La vida bajo la sombra de los campos nazis de Auschwitz

Artículo publicado el 8 de Octubre de 2014
Artículo publicado el 8 de Octubre de 2014

Tras su paso por Cracovia, el Bulli Tour parte a Oswiecim, en Polonia, más conocido como Auschwitz. Marcada por la presencia de dos de los campos de concentración nazis más importantes, la ciudad y sus habitantes intentan deshacerse de la sombra del pasado.

El Bulli alcanzará pronto los 11.000 kilómetros en el contador. Tras visitar Hungría la semana pasada, acudimos a Polonia. Hemos elegido hacer un pequeño alto en Auschwitz, Oswiecim en polaco. 

Klaudia Domzal nació en Oswiecim y es allí donde pasó su infancia. Su ciudad natal está situada alrededor del antiguo campo de concentración y exterminio de Auschwitz. A diario, la vida es apacible en esta pequeña ciudad polaca. Pero cuando se trata de hablar de su origen, Klaudia reconoce que las cosas se complican: "Decir a la gente que vengo de Oswiecim a menudo incomoda. Algunos piensan que vivo en una barraca del campo. Nadie sabe que mi ciudad estaba allí antes de la llegada de los nazis y que se puede vivir muy bien".

Klaudia hace de guía y nos muestra las pequeñas calles de este lugar de 40.000 habitantes. Allí, descubrimos el rostro habitual de una pequeña ciudad normal: cafés, restaurantes, varias discotecas, dos cines, un instituto, una universidad, un centro de tatuajes y una biblioteca reconstruida. "Es una ciudad muy agradable en la que me encantaría vivir, incluso envejecer. Me gustaría tanto que la gente viniera para ver por sí misma lo felices que somos aquí... Sí, el antiguo campo está muy cerca de la ciudad, pero no mantenemos una conexión diaria con esta historia. Sabemos que el campo está ahí y conocemos su historia perfectamente, pero vivimos sin pensar en ello cada día".

¿La Segunda Guerra Mundial? Evitamos el tema

La familia paterna de Klaudia siempre ha vivido en Oswiecim. Es difícil hablar de los años 1940 con sus abuelos. Con ellos, prefiere evitar el tema. Sin embargo, eso no le ha impedido visitar tres veces el monumento conmemorativo y participar en certámenes de historia organizados por La Academia.

En la plaza central de Oswiecim, Klaudia nos muestra los cafés instalados recientemente y las fachadas repintadas de colores vivos: "Todo se reconstruyó hace cinco años. El gobierno polaco ha concedido ayudas financieras importantes a nuestra municipalidad. Antes no teníamos una plaza pública agradable, sólo los antiguos cafés de los habituales. Ahora tenemos un centro urbano muy guay, con una heladería, restaurantes y terrazas".

Cohabitantes                                          

A pesar de que la delimitación entre el antiguo campo de Auschwitz y de que la ciudad de Oswiecim esté señalada por muros y alambradas, la atmósfera de los alrededores también queda marcada. Las 200 hectáreas de Auschwitz I y Auschwitz II están divididas en dos sitios, en los límites de las ciudades de Oswiecim y Brzezinka (Birkenau). Desde el antiguo campo de Auschwitz se divisan pequeñas casas y sus jardines: lo contrario también es verdadero. 

Algunos ya eran propietarios antes de la guerra y han querido recuperar sus casas. Otros han aprovechado los atractivos precios para instalarse. La imagen más sorprendente es la que permanece en la casa que se encuentra frente al antiguo campo de Birkenau. Los raíles del camino de hierro (hacia las cámaras de gas) pasan por un jardincillo privado. Por debajo de una sección de raíles se ve un columpio verde y rojo.

Danny Ghittis, un artista judío americano, decidió hablar sobre estos fantasmas de Auschwitz fotografiando la vida cotidiana y ordinaria de los habitantes de Oswiecim y Brzezinka. Su serie « Life in the shadow of Auschwitz » muestra a una chica que pasa patinando por delante de las barracas de ladrillo, un campesino quemando leña no muy lejos de las cámaras de gas o incluso una monja jugando a bádminton frente al antiguo campo.

Una vez de regreso, Danny Ghitis nos explica: "La idea me vino hace diez años, cuando descubrí que Auschwitz también era una ciudad. Inmediatamente me fascinó esta historia en la que nunca he dejado de pensar. Luego decidí ir para ver por mí mismo de qué se trataba, así que me instalé cinco meses en Oswiecim. Poseía muchas ideas preconcebidas sobre Polonia y su pasado. He descubierto una juventud que se interesa por la cultura judía de su país. Incluso si mis fotos muestran un cierto contraste y una voluntad de utilizar símbolos como el humo o las llamas, he matizado mi visión  y he aceptado este hecho tan simple y a la vez complejo: la vida continúa a pesar de todo...". 

Así, la vida ha retomado su curso incluso aquí, frente al símbolo de la destrucción masiva del siglo XX. Entre algunos se puede ver entonces una cierta resiliencia y, entre otros, una voluntad de olvido.

El equipo del Bulli Tour también ha realizado un reportaje sobre la preservación del antiguo campo de Auschwitz-Birkenau, que se estrenará a principios de septiembre en el sitio Web del Bulli Tour Europa.

Este artículo forma parte de una serie de reportajes realizados en el marco del proyecto "Bulli Tour Eu­ropa" en el que Ca­fe­ba­bel Stras­bourg está asociado. Para descubrir otros artículos visita (www.​bul­li­tour.​eu).