La serie alemana Tatort o una de detectives y crímenes “vintage”

Artículo publicado el 29 de Marzo de 2012
Artículo publicado el 29 de Marzo de 2012
Debo haberme perdido algo importante. Tatort, esa serie televisiva de crímenes al estilo callejero que se emite en la televisión alemana desde hace décadas, ha cautivado actualmente a la audiencia.. ¿Por qué?

De que esta serie criminal se ha vuelto una tendencia pude enterarme cuando unos amigos me visitaron en París. El domingo por la mañana, mientras ordenábamos nuestras cosas en el coche, uno de ellos dijo: “vámonos ya o nos perderemos Tatort (literalmente, la escena del crimen). Esta noche, Jan Josef Liefers proseguirá con sus diligencias… (el comisario más conocido entre los alemanes). ¡Genial! Mis amigos salieron por la mañana, pero renunciaron a disfrutar de una tarde en París por ver una tonta serie televisiva. No es una exageración asegurar que esta coproducción de la alemana ARD, la televisión ORF de Austria y Suiza, es la serie de crimen más popular en la televisión germano parlante.

Durante más de 40 años se han sentado las noches de los domingos en horario estelar, frente a sus televisores, algunas generaciones de alemanes para seguir meticulosamente a sus detectives favoritos hasta que cada caso fuera resuelto. Una cosa es segura: después de 90 minutos, se preguntarán si el caso sucedió en Munster, Hamburgo o Berlín y si se restauró el orden público. Burgués ¿no?

Modernillos alemanes de la televisión

La presentadora y autora de 32 años Sarah Kuttner ha resumido precisamente lo esencial en una entrevista con Der Spiegel: "eso es lo nuevo, lo que gente actual como nosotros debe mirar desde hace ya algún tiempo; es una nueva forma de arrogancia. A mí esa serie me parece terriblemente viciada y monótona. Nada es peor que la frase el mejor Tatort es el deMunster”.

¿Qué pasa con esta serie a la que ahora 8.5 millones de televidentes (tendencia en aumento en 2011) dedican su domingo por la noche? Ya sea en el sofá o en el bar de la esquina, es difícil separar a los alemanes esa noche de su televisor y esto no termina aquí, pues en los tweets alemanes #Tatort ha llegado a ser el tema más discutido esas noches.

Desde hace varios años, también es de buen gusto ver Tatort en “manada”, un fenómeno que se desató por primera vez en Hamburgo y ahora se ha extendido a todo el país. Los visionados en público de Tatort  recuerdan a acontecimientos importantes ,como la última copa del mundo en Alemania, aunque con Tatort todo es un poco mas tranquilo.

Compartir la emoción es la clave, por eso no es extraño encontrar en Berlín a una banda de modernillos que, con un silencioso “shhhhhhhhh”, callan a cualquiera que interrumpa su faena dominical. De acuerdo con la ARD, en Berlín debe de haber 37 Clubes-Tatort. En Viena surfea también la ola de este éxito pues, cada semana, el suspense de los comisarios de Tatort es contagiado a un público en una sala de cine de la capital austriaca, mientras estos van tras las huellas de la delincuencia organizada.

Nostalgia modernilla llamada “Tatort”

Tatort está a años luz del estilizado, fulminante y vanguardista formato de CSI. Muy por el contrario, la serie alemana se centra en los instintos policiales, la tradición y la combinatoria. Se puede prescindir por completo de un sentido sobrenatural al estilo de El Mentalista. Lo más importante son los diálogos de los investigadores que, en su mayoría, se producen en dúos. El comisario Franz Leitmayr (Udo Wachtveitl) y su homólogo croata, Ivo Batic (Miroslav Nemec), estuvieron a prueba, por ejemplo, en el último episodio de Múnich, El rey triste (26.2.2012), Leitmayr disparó contra un sospechoso (que entra en coma tras recibir el impacto) poniendo en riesgo no sólo su integridad profesional, sino también los años en colaboración con Batic, serian tirados por la borda.

Vale, es cierto, la serie criminal alemana más popular tiene un poco de estilo de los años noventa y en el extranjero ha sido calificada como “típicamente alemán". Pero la receta del éxito es sutil y se puede descomponer en dos palabras, difíciles de traducir a otros idiomas: Tierra natal (en alemán, en una palabra: "Heimat"). Tatort  vincula al televidente germano parlante con su identidad y cada escena tiene incambiables impresiones de distintos lugares.

Alemania está en transición; Tatort, también

Si usted echa un vistazo en la web se podrá percatar de que, a menudo, la gente se burla, porque en Tatort se muestran  algunas atracciones culturales de cada ciudad. La serie sigue siendo a menudo conocida como un reflejo de Alemania. Las tendencias socio-políticas han sido tomadas en cuenta, siendo un medio publico, para la memoria cultural. En el primer episodio, Taxi a Leipzig (1970), la división alemana fue tematizada y más tarde se incluyeron las minorías étnicas, el terrorismo, el desempleo y la guerra de los Balcanes. La igualdad de género fue discutida intensivamente en Alemania y esto también influyó Tatort durante una larga temporada. Ocho damas indagarían el origen de los hechos sin olvidar a la quizás mas conocida detective, Maria Furtwängler (Comisaria de Charlotte Lindholm, Hannover). No obstante, a menudo ellas tendrían asistencia masculina.

Entonces, ¿es progresista Tatort? No hay que exagerar. A los ojos de alguien que nunca ha visto esta serie detectivesca puede parecer un poco rancia, pero quien quiera pasar algún tiempo en Alemania no podrá escapar. Cuenta en su reparto con Til Schweiger, famoso últimamente gracias a la cinta de Tarantino Malditos Bastardos. Después de sus travesuras en Hollywood, proseguirá sus diligencias este 2012 en Hamburgo.

Lee el artículo original en el nuevo blog de series de televisión de cafebabel Eurosoap

Fotos: portada  ©daserste.de; texto: Münsteraner Tatort ©tatort-news; Til Schweiger ©daserste.de; Videos: (cc) intro, MrArkoxies/youtube; Tatort en 123 segundos (cc)walulis/YouTube