La Ruta del Rock : El festival sobre el agua.

Artículo publicado el 22 de Septiembre de 2015
Artículo publicado el 22 de Septiembre de 2015

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Foals, Jungle, Ratatat, NoTwist, Ride, Rone, Timber Timbre, Vietcong, Father John Misty... Un cuarto de siglo ha pasado y el cartel de la Ruta del Rock continua aumentando y seduciendo. Cafébabel se reunió con el hombre que se haya detrás de esta apetitosa lista: Alban Coutoux, el organizador del festival.

En el espacio de 25 años, un antiguo fuerte cerca de Saint-Malo se ha convertido en la meca del rock independiente en Francia. Todos los meses de agosto, tanto bajo el sol como bajo la lluvia, la Ruta del Rock - es una de las mejores celebraciones del país - acoge entre 25 y 30 000 admiradores de guitarras saturadas y extraños sintetizadores, para uno de los jaleos con más vigor. El fesival ha mantenido el verdadero espíritu del rock, a través  de una programación que une viejas leyendas y jóvenes revelaciones, con un precio aún modesto y en un escenario bastante bueno.

Así continua un cuarto de siglo de la mejor música, aunque la Ruta del Rock se haya intentado cancelar muchas veces, -por suerte- eso no ha ocurrido  tampoco este año en el que se reunirán los cientos de festivales desaparecidos. Razón de más para festejar este aniversario como se debe, del 13 al 16 de agosto, con los invitados escogidos cuidadosamente. Cafebabel habló con uno de los hombres claves de este acontecimiento, Alban Coutoux, programador de la Ruta del Rock. Él nos recuerda la historia del festival, las razones de su duración, así como los trabajos efectuados que dan cuenta de la más agradable experiencia.

cafébabel: Bueno, veinticinco años de la Ruta del Rock, ¿cómo se siente?

Alban Coutoux: En 25 años no he visto el tiempo pasar. Bueno, ya sabes, no hubo un plan de carrera.  Si nos hubiesen dicho en aquella época que seguiríamos ahí en 25 años, seguramente no lo hubiésemos creído. Porque igual que hubo momentos tranquilos, los hubo también muy agitados, hubo edicciones más difíciles que otras, pero siempre hubo grandes éxitos. No hubo tiempo de aburrirse y menos de caer en la rutina, desde luego mucho mejor.

cafébabel:¿Cuál es el propósito de este nuevo año?

Alban Coutoux: ¡Finalmente, se podrá asistir a los conciertos con los pies secos! Los trabajos de drenaje se hicieron en el mes de marzo. Esta es una buena noticia para el festival, pues era algo que se esperaba desde hacía bastante tiempo, ya que el lugar es una verdadera pila. No había ninguna evacuación de agua, entonces se creaban grandes mares. Era suficiente con un gran chaparrón y el lugar quedaba impracticable para el resto del festival. Ahora estas escenas de barro en el fuerte forman parte de las imágenes de los archivos del festival (risas).

Otra gran novedad es que se ha adaptado el sistema de pago <<sin efectivo>>, por tanto no más fichas en el festival.

Y para celebrar los 25 años, aunque no es una edición nostálgica, hemos previsto dos cosas. Hemos instalado una foto expo de Richard Bellia, que es un gran asiduo de la Ruta del Rock. Más de una veintena de estereotipos a gran formato se exhibiran por el camino de acceso al festival. Después, se editará un libro que aparecerá en otoño y que recordará la historia del festival, con las imágenes de ciertos personajes y no pocas iconografías.

cafébabel : ¿Puedes contar rápidamente la historia?

Alban Coutoux: La primera edición de la Ruta del Rock fue en 1991 y se llevó a cabo en invierno, en febrero. Pero en 1993 hubo un acontecimiento muy importante para la historia del festival: la llamada de Bernard Lenoir de France Inter que buscaba patrocinar un evento. En la época, él apoyaba los Eurockéennes, pero no se volvió a encontrar más en la programación, la cual se había vuelto convencional. Por el contrario, él quería un evento veraniego. Por tanto, el equipo buscó un lugar para eso y se encontró con el Fuerte de Saint-Pere que era un terreno baldío en esa época. Decidimos hacer un concierto de experimento, el de Noir Désir y aquello fue bien. La cuarta edición que se llevó a cabo en ese fuerte, en pleno verano, fue con el soporte de Bernard Lenoir. Y para la continuación, de Libération. Después en el 95, pasamos a dos tardes, en el 96 a tres...En el 2005, la fiesta de los 15 años del festival con el concierto de Cure. Ese fue un momento crucial para el equipo, lo que nos aportó un reconocimiento nacional en la Ruta del Rock. Gracias a este suceso lanzamos la edición de invierno del año siguiente, lo cual, de alguna manera, es un regreso a los orígenes. Esto nos permite evitar también la frustración de esperar un año antes para la organización de los grupos.

cafébabel: Precisamente, ¿coméntanos cómo hacéis para establecer la programación?

Alban Coutoux: Siempre estamos a la última en actualidad musical. Ahora bien, si lo que me pides es la programación del próximo año, no la sé, ese es el salto a lo desconocido. Una mezcla entre cosas del momento y  más viejas. Por ejemplo, la reformación de Ride:  me parecía interesante que viniesen, no es justo una reflexión nostálgica, pero el movimiento shoegaze noisey pop, es verdaderamente muy actual. Hay bastantes grupos que se reivindican. Mi curro es escuchar discos todo el tiempo, leer la prensa y escuchar los consejos de los agentes, esperar a sentir lo que va a ocurrir y después combinarlas con todas las coacciones presupuestarias o de los calendarios... Finalmente, obtenemos una buena programación. Estoy bastante contento, es un bello equilibrio entre las estéticas y las diferentes personalidades. Funciona bastante bien.

cafébabel: la programación del verano pasado fue para todos bastante buena...¿qué recuerdos guardas de esa edición?

Alban Coutoux: Es bien bonito tener una bella programación, pero ¡es mejor poderlas escuchar en buenas condiciones! El año pasado fue realmente duro debido a las condiciones metereológicas. Eso es realmente dar cuenta de nuestras lagunas en términos de una bienvenida al público. Para las próximas ediciones, es algo que realmente queremos mejorar. Es cierto que las finanzas del festival no nos permiten invertir enormemente en ese lado de ahí, pero nos damos cuenta que eso es importante. En un super ambiente falta por pulir la bienvenida.

cafébabel: Es verdad que el año pasado hubo algunos problemas. Me viene a la memoria ahora, la cuestión del embarrado en los aparcamientos, es complicado salir en ciertos momentos...

Alban Coutoux: Los aparcamientos, esas son las áreas que cuando hay cierto tránsito, normalmente el barro se forma, y hay el riesgo de atasco. Después tenemos la oportunidad de tener agricultores comprensivos que ponen a disposición su tractor para sacar los coches. Por tanto, eso, necesariamente toma un poco de tiempo...pero ahí, no hay gran cosa que hacer, no podemos asfaltar campos enteros. Tratamos eso, nos previmos de paja y de las máquinas para sacar a los coches.

cafébabel: Hace algunos años, la situación financiera del festival no era muy buena, ¿qué tal ahora?

Alban Coutoux: Va un poco mejor, porque tuvimos buenas ediciones en el 2013 y 2014, pero todavía es delicado. Además en el contexto actual,  con la retirada de las comunidades,  eso no ayuda. Pero al menos, otra vez somos un festival independiente...parte de la subvención es más frágil que la de ciertas casas, por eso la bajada de las subvenciones nos tocan menos. Sin embargo, el ambiente de los festivales es inestable. Hay festivales que van bien (los Eurockéennes o las Vieilles Charrues), y otros que desaparecen. La situación no es idílica para todo el mundo...pero ¿no lo hemos conseguido nosotros verdaderamente? Cada ciudad querría tener su propio festival...¿no se estaría haciendo un reequilibrio? Así pues, la Ruta del Rock, es un poco particular, tiene una línea artística un poco única en Francia. Sobre algunos festivales, hay programaciones copiadas y pegadas. Cuando se ve el mismo artista diez veces durante el verano... el público debe hacer una elección.

cafébabel: ¿En qué gastas tú tiempo durante el festival?

Alban Coutoux: Organizar el festival, es un poco trabajar en la gestión de los problemas. Mi rol es buscar los grupos, administrar algunos equipos, las acreditaciones para la prensa, la taquilla de venta...hacer que todo vaya bien sobre todos los servicios. Es sobre todo el puente de 10 de la noche a 5 de la mañana. Duermes de 3 a 4 horas por noche durante los tres días. De hecho, vives un poco, con la adrenalina.

cafébabel: Y eso te debe dar muchos recuerdos...

Alban Coutoux: Sí, muchos! Un festival es un momento hiperintenso en tres o cuatro días, donde haces muchos encuentros, ya sea entre los festivaleros, los grupos, los voluntarios o los mismos artistas. Pasa realmente muchas cosas y además ocurre a una velocidad demencial.

cafébabel: Y ¿cuáles son los mejores y peores recuerdos de este festival?

Alban Coutoux: Mis mejores recuerdos, son todo cosas simples. Al final del primer año, después de pasar un año entero trabajando duro, tuve la sensación de alivio y al mismo tiempo de vida intensa. Un día antes del comienzo, sonaban todos los teléfonos, y luego, te encuentras completamente solo, como si no hubiese pasado nada. Es un poco de melancolía lo que se siente después del festival, que se cura con la experiencia.

Pero lo peor, viene con el tiempo. Hablando en términos de frecuencia, los años como 1997 fueron muy duros. El festival estuvo cerca de cancelarse. Y después en el 98, logramos hacer una de las mejores ediciones con PJ Harvey y Portishead. Fue una edición milagrosa que fortaleció al equipo. Porque cuando comienzas de abajo y llegas a una edición como esa, te motiva verdaderamente...

Por lo que concierne a los recuerdos artísticos, hay tanto... El concierto de LCD Soundsystem, en el 2007, ha quedado para mí como una cosa increíble. También el de Sonic Youth que volvió a tocar Daydream Nation en el 2005. Fue la primera vez que un grupo volvía a tocar un álbum entero sobre La Ruta del Rock. Durante el concierto, sabíamos que aquellos pedazos iban a sobrevivir entonces desde las primeras notas hasta las últimas. Aquello fue verdaderamente emocionante. Este año justamente, No Twist tocará su mítico álbum, Neon Golden. ¡Estoy impaciente por verlo!