La Unión Europea juega la carta de la gobernanza urbana

Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2005
Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2005

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Centrarse en la recuperación de las periferias y en el empleo juvenil es la receta para reactivar los barrios urbanos en crisis que propone Bruselas, mientras le recuerda a Francia la existencia de fondos estructurales expresamente destinados a estas políticas.

La recuperación de las periferias, acciones en favor de una mayor habitabilidad de los grandes centros urbanos y participación de la sociedad civil en las políticas urbanísticas son los ingredientes de una receta que se llama “gobernanza urbana”, uno de los principales instrumentos utilizados por la Unión Europea en la lucha contra la discriminación y la marginación de los inmigrantes. Esta estrategia nace de una clara observación: la proliferación de guetos, discriminación y exclusión social tiene lugar precisamente en los suburbios de las grandes ciudades europeas. Basta recordar el caso de París, escenario de episodios dramáticos durante los últimos veinte días.

Unidad, Europeicidad, Igualdad

No es casual que la Fundación Europea para la mejora de las condiciones de vida y el trabajo subraye en su “Informe sobre los desafíos de la gobernanza urbana en la Unión Europea” que está aumentando el peso que la UE atribuye a asuntos como el desarrollo territorial y la planificación estratégica de las grandes áreas urbanas.

La guerra comunitaria contra la discriminación se fundamenta en el articulo 13 del Tratado de Ámsterdam, que atribuye competencias a la UE para combatir las discriminaciones por razón de sexo, raza, origen étnico, religión, convicciones personales, discapacidad, edad o tendencia sexual. La UE puede además promover medidas para la armonización de las legislaciones de los Estados miembro en la materia. En 2000, el Consejo de Ministros hizo doblete con la aprobación de una directiva sobre discriminación racial y otra sobre discriminación laboral. También aprobó el Programa comunitario de acción de lucha contra la discriminación para el periodo 2001-2006.

EQUAL y URBAN II: Operación “Renacimiento de las Periferias”

Estas iniciativas no son meras declaraciones de intenciones. Además de estas directivas, la UE ha puesto a disposición de los Estados abundantes recursos económicos. El programa URBAN II, ya en su segunda edición (2000-2006) ha financiado proyectos de recuperación urbana en setenta áreas degradadas en todo el territorio comunitario por valor de 728,3 millones de euros (a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Feder). Los requisitos para obtener ayuda del programa URBAN II son el enfoque creativo e innovador en la recuperación del entorno urbano, el desarrollo ecológicamente sostenible y la participación de la comunidad local. Hasta la fecha, este programa ha subvencionado la renovación de centenares de edificios y espacios públicos, cursos de formación para grupos desaventajados, sistemas de transporte respetuosos con el medio ambiente, sistemas de ahorro energético y energías renovables. Todo ello, favoreciendo la creación de empleo en el entorno local.

También incide sobre el empleo el programa EQUAL, financiado por el Fondo Social Europeo (FSE). Equal supone 3.000 millones de euros a repartir durante siete años (2000-2006) para combatir la marginación social y la discriminación racial o étnica. Este programa se centra en la inserción profesional, el espíritu empresarial, la capacidad de adaptación y la igualdad de oportunidades. Para evaluar los resultados de este programa habrá que esperar hasta finales de este año: la Comisión Europea presentará antes del 31 de diciembre de 2005 el correspondiente informe de evaluación del programa.

Entretanto, la Comisión y las autoridades francesas se reunieron el 17 de noviembre para discutir la reasignación de fondos por valor de 50 millones de euros, cifra previamente destinada a la revitalización del tejido urbano francés. Habrá que ver qué pasa con estos 50 millones, ya consignados pero todavía no ejecutados.