La 'Soft Revolution' de las jóvenes feministas en Italia

Artículo publicado el 10 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 10 de Marzo de 2016

Fundado como un blog colectivo de tres veinteañeras, la revista en línea Soft Revolution se introdujo en el debate sobre el feminismo italiano de una forma inédita: Representando la voz de aquellas jóvenes mujeres que no se conforman con la visión estereotipada transmitida por las revistas femeninas.

En enero de 2011 surgió en el "vasto universo" de la web italiana un sitio de actitud revolucionaria, tanto por su nombre como por sus acciones: Soft Revolution, "una webzine per ragazze che dovrebbero darsi una calmata" ("una revista en línea para chicas que deberían calmarse", ed.), destinada a crecer y a llamar la atención. En sus columnas se discute sobre la cultura pop y particularmente sobre el feminismo. Detrás del proyecto hay tres personas: Margherita Ferrari (1987), Valeria Righele (1988) y Marta Corato (1990), tres veinteañeras que juntas constituyen la "trinidad de la fundación".

Fundado como blog colectivo, aspira a convertirse en un producto editorial más estructurado y tiene un objetivo muy preciso: Dar protagonismo a los temas y rostros femeninos, y hablar abiertamente sobre el feminismo. Aún hoy Soft Revolution anima el debate sobre la igualdad de género en Italia y lo hace de una manera muy particular: Es el único en representar la voz de aquellas jóvenes mujeres que no se conforman con la visión estereotipada transmitida por las revistas femeninas. Lo hace involucrando a autoras jóvenes y prometedoras y construyendo una fuerte comunidad en las redes sociales.

"Hablar sobre estos temas sigue siendo difícil en Italia"

Contacto con Valeria y Marta, que han estado a cargo de la revista durante estos cinco años (Margherita decidió alejarse de la administración, pero aún continúa colaborando). El proyecto, que carece de una ubicación geográfica precisa, reúne a cerca de treinta colaboradoras italianas entre autoras e ilustradoras. Dejo que sean ellas las que cuenten cómo nació el proyecto.

"Somos las tres veinteañeras, tenemos diferentes edades y yo vengo de una ciudad de provincia. En nuestro caso las anécdotas románticas como 'nos encontrábamos siempre en el bar de la plaza' o 'estábamos siempre juntas' no son válidas", cuenta Valeria. "Margherita es una bloguera de toda la vida, una especie de celebridad en nuestra región, también por el libro que había publicado, Guías prácticas para adolescentes introvertidos (Einaudi 2005). Es por eso que su camino se cruzó con el de Marta, que había leído el libro y compartía su visión negativa del mundo y rica en ironía". Fueron esas mismas razones las que despertaron la atención de muchas otras adolescentes a finales de los "años cero".

"En 2010 estábamos en la universidad y sentíamos la exigencia de estar en un entorno inteligente de noticias y crítica cultural, que involucraba a las jóvenes, tenía una mirada irónica y se leía con facilidad, similar al de las revistas americanas como Bitch Magazine o la histórica Sassy. Buscábamos algo similar en Italia y, al no encontrarlo, decidimos crearlo nosotras mismas". El recorrido que las llevó a consolidar su propia plataforma –que no sólo se caracteriza por la información, sino también por una buena dosis de activismo– no fue un camino de rosas. No inmediatamente, al menos.

"Sabemos bien que hablar sobre estos temas sigue siendo difícil en Italia. Basta con pensar que todavía es un problema poner esta palabra en nuestros CV. Cuando te describes como activista, tu recorrido está cubierto de desafíos. Después de que el artículo Estar gorda en verano tuviera un gran boom de visualizaciones en las redes sociales, nos preguntamos si estábamos en posición de hablar con más continuidad sobre el cuerpo y la aceptación de uno mismo. ¿Más de lo que estábamos antes? Sí. Pero hay miles de otras cosas complicadas de las cuales todavía hace falta hablar".

Marta agrega: "Para mí el mayor desafío todavía es abrirse camino entre la misoginia interiorizada de muchos italianos, incluida yo –¿cuántas de las personas que conoces todavía llaman "zorras" a las chicas?. Y no dejarse desmoralizar por quien dice ese tipo de cosas a espaldas de los demás".

Una cuestión de modelos

Para hacer inmediatamente reconocible el formato de la revista, decidieron que no habría sólo anuncios de discos, libros y acontecimientos que enriquecen el debate sobre el feminismo. Un rol central lo tienen los "Appreciation moments" de los artículos en los que se presentan modelos de referencia y se habla sobre su belleza: "A menudo tomar como ejemplo estas vidas es más eficaz que el uso de muchas retóricas comunicativas, por eso es tan importante mirar al pasado y aprender de quienes nos han precedido en esta lucha". "La perspectiva de 'si ella lo hizo, yo también lo puedo hacer' siempre tiene valor", concluye Marta.

Otra marca registrada de Soft Revolution son las experiencias de discriminación o de revancha contadas en primera persona. Una sección de la cual Marta y Valeria están muy orgullosas. "Sabíamos bien que aquel era uno de los primeros problemas que debíamos solucionar: La narración de experiencias auténticas. Estas ayudan a difundir el feminismo en la medida en la que ponen de manifiesto las dificultades que el lector puede haber experimentado también. Si el feminismo es una cuestión de igualdad e inclusión (como pensamos nosotras), también es necesario hacer que las personas se sientan menos solas, hacerlas sentir importantes".

"Una cosa que siempre me ha hecho sufrir es la búsqueda por ser una feminista perfecta, una que nunca se equivoca", explica Marta. "Demostrar cómo vivimos el feminismo y nuestra vida diaria en general, en mi opinión, ayuda a que nos acerquemos y a que nos sintamos una parte legítima del movimiento, en lugar de feministas de segundo grado".

El hecho mismo de haber elegido construir el sitio en torno a la participación voluntaria sólo de autoras mujeres, con una edad entre los 15 y 30 años, no es para nada casual. "Como dijimos antes, es una cuestión de modelos. Los modelos no existen solamente sobre un pedestal: Nosotras mismas somos también modelos las unas para las otras. Cuando creamos Soft Revolution queríamos dirigirnos a las adolescentes, a las chicas que desafortunadamente se están acostumbrando a ser ignoradas por los medios, y decirles que estamos aquí, escuchándolas, pero sobre todo respetándolas". Creo que ser una adolescente o una joven adulta sin una voz, es una experiencia compartida por la mayoría de las mujeres. Nos sentimos impotentes en muchas ocasiones porque nos consideran incapaces. Por ello elegimos tener una línea editorial joven y femenina, para luchar contra esto".

¿Cuál será el futuro de Soft Revolution? "No lo sabemos. Para nosotras es un gran compromiso administrar el sitio y esperamos poder hacerlo por mucho tiempo todavía, pero los planes a largo plazo no van con nosotras".

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Publicado por el equipo editorial de cafébabel Milano.

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Mind the Gap presenta #Sheroes: Una serie de retratos de jóvenes europeas que defienden la igualdad de género y luchan contra la discriminación.