La red Flare: trazando un mapa de las conexiones de la mafia en Europa

Artículo publicado el 2 de Febrero de 2010
Artículo publicado el 2 de Febrero de 2010
Creada por el Parlamento Europeo en junio de 2008, la red europea de organizaciones contra el crimen organizado analiza la legislación europea y cómo el dinero de la ayuda al desarrollo de la UE renueva las propiedades confiscadas a la mafia. Entrevistamos a su portavoz, Roxana Smi

¿Qué es Flare?

Pressesprecherin von FlareEs la primera red europea de más de 30 asociaciones y ONGs comprometidas con la lucha social contra el crimen organizado. Nuestras recomendaciones emanan de la experiencia italiana; al fin y al cabo, Italia está en primera línea de esta lucha y puede proporcionar experiencias valiosas desde el punto de vista socio-cultural y legislativo. Aportamos una visión general de hechos delictivos de distintas regiones, publicamos una revista en línea y llevamos a cabo una labor de apoyo a las víctimas, dada la dejación que sufren en muchos países a manos de sus respectivos gobiernos. También estamos elaborando un índice que valore las contramedidas judiciales de los gobiernos de la UE en su lucha contra el crimen organizado.

¿Cuál es la influencia desde el punto de vista económico y social de las organizaciones criminales que operan en Europa?

Un informe de 1999 de la agencia de seguridad nacional de EE.UU. concluía que si el tráfico de drogas fuese completamente erradicado, la economía perdería entre 19 y 22 puntos ya que todos y cada uno de los países del mundo cuentan con una ‘economía en gris’ en la que las organizaciones ilegales se han infiltrado. También hay que tener en cuenta el impacto social de los sindicatos criminales que adquieren bienes inmobiliarios o llevan a cabo el lavado de capitales. Nos consta que al ciudadano europeo medio le cuesta entender afirmaciones como estas. Sin embargo, hay multitud de centros comerciales, restaurantes, viviendas, tiendas de ropa, jugueterías o incluso bancos que o son propiedad o por lo menos están controlados por una banda criminal que emplea estas instalaciones para ‘lavar’ su dinero e introducirlos en nuestra economía. Es indudable que las decisiones que adopten miles o millones de personas a la hora de decidir dónde llevar a cabo sus compras puede tener un efecto sustancial.

¿Cuáles son los negocios más rentables?

Resulta difícil de decidir ya que estos ‘mercados’ se adaptan con facilidad a los nuevos cambios económicos y políticos. Bastan unos pocos ejemplos: el tráfico de heroína y cocaína, el deshacerse de forma ilegal de todo tipo de desechos, incluidos los nucleares; el trafico de armas a zonas en conflicto o la apropiación indebida de fondos de la UE.

¿Cuál es el destino del dinero?

Buena parte se destina a los bienes de lujo pero una parte importante se vuelve a invertir en la compra de los votos de los políticos, en el rescate de bancos al borde de la quiebra y en proporcionarles a estos los mejores medios técnicos que les permitan mejorar su tráfico de capitales, en préstamos a compañías multinacionales, etc. Al final de la cadena tenemos pobres criaturas completamente sometidas al crimen organizado en todas las esferas de su vida diaria, ya sea a nivel económico, político o social.

La organización fue fundada en 2008 por las asociaciones 'Libera' and 'Terra del Fuoco'

¿Proporciona una ventaja a las organizaciones criminales el libre movimiento de personas y bienes de la UE?

El crimen organizado ha encontrado sin duda grandes oportunidades con el proceso de globalización. La apertura de los mercados nacionales a los inversores extranjeros, la circulación de bienes y personas y la caída del comunismo han sido terreno abonado para el crimen organizado. La rápida evolución de estos sucesos no se ha visto correspondida con una regulación pareja de los mercados. La adopción de medidas en contra de las actividades ilegales fue tardía y, hoy por hoy, la mayoría son insuficientes.

¿Qué clase de legislación europea podría ser efectiva?

 La clave es la armonización. No hay un mecanismo coordinado de rastreo de los flujos de bienes y capitales. Tenemos que mejorar las órdenes de busca y captura internacionales, permitiendo por ejemplo que se pueda acusar a un criminal independientemente de donde se haya cometido el crimen o bien se cree un cuerpo o agencia específico. Estamos elaborando una propuesta basada en la ley italiana (109/1996) de ‘confiscación y uso de activos criminales para fines sociales’ —como casas de acogida en la comunidad para ex drogadictos, ex prostitutas, ancianos, cooperativas para la puesta en cultivo de tierras y un largo etcétera—. De este modo, se devuelven a la población los símbolos del poder de la banda criminal de turno y la medida proporciona empleo y vuelve a alimentar la economía ajena al mercado negro. Asimismo, podría confiscarse con una ley similar la pizzería en Duisburgo en la que fueron asesinados seis miembros del clan Pelle-Romeo y podría abrirse, por decir un ejemplo, un centro juvenil como se hizo en el caso de una propiedad en Sicilia que pertenecía al antiguo capo de la Cosa Nostra Salvatore Riina. ¡Ver cómo sus propiedades se destinan a fines legales supone una patada en el estomago a todo aquel culpable de pertenecer al crimen organizado!

¿Cómo puede la sociedad civil europea reconocer el papel que le corresponde?

La ciudadanía europea tiene que entender que el crimen organizado ya no es un problema circunscrito a Italia, los Balcanes, Suramérica… La ciudadanía ha de exigir a sus gobiernos un sistema de justicia eficiente. Los ingresos del crimen organizado proceden, al fin y al cabo, de la gente. La gente tiene el derecho y el deber de exigir que se le devuelva. Los jóvenes también han de entender que las decisiones que toman, los lugares a los que van y los bienes que compran tienen un trasfondo que trae a primer plano su ‘legalidad’. Hay información disponible, sólo tienes que salir a buscarla. Mucha gente en Europa —estudiantes, periodistas de investigación, fiscales, políticos municipales— han dedicado su vida a esta lucha. Hagamos que este segmento social se siga incrementando.

Fotos: ©ALtiV3c/ Flickr; flarenetwork.org; video: ©postalmarket/ Youtube)