la polémica suscitada por la llegada a Europa del dictador de Zimbabwe, Robert Mugabe. Mugabe, instigador de un régimen policial responsable de uno de los peores desastres económicos que haya experimentado un país africano, tenía prohíbida su entrada en la UE. Sin embargo, muchos países africanos condicionaron su propia presencia en la cumbre UE-África de Lisboa este fin de semana pasado a la de Mugabe, para subrayar que África no tiene por qué recibir lecciones de nadie. El problema se complicó cuando los británicos –antigua potencia colonial presente en Zimbabwe– amenazó con boicotear la cumbre. Entretanto, la participación del presidente sudanés Omar El-Béchir, no ha suscitado ninguna protesta. ¿Dónde dice que está Darfur?

Foto Verhofstadt (jasperwiet/Flickr); foto Mugabe (candlemaker/Flickr)