La UE apuesta por una industria andaluza sostenible

Artículo publicado el 13 de Enero de 2016
Artículo publicado el 13 de Enero de 2016

En Andalucía estamos de enhorabuena por nuestro respeto al medio ambiente. En los próximos meses, junto con otras cinco regiones europeas, se investigará sobre la forma de producción química más sostenible posible en los distintos focos industriales del sur de España.

El aprovechamiento de materias primas disponibles en cada país, como la biomasa o la gestión de residuos será la conditio sine qua non para diseñar un plan de producción química sostenible en Andalucía.

El objetivo del proyecto es la investigación y el impulso de sistemas de economía circular, baja en carbono y combinación industrial para un mejor y más eficiente explotación de recursos. 

La Estrategia 2020 parece funcionar ya que formamos parte de la selección de la Unión Europea situándonos junto a otras cinco regiones de Eslovaquia, Bélgica, Reino Unido, Holanda e Irlanda, según informa la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, las cuales respondieron a la convocatoria realizada en todas las zonas de los 28 países miembro de la Unión Europea.

Biomasa en Andalucía 

La principal fuente de biomasa es el olivar y los subproductos derivados de su cultivo: podas, hojas, orujo, orujillo y hueso que se aprovechan para obtener combustibles de elevada calidad.

También son muy importantes los residuos agrícolas procedentes de invernaderos o viñedos y prueba de ello son las 18 plantas de biomasa con las que cuenta Andalucía a las que hay que sumar otras 17 instalaciones de biogás ubicadas en vertederos y en depuradoras de aguas residuales y que suponen un ejemplo más del buen aprovechamiento de los recursos y la gestión de los residuos que se hace en nuestra comunidad.

Según varias publicaciones locales, en la propuesta andaluza,  se ha hecho hincapié en el potencial de biomasa de Andalucía, que roza las 4.000 kilotoneladas equivalentes de petróleo al año.

Además, Andalucía está a la cabeza en el uso de biomasa térmica, con un censo (a septiembre de 2015) de 26.372 instalaciones que suman una potencia térmica instalada de 1.589,5 MW, y cuenta con un catorce fábricas de pelets.

También es líder nacional en producción de biocarburantes, con once plantas operativas, siete de biodiésel, dos de ETBE y dos de hidrobiodiésel.