La situación del alemán en Francia: A vueltas con Goethe  

Artículo publicado el 18 de Mayo de 2015
Artículo publicado el 18 de Mayo de 2015

En Francia, profesores, alumnos y políticos están matándose por el nuevo proyecto de reforma propuesto por el Ministerio de Educación Nacional. Para muchos, el texto de la ministra hunde el aprendizaje del alemán. Para Amélie, profesora de primer ciclo de secundaria desde hace 4 años, la lengua de Goethe sufre desde hace mucho tiempo un problema más grave: los estereotipos.

Cafébabel: No se entienden bien las reacciones respecto a la reforma del primer ciclo de secundaria [collège: de 11 a 15 años] que pondría en peligro la enseñanza del alemán en Francia. Como profesora, ¿puedes decirnos qué está en juego?

Amélie: Hasta ahora, los alumnos elegían una segunda lengua extranjera en el curso de quatrième [equivalente a nuestro de la E.S.O.], con una carga lectiva de 3 horas semanales durante 2 cursos. El proyecto de reforma prevé comenzar el aprendizaje de la segunda lengua extranjera a partir del curso de cinquième [nuestro de la E.S.O.], a razón de 2 horas y media por semana. Aunque parece un cambio positivo, es preciso señalar que, para un principiante, resulta difícil progresar en el estudio de una lengua extranjera con menos de 3 horas de clase semanales.

Cafébabel: Es, en parte por eso, por lo que existen las clases denominadas "bilingüe"

Amélie: Las "secciones bilingües" son un verdadero acierto. Creadas hace 10 años para potenciar el aprendizaje del alemán en la enseñanza secundaria, permiten dedicar tiempo a consolidar los conocimientos. Tienen incluso alumnos en las zonas desfavorecidas. La apertura de una clase bilingüe ha permitido crear un centro de excelencia en establecimientos educativos considerados difíciles y hacerlos más atractivos.

Para algunos padres de alumnos de estos colegios, matricular a su hijo en una clase bilingüe le permitiría estar en una "buena clase". Algunos alumnos, sin embargo, "eligieron" el alemán gracias al dispositivo bilingüe, aunque ellos habrían elegido naturalmente el español como segunda lengua extranjera (LV2, por sus siglas en francés)… Las clases bilingüe han permitido, de todas maneras, mantener el alemán en el tercer puesto de la lista de lenguas extranjeras enseñadas en Francia.

¡Para la lengua de nuestro vecino más próximo y de nuestro primer socio comercial [Alemania], es lo mínimo! Muchos no saben que la lengua más hablada en Europa, en cuanto a número de hablantes nativos, es el alemán (¡lengua oficial en Alemania, Austria, Suiza, Bélgica, Luxemburgo y Liechtenstein, e incluso en el norte de ltalia!) y que el alemán se enseña de forma amplia en Europa del Este, concretamente en los nuevos países miembros de la Unión Europea.

Cafébabel: Sin embargo, detrás de la voluntad de "favorecer la diversidad lingüística", habría un desprecio del gobierno hacia esas clases "bilingüe", tachadas de elitistas. ¿Por qué?

Amélie: Para muchos -entre ellos la ministra de Educación Nacional-, el alemán es una lengua reservada exclusivamente para los buenos alumnos capaces de tragarse las declinaciones y los verbos irregulares…  Algunos padres dudan a la hora de matricular a su hijo en bilingüe, pues lo consideran una carga extra de trabajo y de horas para el curso. Si no se siguen unos criterios de matriculación, la selección se hace "naturalmente" según los resultados del alumno en CM2 o Curso Medio 2 [el equivalente a nuestro de Educación Primaria].

¡Pero la clase bilingüe está abierta para todos! Un alumno más "lento", al que le cuesta más aprender idiomas, tendrá mucho interés en elegir esta clase puesto que podrá dedicar tiempo a repasar las cosas, a hacer más ejercicios.... La clase bilingüe es todo menos elitista puesto que, por el contrario, hace más accesible una lengua que no es tan difícil como esta pero que necesita un cierto rigor –¡rigor germánico absoluto!– al inicio del aprendizaje, para verlo después como un idioma lógico y claro.

Cafébabel: En Francia, se dice a menudo que el alemán es aburrido y complicado. ¿Cómo hacer para cambiar esa idea?

Amélie: Los profesores de alemán luchan a diario para hacer su asignatura más atractiva, la promocionan en la enseñanza primaria, en el curso de cinquième, se desviven para organizar intercambios o estancias lingüísticas con el fin de "recompensar" a sus alumnos por haberse atrevido a elegir el alemán. Poder llevar a nuestros alumnos al país era uno de nuestros objetivos primordiales, al mismo tiempo que una finalidad y una motivación, pero con esta reforma ya no tendremos ni tiempo ni la posibilidad de hacerlo…

Cafébabel: ¿Por qué?

Amélie: Porque detrás de este proyecto de reforma lo que hay es un rechazo real a salvar el aprendizaje del alemán… Imaginar que de la noche a la mañana el alumnado  de alemán aumentará es realmente esconder la cabeza debajo del ala y negarse a ver la realidad: El alemán está en decadencia desde hace años. Lo que mucha gente no sabe es que hay que pelearse a diario contra los prejuicios sobre el alemán: Idioma difícil, duro, que el profe de alemán tiene que explicar de nuevo a Hitler y el nazismo  varias veces al año, que los Heil Hitler se gritan a veces delante de la puerta del aula de alemán… Por suerte, nuestros alumnos germanistas toman partido por el alemán y difunden ellos mismos la idea de que el alemán no es difícil, que es parecido al inglés, que en alemán lo que hacemos es  "dar" y que el cantante cuya canción estudiamos es "demasiado swag".

El pasado 21 de marzo se lanzó una petición y ya se han recogido más de 33 000 firmas.