La República checa y la ridiculez política

Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2017
Artículo publicado el 18 de Septiembre de 2017

La política puede llegar a ser descorazonadora. Es difícil mantener la esperanza en el panorama político cuando alguien como Donald Trump se hace con el poder. En la República Checa, los políticos están más que preparados para reivindicar la soberanía checa con un aparente "futuro ideal", lleno de armas y barbas postizas.

Una de las figuras más famosas de la literatura Checa es Jaroslav Hašek, con El Buen Soldado Švejk. a lo largo de la historia, ambientada en la Primera Guerra Mundial, Švejk es un antihéroe que encadena, una detrás de otra, las desgracias más ridículas; consiguiendo irritar a diversas autoridades políticas que nunca logran descubrir si su estupidez es intencionada o no. Hoy en día, el personaje de Švejk ha arraigado a la cultura checa. Incluso, han creado la palabra švejkovina ("švejking"), que implica perjudicar al sistema mediante una serie de actos estúpidos e intencionados. 

Mientras que los personajes absurdos se han convertido en algo común en la literatura y cine checos, también han empezado a aparecer en ambientes políticos. De todos modos, la política también es ridícula algunas veces, y por lo general, las historias solo lo empeoran. A principios de año, se anunció que el segundo hombre más rico Ministro de Finanzas, Andrej Babiš, estaba envuelto en una serie de negocios cuestionables. El Primer Ministro, Bohuslav Sobotka, se vio obligado a renunciar como protesta, para poco después confundir a todos al retirar su dimisión. Sobotka renunció a causa de preguntas relacionadas con la legalidad de que Babiš dirigiera las subvenciones concedidas por la Unión Europea hacia una compañía que posteriormente formaría parte de su grupo empresarial Agrofert, una gran empresa que estaba considerada como un negocio pequeño. Sin embargo, el Primer Ministro fue humillado cuando el polémico presidente, Miloš Zeman (considerado uno de los aliados de Babiš), aceptó su dimisión, pero no la del gabinete. 

Esto implicaba que Babiš debía mantener su puesto, que era exactamente lo contrario de lo que Sobotka intentaba conseguir. Con el tiempo, Sobotka se mantuvo como Primer Ministro y nadie parecía saber cómo interpretar la Constitución. Babiš acabó siendo destituido como Ministro de Fianzas en mayo de 2017, y a pesar de seguir siendo investigado por la policía checa y por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), sigue siendo uno de los candidatos favoritos para el puesto de Primer Ministro de la República Checa. 

Pero cuando todo este suceso en el parlamento parece haberse calmado, surge un nuevo grupo en el cual personajes absurdos de derechas se alzan y tratan de aprovecharse del hecho de que la población haya perdido la fe en los partidos centralistas. Desesperados por un poco de atención, han utilizado actos ridículos para conseguirlo. El saber si son o no conscientes de ello ya es otra cosa. 

Quien lo ha entendido muy bien es Martin Konvička, que ha ganado espacio en las antenas, tanto en casa como en el extranjero, gracias a sus ideas de antinmigración. Konvička, que se dedica a la entomología [experto en insectos, ndlr] en la Universidad de Bohemia del Sur, llamó la atención del mundo por primera vez cuando organizó un ataque terrorista ficticio en la plaza histórica de la Ciudad Vieja de Praga. La "invadió" con soldados que llevaban barbas falsas, armas de mentira y un camello de verdad, lo que provocó la estampida de turistas hacia las mesas y sillas. Lo más preocupante es el hecho de que fuera aprobado por el ayuntamiento. Aunque tiempo después admitieran que de haber sabido la gravedad del asunto, lo hubieran evitado, la aprobación justificó el escandaloso acto. 

Konvička es el líder de un grupo llamado "No queremos al Islam en la República Checa", lo cual no deja lugar a muchas dudas. Sus primeras estrategias incluían un evento que tendrían lugar en la mezquita en Brno, donde cualquier espectador podía presenciar la quema del Corán, mientras la gente bebía cerveza, comía gulasch y las mujeres desfilaban en bañador; aparentemente, tratando de reafirmar los aspectos más finos de la cultura checa. El líder del ahora suspendido Bloque contra el partido islámico, también aparece en un vídeo muy ridiculizado, en el cual expresa en inglés su apoyo al "Islamófobo del año", Donald Trump. 

Konvička no es el único que llama la atención por su comportamiento escandaloso. Hace poco, el grupo político Nation of the Order, que deseaba que se reestablecieran la soberanía y los valores checos (los que quiera que sean), publicó fotos de su candidata, Barbora Haškovcová vestida de látex y maquillada, exhibiendo un rifle en la frontera entre Eslovaquia y la República Checa. Lo que esta imagen de cómic representa no está claro, quizá fueran las represalias impuestas a la Unión Europea por establecer leyes más estrictas con respecto a las armas. Esta restricción de leyes ha dado lugar a una protesta anti UE de los que están a favor de las armas; algunos han argumentado que las armas son necesarias para erradicar el terrorismo. En la actualidad, la República Checa tiene algunas de las leyes de armas menos exigentes en toda Europa. 

Mientras Haškovcová escogió un estilo más seductor para impulsar su programa nacionalista, se enfrentó a una competencia muy dura, llamada: Dominika Myslivcová, mejor conocida como “Barbie”. Barbie es joven, una mujer vestida de rosa que demuestra su gran variedad de habilidades como rica siendo al mismo tiempo rapera y candidata independiente para el aumento de la marginación del partido Dawn-National Coalition, formado por el famoso populista antinmigración, Tomio Okamura. Una de sus producciones es la canción antirrefugiados We Don’t Want Change Here, que se puede encontrar en su canal de YouTube. El eslogan de su campaña en le 2016 fue: "Quiero un futuro rosa, no uno negro". 

Estos personajes tan extravagantes de izquierdas, han encontrado un inesperado aliado de derechas en el Presidente Miloš Zeman, antiguo Primer Ministro y líder del Partido Social Democrático Checo de centro derecha (ČSSD), y no es difícil ver lo grande que es su terreno de juego. 

No solo se ha unido a las filas políticas checas de antinmigración, sino que también se ha centrado en muchas otras controversias, desconcertando tanto a los checos como a la comunidad internacional. En 2015 el cabeza de Estado dejó perplejo a mucha gente al declarar "muerte a todos los abstemios y vegetarianos" en un encuentro de enólogos en la capital del país. En su defensa, declaró que tan solo se estaba refiriendo al famoso asesinato en masa de los vegetarianos por Adolf Hitler, y no a todos los vegetarianos de la actualidad. Sus comentarios fuera de lugar suelen ser muy comentados, como por sus ataques airados (tanto en inglés como en checo) sobre el grupo protestante Pussy Riot en un programa en directo, o como su aparente estado de embriaguez durante una ceremonia de estado para examinar las joyas de la corona. Pero sus seguidores afirman que eso es parte de las razones por las que le admiran; su franqueza y su tendencia al ridículo es algo con lo que se pueden identificar. 

Las continuas controversias de Zeman y sus lazos con Rusia, han hecho que su popularidad disminuya ligeramente. Sin embargo, una encuesta reciente muestra que el 33% de la población le sigue considerando como un buen presidente, situándole en segundo lugar por detrás del científico Jiří Drahoš con un 40%

A pesar de que la República Checa no es un destino propicio para los refugiados, hay un amplio espacio para todos aquellos que promueven sus propios y egocéntricos asuntos, basados en el nacionalismo y su profundo temor a la invasión islámica, o en general, a un desplazamiento cultural. Conscientes de su cultural tendencia al ridículo, los agitadores en contra del Islam y de la Unión Europea se están haciendo oír, sin importar si la gente se ríe con o de ellos, algo que solo sabremos con el tiempo. 

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