La UE y la India: de Nueva Delhi al New Deal

Artículo publicado el 12 de Abril de 2013
Artículo publicado el 12 de Abril de 2013
Con un mercado que en 2011 alcanzó los 80.000 millones de euros en intercambios mutuos, la India y la Unión Europea quieren ir más lejos firmando un acuerdo que establezca el libre comercio. Es el momento de sumergirse en las profundidades de esta cooperación económica y descubrir sus apuestas.

El ministro indio de Asuntos Exteriores, Salman Khurshid estuvo en Europa del 28 al 30 de enero. En Bruselas, se entrevistó con su homóloga del servicio diplomático de la UE, Catherine Ashton. En el marco de este decimotercer encuentro interministerial y tras 6 largos años de negociaciones, ambas partes se “han comprometido a asegurar lo más rápido posible la firma del acuerdo de libre comercio”.

La Unión Europea es el mayor socio comercial de la India.

En 2011, los intercambios entre la UE y el país asiático rondaron los 80.000 millones de euros. Ese año, Europa exportó mercancías por valor de 40.000 millones de euros importó de la India por valor de 39.400 millones. Con respecto a 2010, estas cifras indican sobre todo una subida del 17% en las transacciones. En cuanto a los intercambios, la balanza comercial (con un excedente que ronda los 1.100 millones de dólares del lado europeo.[N. del A.]) permite a la Unión compensar las importaciones indias en los sectores agrícolas y energéticos, pero sobre todo en el textil. Así se entiende mejor la prisa por ver ratificado este acuerdo, que aborda cuestiones relativas a los aranceles y a la mejora de las infraestructuras comerciales. Las palabras que intercambiaron en su encuentro traducían a la perfección el “placer” de ambas partes al ver materializada su cooperación tras años de negociación.

Asthon. Probablemente la figura más carismática de Europa.

Podría provocar una redistribución geoeconómica a nivel mundial.

Las relaciones diplomáticas entre la UE y la India se establecieron en los años 60 y se ampliaron en 1994 con el Acuerdo de Cooperación, que abrió la puerta a las negociaciones sobre política y economía. Los dos últimos encuentros interministeriales (Bruselas, 2010 y Nueva Delhi, 2012) estuvieron marcados por el interés de la India por centrar su relación en la cooperación comercial y económica. Se trataron también cuestiones políticas, de seguridad o referentes a los derechos humanos, si bien las relaciones políticas entre las dos entidades son todavía balbucientes Con vistas a este futuro mercado, el continente europeo tiene gran interés por presentarse ante la India como Unión porque así se mantiene como su primer socio comercial.

El futuro de la cooperación

La ratificación del tratado de libre comercio entre la UE y la India traerá consigo la dinamización de un mercado constituido por 1,7 milmillones de habitantes. Las perspectivas de crecimiento y de prosperidad recíprocas creadas podrían dar un vuelco las apuestas de la economía del siglo XXI y permitir a ambas partes presentar un contrapoder económico de calidad frente a la dominación china y estadounidense. Algo que podría provocar una redistribución geo-económica a nivel mundial. “Si los 80.000 millones de euros en intercambios de 2011 pueden parecer una cantidad considerable, se quedan muy lejos del potencial que anuncian los investigadores”, explica Danièle Smadja, embajadora de la Unión en la India. Potencial que depende básicamente de las políticas sobre barreras e impuestos arancelarios

La llegada del libre cambio entre la UE y la India debería permitir el crecimiento del volumen de comercio. Aspecto éste muy positivo según una Unión Europea para la que la India representa un mercado básico en su recuperación económica. “Esto concierne a sectores enteros de la economía europea. En el sector del automóvil, tanto del lado francés como del alemán, sabemos la importancia que tiene la apertura al mercado indio”, continúa la diplomática.

Khurshid- ministro indio de Asuntos Exteriores- que a primera vista parece entenderse muy bien con Asthon.La India ha tomado conciencia de la importancia de las inversiones directas en el exterior (IDE) tras la llegada de Manmohan Singh al puesto de Primer ministro en 2004. Los IDE, elementos que en la economía actual se han convertido en esenciales, son para la India una importante fuerza de desarrollo económico. Por ello, han acometido una serie de reformas liberales buscando atraer IDE al país. Recientemente, han permitido concesiones en los sectores de la gran distribución, de las telecomunicaciones y de la aviación. En septiembre pasado, el gobierno indio abrió el comercio al por menor a los inversores extranjeros. Desde entonces, las multinacionales de la distribución pueden abrir supermercados de cuyo capital podrán controlar hasta en un 51%. Esta reforma, largamente esperada para impulsar una economía mortecina, ha dejado tras de sí una estela de revuelta política y sindical. La llegada de las grandes distribuidoras podría provocar la desaparición del pequeño comercio que representa el 93% del comercio al por menor en la India.

“Se quedan muy lejos del potencial que anuncian los investigadores”

Para muchos especialistas políticos y económicos, la economía india permanece vulnerable por su temor frente a las inversiones. Si las reformas consiguen abrir un poco más el país, la India se podría convertir uno de los destinos preferidos para los inversores, ya que ofrece mano de obra barata y una buena calidad en la producción. Sin embargo, la apertura de un mercado ultra-liberal preocupa tanto a los sindicatos indios como a los europeos. Un punto que los políticos deberán tener en cuenta para asegurar una cooperación indo-europea equitativa y dinámica.

Foto: Cortesía  (cc) abhiomkar/Flickr (web oficial); Texto : Ashton (cc) Parlamento europeo/Flickr, Salman Khurshid,© cortesía de Wikipedia.