La Unión Europea es una empresa de la cual todos somos accionistas

Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2005
Artículo publicado el 18 de Noviembre de 2005

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En entrevista con café babel, el europarlamentario húngaro István Szent-Iványi reflexiona acerca de las actitudes de los húngaros con respecto a la adhesión de sus vecinos -Rumania y Bulgaria- a la Unión Europea.

Desde mayo de 2004, Hungría ha pasado de ser un país esperanzado en la Unión Europea a uno que ya forma parte de ella y especula sobre la adhesión de más países al club comunitario. István Szent-Iványi, quien fuera subsecretario de asuntos exteriores de Hungría, cree que los húngaros no tienen nada que temer de la adhesión de Rumania y Bulgaria.

¿Que temores tienen los ciudadanos húngaros con respecto a la próxima ampliación de la UE?

En mi opinión, la sociedad húngara en su conjunto no teme a la anexión de Rumania y Bulgaria. Es natural que existan algunas preocupaciones. Por ejemplo, la gente esta preocupada por la mano de obra barata que podría llegar procedente de Rumania. Lo que complica esta cuestión es que por razones históricas (principalmente la anexión de la Transilvania húngara por parte de Rumania en 1920), los húngaros no le tienen una especial simpatía a Rumania. De cualquier manera, para Hungría, el interés de que Rumania se agregue a la Unión Europea va mas allá de cuestiones políticas; también las hay económicas, no sólo en cuanto a sus empresas multinacionales que invierten en Rumania, sino también por los centenares de pequeñas y medianas empresas que han logrado establecer acuerdos de cooperación con socios rumanos. Además de estas ventajas económicas, la adhesión rumana propiciará la posibilidad de lanzar inversiones comunes en infraestructuras y proyectos regionales.

¿A nivel político, que preocupaciones existen?

Existe preocupación sobre la asignación de los fondos de la UE, dado que cuantos más miembros tiene la UE, hay menos para cada Estado miembro. Además, parece que los Estados miembro más grandes se han vuelto más y más exigentes y quieren congelar su contribución al presupuesto comunitario en el 1% del Producto Interior Bruto de la UE. Pero la gente ya está cansada de esta Unión Europea de mercado lento. Aquellos que regatean por pequeñas cantidades han olvidado por completo el objetivo común: incrementar la competitividad de la Comunidad. La UE debería ser vista como una empresa de la cual todos somos accionistas. Obviamente, el interés de los accionistas es el éxito de la empresa en su conjunto.

¿Cree usted que Rumania y Bulgaria están listas para unirse a la UE?

Los políticos tienden a reaccionar ante los temores del público, razón por la cual se han derogado los tratados de anexión que podrían posponer la entrada de Rumania y Bulgaria hasta 2008. Es importante subrayar que posponer la fecha de anexión no se deberá a un bajo nivel de preparación de los dos países adherentes, sino a una reacción a los recientes problemas de la Unión Europea; en otras palabras, un gesto de cara al público. En general, yo no vería la posposición de la adhesión de Rumania y Bulgaria a la UE como una tragedia. Es un hecho que podría causar una pérdida de prestigio pero, estrictamente hablando, la adhesión en 2007 sería financieramente desventajosa para Rumania: en la actualidad, recibe mucho más dinero por parte de los fondos de pre-adhesión de lo que percibiría por parte de las arcas de la Unión Europea después de su entrada.

¿La anexión de Rumania y Bulgaria dará mas peso a los Estados miembro de la UE que se integraron en mayo de 2004?

En el último año y medio se ha visto que los nuevos Estados miembro sólo pueden obtener lo que desean si logran hacer que al menos un Estado miembro veterano se una a su causa. En el Parlamento europeo, incluso si los diez nuevos Estados miembro votaran juntos, la suma de sus votos no sería suficiente para persuadir a los demás. Si Rumania y Bulgaria votasen junto con los demás nuevos Estados miembro, el voto seguiría siendo insuficiente para obtener una mayoría. Al mismo tiempo, es obvio que cuando Rumania y Bulgaria se integren a la UE, el peso de los países de tamaño medio (los que tienen entre 8 y 20 millones de habitantes) crecerá. No obstante, a pesar de que los diez nuevos Estados miembro comparten intereses comunes, no actúan necesariamente juntos en muchos casos.