La victoria de Erdogan: ¿por qué ha fallado el movimiento Gezi?

Artículo publicado el 10 de Abril de 2014
Artículo publicado el 10 de Abril de 2014

Hace poco el par­ti­do de Er­do­gan se im­pu­so cla­ra­men­te en las elec­cio­nes mu­ni­ci­pa­les. Mien­tras tanto, en Tur­quía se han prohi­bi­do Twit­ter y You­tu­be; y Goo­gle po­dría ser lo si­guien­te. ¿Acaso no ha des­per­ta­do Tur­quía con las pro­tes­tas de Gezi? ¿Quié­nes son los An­ti-Er­do­gan y qué tie­nen para opo­ner­se a su Pri­mer Mi­nis­tro?

Para co­no­cer otra fa­ce­ta de la pro­tes­ta, vi­si­ta­mos a Ali Ercan Özgur y su com­pa­ñe­ro Le­vent Koç en su tra­ba­jo, una ase­so­ría para el desa­rro­llo so­cial y eco­nó­mi­co en Ka­ra­köy, Es­tam­bul. En esta re­gión hippy a la ori­lla del Bós­fo­ro se en­cuen­tran lo­ca­les es­ti­lo­sos, con vie­jos sofás, buen café y ac­ce­so gra­tui­to a in­ter­net. Aquí es donde se reúne la nueva, joven y cos­mo­po­li­ta élite del país. Ali se sien­ta fren­te a su Apple en un es­cri­to­rio blan­co. "Las pro­tes­tas de Gezi tra­tan sobre todo de la par­ti­ci­pa­ción ciu­da­da­na, de un co­no­ci­mien­to más pro­fun­do de la de­mo­cra­cia". Sin em­bar­go, pa­re­ce re­sig­na­do ahora que el mo­vi­mien­to de pro­tes­ta se ha apla­ca­do. "La gente en ge­ne­ral no quie­re par­ti­ci­par. Está feliz con que otros hagan po­lí­ti­ca por ellos".  

"Entre tanto, Gezi ha per­di­do su es­pí­ri­tu", opina Koray Özdil. Koray tra­ba­ja para una ONG que ha tra­ta­do de la im­por­tan­cia de los exi­lia­dos kur­dos. "Ojalá los su­ce­sos del ve­rano pa­sa­do hu­bie­ran te­ni­do un im­pac­to más fuer­te en el mo­vi­mien­to por los de­re­chos de lo ciu­da­da­nos en Tur­quía". Sin em­bar­go, de­bi­do a la bru­tal fuer­za po­li­cial, a los to­da­vía pen­dien­tes pro­ce­sos pe­na­les, a la dis­cri­mi­na­ción la­bo­ral y a la cen­su­ra en los me­dios de co­mu­ni­ca­ción, mucha gente aún tiene miedo de in­vo­lu­crar­se un poco más.

en busca de nue­vas for­mas de po­lí­ti­ca

In­clu­so cuan­do las pro­tes­tas de Gezi ame­na­za­ban con ter­mi­nar en junio de 2013, miles de per­so­nas se se­guían con­cen­tran­do en di­fe­ren­tes par­ques de Es­tam­bul para par­ti­ci­par en los Foros de los par­ques. El foro de Bes­ki­tas era uno de los más apre­cia­dos, en uno de los an­ti­guos ba­rrios pro­le­ta­rios de la ciu­dad. La gente iba a per­noc­tar ahí para acu­dir di­rec­ta­men­te al tra­ba­jo por la ma­ña­na. Todos de­ba­tían cómo de­be­ría con­ti­nuar el mo­vi­mien­to de las pro­tes­tas de Gezi.

Como ocu­rrie­ra en la plaza Tahir en El Cairo o en la ave­ni­da Habib Bour­gui­ba en Túnez, en estas pro­tes­tas se con­cen­tra­ban per­so­nas de lo más di­fe­ren­te ante los me­dios de co­mu­ni­ca­ción. Se unían ale­vi­tas, kur­dos y ac­ti­vis­tas tran­se­xua­les; bur­gue­sía li­be­ral, mu­sul­ma­nes an­ti­ca­pi­ta­lis­tas e in­clu­so ul­tra­na­cio­na­lis­tas. Tam­bién como en El Cairo y Túnez, fue­ron sobre todo los jó­ve­nes los que lle­va­ron el peso de las pro­tes­tas. No obs­tan­te, a di­fe­ren­cia de los paí­ses de la Pri­ma­ve­ra Árabe, en Tur­quía el mo­vi­mien­to de pro­tes­ta aún es mi­no­ri­ta­rio. "Si te­ne­mos en cuen­ta a toda la ciu­dad, las pro­tes­tas de Gezi han sido muy mar­gi­na­les. In­clu­so en los ba­rrios co­lin­dan­tes con­ser­va­dores, Fatih y Sul­ta­nah­ment, donde pude ha­blar con va­rios jó­ve­nes, la gente no en­ten­día la pro­tes­tas", nos in­for­ma la an­ti­gua po­lí­ti­ca de Kreuz­berg y vo­tan­te de Es­tam­bul Cor­ne­lia Reinauer.

el mo­vi­mien­to de gezi tiene ahora su pro­pio par­ti­do

Desde di­fe­ren­tes gru­pos so­cia­les, las pro­tes­tas desa­fían con­ti­nua­men­te el sis­te­ma po­lí­ti­co turco: el es­ti­lo au­to­ri­ta­rio que se ejer­ce ape­nas tiene en con­si­de­ra­ción a las mi­no­rías y a aque­llos con opi­nio­nes di­fe­ren­tes. "Con­ta­mos con una nueva ge­ne­ra­ción con una edu­ca­ción ex­ce­len­te que al­ber­ga un deseo de mayor li­ber­tad", pro­fe­ti­za el in­tér­pre­te Hay­dar Zorlu, desde Es­tam­bul.

Tras Gezi, un grupo de mú­si­cos y ar­tis­tas trata de re­co­ger y pre­sen­tar las ideas cen­tra­les del mo­vi­mien­to de pro­tes­ta en el pa­no­ra­ma po­lí­ti­co: li­ber­tad de ex­pre­sión, plu­ra­li­dad de for­mas de vida, par­ti­ci­pa­ción so­cial. A pesar de lo ex­ten­di­do que está el es­cep­ti­cis­mo hacia las for­mas po­lí­ti­cas es­ta­ble­ci­das, se ha for­ma­do el Par­ti­do Gezi (GZP). Este nuevo par­ti­do aboga por los de­re­chos hu­ma­nos, la de­mo­cra­cia y la jus­ti­cia, y sobre todo, como ob­je­ti­vo prin­ci­pal, por cam­biar la cons­ti­tu­ción. El líder del par­ti­do es el me­diá­ti­co ro­cke­ro  Reşit Cem Kök­sal y su equi­po di­rec­ti­vo solo tiene que ac­tuar como al­ta­voz, la pá­gi­na de Fa­ce­book es la au­tén­ti­ca pla­ta­for­ma de co­mu­ni­ca­ción. Como en tiem­pos de pro­tes­ta.

El Par­ti­do Gezi no ha con­se­gui­do nin­gu­na al­cal­día en las elec­cio­nes mu­ni­ci­pa­les. Para las elec­cio­nes na­cio­na­les de 2014 hay que su­perar el lí­mi­te del 10%para con­tar con re­pre­sen­ta­ción par­la­men­ta­ria y las op­cio­nes son bas­tan­te pocas. En con­tra de lo anun­cia­do, Recep Tay­yip Er­do­gan no eli­mi­na­rá la cláu­su­la del 10%. "A lo mejor por el an­ti­guo miedo, los kur­dos con­si­gan estar pre­sen­tes en el par­la­men­to", su­po­ne Reinauer.

¿un nuevo es­pi­rí­tu po­lí­ti­co para la re­pú­bli­ca?

Aún queda sin res­pon­der la pre­gun­ta clave: ¿cómo po­drían cam­biar las pro­tes­tas el sis­te­ma po­lí­ti­co turco de una ma­ne­ra con­ti­nua­da? Al­gu­nas per­so­nas, como la so­ció­lo­ga Deniz Sert, es­pe­ran las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de este año con es­cep­ti­cis­mo. "Real­men­te sir­ven las elec­cio­nes, real­men­te son efec­ti­vas para des­en­ca­de­nar un cam­bio fun­da­men­tal en el país?".

Se ne­ce­si­tan nue­vas for­mas de par­ti­ci­pa­ción po­lí­ti­ca, to­tal­men­te di­fe­ren­tes, opi­nan Ali y Le­vent en su ofi­ci­na fu­tu­ris­ta en el van­guar­dis­ta Karköy. Se ne­ce­si­ta una nueva ac­ción po­lí­ti­ca, que su­pere la ma­yo­ría de la dic­ta­du­ra. Se debe lu­char con­tra la co­rrup­ción y la de­sigual­dad so­cial y con­ser­var con vida los úl­ti­mos es­pa­cios ver­des de Es­tam­bul.

Esta es la ter­ce­ra y úl­ti­ma parte de un re­por­ta­je que ahon­da en la si­tua­ción ac­tual de la re­sis­ten­cia turca con­tra los desa­rro­llos eco­nó­mi­cos, cul­tu­ra­les y po­lí­ti­cos del ré­gi­men de er­do­gan.