La UE y los Balcanes: ni contigo ni sin ti

Artículo publicado el 28 de Julio de 2016
Artículo publicado el 28 de Julio de 2016

El patio de la UE es un tanto particular. Mientras Reino Unido dice adiós a la Unión Europea y el proyecto comunitario se llena de incertidumbre, los Balcanes occidentales, que están en lista de espera sin cita a corto plazo, empiezan a hacerse muchas preguntas. ¿Ha levantado el Brexit tormenta? Hablamos con varias personas de la región para descubrir qué piensan de las doce estrellas. 

Cuando el 51,9% de los británicos decidió dejar de formar parte de la Unión Europea, el resto de países se echó las manos a la cabeza. Los otros 27 se preguntaron entonces si, todavía, tenía sentido seguir adelante con la ampliación. Por paradójico que parezca, y por muy patas arriba que puedan estar las cosas, seis países de los Balcanes occidentales, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro, Kosovo, Albania y Macedonia, esperan convertirse en estados miembros. Algunos, como Macedonia, llevan intentándolo nada menos que desde 2005, año en el que el país se convirtió en candidato. La salida de Reino Unido cae como un jarro de agua fría para quienes tienen las expectativas puestas en Bruselas, pero ¿puede realmente el Brexit influir en sus aspiraciones y desarrollo democrático, o todo lo contrario?

A principios de julio, la organización European Alternatives celebró en París el Civil Society Forum, un encuentro al que acuden cada año cientos de personas, principalmente de los Balcanes, aunque también del resto de Europa, para debatir sobre el futuro de la región y trasladar una serie de recomendaciones a los políticos. El sueño europeo sigue vivo pero comienzan a surgir las dudas. "Somos víctimas de la historia. Hemos vivido siempre bajo algún tipo de ocupación. Albania es un país pequeño al que nunca han dejado encontrar su camino. La adhesión es un derecho que se nos va a conceder muy tarde", explica Ani Ruci, una activista y periodista albanesa que hace unos años fundó Refleksione, una organización que trabaja por los derechos de las mujeres en su país. 

Aún se desconoce cómo será la salida de Reino Unido, pero algunas voces echan la vista atrás e intentan buscar comparaciones entre la complicada desintegración de Yugoslavia y las divisiones internas que existen ahora entre Inglaterra, GalesEscocia e Irlanda del Norte, estas dos últimas con una amplia mayoría popular en favor de la UE. Un artículo publicado por el departamento de Historia de la Universidad de Sheffield, titulado Brexit, a lesson from Yugoslavia, [Brexit, una lección sobre Yugoslavia] busca posibles similitudes. "Al igual que lo era Yugoslavia, Reino Unido es un estado multinacional complicado nacido de un proyecto histórico polémico". Según la autora, Serbia es comparable a Inglaterra. "Como a los ingleses en Escocia e Irlanda, a los serbios en Croacia, Kosovo y Bosnia, se les percibía en ocasiones como brutos conquistadores", escribe. "Las creaciones de ambas uniones fueron precedidas por períodos de terrible violencia interétnica e interreligiosa", señala. 

Para Ani Ruci, comparar Yugoslavia con el Reino Unido no tiene mucho sentido, por lo que responde: "El contexto es completamente diferente (...) La desintegración de la antigua Yugoslavia vino con la caída del comunismo en toda Europa. Las repúblicas que lo formaban fueron unidas con violencia. No es el caso del Reino Unido", argumenta. Sobre el Brexit: "¿La verdad? Para mí es triste que hayan decidido marcharse. Cuando estás bajo el mismo techo, tienes que sacrificar tu propio interés por el del grupo". 

Vídeo con subtítulos en español disponibles en la rueda de configuración. 

Para la macedonia Antoaneta Ivanova, fundadora de Mladiinfo, una web que informa sobre becas y oportunidades de educación no formal por toda Europa, tras el Brexit ha llegado el escepticismo. "Durante años, hemos deseado convertirnos en miembros y, ahora que parece que algo no funciona bien dentro de la UE, no estamos tan seguros", afirma. La región, que aún no ha cerrado las heridas del pasado, vive centrada en sus relaciones étnicas, en problemas de corrupción y en evitar que de una chispa se encienda una llama mayor. "La gente no está muy familiarizada con lo que pasa a mayor escala. La crisis migratoria que atraviesa Europa, por ejemplo, es alarmante, pero en Montenegro apenas se nota. No recibimos inmigrantes. El país se centra aún en lo que ve, en sus asuntos internos, en su día a día", explica Daliborka Uljarevic, la directora ejecutiva del Centre for Civic Education con sede en Podgorica, la capital montenegrina. 

En toda moneda siempre hay dos caras

Sin embargo, no todo es incertidumbre. Para Valbona Zefi, una albanesa afincada en Bruselas que trabaja para el EU Policy HUB, el Brexit no es negativo para la ampliación. "La UE necesita países con ilusión y ganas de formar parte de ella. Unos se van y otros llegan. La UE debería cambiar de táctica y aprovechar que, en realidad, muchos otros, como ocurre en los Balcanes, todavía no han tirado la toalla", declara. ¿Comparar Yugoslavia con Reino Unido? "Pertenecen a realidades diferentes. No es justo hacerlo". 

A diferencia de Valbona, Igor Stiks, un escritor bosnio afincado en Reino Unido lo ve más complicado, ya que según él, la ampliación simplemente "no tendrá lugar", y de hacerlo, la UE "no será tal y como la conocemos hoy en día". Continúa: "No será la UE de sus sueños. La Unión de la solidaridad y la prosperidad para todos. Será una unión económica. Los Balcanes seguirán siendo una zona periférica. Habrá beneficios para ciertas élites políticas y culturales pero no para la gente normal y corriente". Convencido de que nuestros actos tienen consecuencias añade: "Cuando los muros se caen, normalmente se derrumban sobre la cabeza de alguien. En los Balcanes tuvimos la sensación de que la caída del Muro de Berlín se desplomó sobre nuestras cabezas. Ahora tememos que si cae el muro de la UE, lo haga también sobre nosotros".