La vida de los judíos en Budapest: Historia de dos ciudades

Artículo publicado el 26 de Abril de 2013
Artículo publicado el 26 de Abril de 2013
Tres años después de que Jobbik se convirtiera en la tercera fuerza política del Parlamento, el partido ultranacionalista ha sido acusado una vez más de agitar sentimientos antisemíticos.
Mientras los analistas temen una escalada importante en el discurso nacionalista y xenofóbico, ¿qué posibilidad de recuperación existe para la comunidad judía en una ciudad que muchos de sus ancestros llamaron una vez hogar?

Desviándome de uno de los grandes bulevares de estilo parisino de Budapest, me zambullo en la melancolía de Dob Utca,una de las calles del llamado “barrio judío” que formaba parte del gueto durante la época de la guerra en el Distrito VII. Una curiosa mezcla de restaurantes kosher, tiendas de ropa de segunda mano y el laberintico Romkocsma pueblan el área y la arquitectura es una mezcla de decoradas y deterioradas fachadas y paredes de un gris apagado, algunas acribilladas con agujeros de bala.

Jewish district, Budapest

A pesar de que Budapest alberga la segunda mayor sinagoga del mundo, Eduard Deblinger me cuenta que la comunidad ortodoxa del país se ha reducido a "solo unos cientos". ¿Es el presidente de la congregación autónoma de israelitas ortodoxos de Hungría un pastor sin rebaño? “La gente viaja a Israel para vivir una más religiosa, pero como aquí es difícil, no vuelven” dice Deblinger. “Recibimos mucho turismo ortodoxo pero la gente está situando Hungría al final de la lista por lo que saben del sentimiento antisemita”.

Escándalos

Mientras que Hungría todavía está dándole vueltas al escándalo producido por “la lista de judíos” realizada en noviembre de 2012 por uno de los diputados de Jobbik , el consejo de estudiantes de la facultad de ciencias sociales de ELTE -la más antigua de Hungría- ha sido suspendido repentinamente ,acusado de, presuntamente, guardar bases de datos que contenían comentarios despectivos de estudiantes de primer año. Los insultos supuestamente oscilan desde descripciones de la apariencia física de chicas o hipsters hasta la siniestra lista de creencias políticas, orientación sexual y de quién es judío o no.

Había  mucha ignorancia intención o negación por parte de los profesores de la universidad así que básicamete el departamento se convirtió en un baluarte del partido Jobbik” afirma Kristof Domina, director del Institute Athena de Budapest. “El consejo de estudiantes decide quien recibe subsidios para su educación; la pregunta es si esta gente ha sido discriminada por algo”.

El último escándalo estalló durante el desarrollo del festival Purim, un festival que celebra la salvación de los judíos de la antigua Persia. El grupo juvenil cultural judío Marom había organizado una gran fiesta en el café Siraly; en un acto de desafío y menosprecio, un dress code fue rápidamente sumando minorías a las recogidas en la ahora tristemente conocida lista del consejo de estudiantes. Para la ceremonia principal y la tradicional lectura del libro de Esther o Megillah, sólo me dieron unas instrucciones – "bebe". En los confines cargados de humo del sótano, David Lazar, el líder de los rabinos de Estocolmo, hizo una parada para beberse de un trago un trago de vodka antes de continuar con los cánticos. A lo largo de los 45 minutos de recital, realizado simultáneamente en hebreo y en húngaro, la multitud de jóvenes de Budapest allí congregados cabecean, charlan con amigos, piden cerveza e irrumpen coreando "¡Haman!" seguido de fuertes pataleos y ruidos cada vez que el relato del villano se menciona.

L'chaim ('cheers' in Hebrew)

Purim, al que en ocasiones se define como el carnaval del calendario judío, es tradicionalmente un asunto espinoso. La festividad de Marom se muestra como un fuerte contraste a la, en comparación, relajada y recatada atmósfera de las sinagogas de la ciudad. Esto, dice el rabino, es precisamente el asunto. “Es muy importante en el siglo XXI que se reconozcan no sólo las expresiones judías realizadas a través de la sinagoga. Este maravilloso grupo encontró la forma de combinar tanto sus raíces judías, prácticas y oraciones en grupo con la acción social en representación de su país, que está pasando a través de momentos duros

Shtiebels y zapatos

Bajo el nazismo, los judíos fueron deportados y asesinados. Bajo el comunismo, las organizaciones de comunidades judías fueron reprimidas. ¿Puede esta generación reconstruir el alma judía de Budapest? “Muchos de nosotros no crecimos con conexiones reales con nuestra identidad” sostiene Lacko Bernath, un estudiante de historia miembro de Marom. “Es trágico que te sientas en conexión con tu judaísmo sólo cuando ves un nazi en la televisión o a un político de extrema derecha que es un idiota. No puedes encontrar tu identidad desde una comunicación negativa. Trabajamos en eso para cambiarlo.” Otros participantes son más cautos. “Hay cosas peores que Jobbik, pero definitivamente me iría a Israel si alguna vez llega al poder. Conozco a muchos judíos que lo harían”, dice Bence Kovacs. Mientras mesas y las pantallas han sido embaladas, el DJ pone la música y la audiencia fluye a la pista de baile para continuar con la celebración de la festividad. En algunas interpretaciones del Talmud, Purim requiere estar tan ebrio que te sea difícil diferenciar entre el bien y el mal. La desenfrenada multitud en Siraly pone a prueba este asunto ético hasta altas horas de la madrugada.

En el decadente pero todavía vibrante Distrito VII, un indescriptible patio en la plaza Telki esconde la entrada de una especial sinagoga en Budapest. Constituida por judíos jasídicos procedentes de Ucrania a finales del siglo XIX, esta pequeña casa de oración o "shtiebel" es una de las únicas que quedan de su estilo. Ha sido recuperada de su abandono por la comunidad. Hay otra celebración Purim aquí y los piadosos fundadores de este shtiebel se sentirían orgullosos de su fiel restauración, me siento un poco impresionados por el disfraz- un pirata me recibe mientras un alien me ofrece un trago de Palinka. Esto no tiene nada que ver con el barrio judío, como me explica el presidente del shtiebel Andras Mayer. "Nuestros ancestros podrían sentirse ofendidos con ese nombre. Ellos participaron en larevolución de 1848, luchando junto a los austriacos. Se consideraban húngaros de religión judía” ¿Y en relación al partido Jobbik, cuya sede no está muy lejos de aquí? “Esto no es sólo un asunto de judíos. Cualquier ser humano en su sano juicio que se siente democrático debería estar en contra de ellos”.

"Nuestros ancestros se consideraban a sí mismos húngaros de religión judía"

Una luz de un tren pasa sobre el Danubio mientras el agua llena un zapato de niño en una de las orillas del río. El memorial "Zapatos en el Danubio" produce una profunda y complicada sensación. Uno permanece de pie en el mismo punto, donde, durante la Segunda Guerra Mundial, hombres, mujeres y niños judíos fueron alineados, se les ordenó quitarse los zapatos y fueron ejecutados por pistoleros del partido fascista de las flechas cruzadas, cayendo al agua y llevados por la corriente río abajo. Es común ver a participantes de los mítines políticos de Jobbik portar banderas e insignias similares a aquellas flechas cruzadas. A pesar de que parece que se ven signos alentadores del compromiso de la comunidad judía a través de subversivos y coloridos eventos, algunas voces en Budapest temen que, a pesar de que el país confronta urgentemente y analiza su compleja historia reciente, las voces de la cordura han sido barridas.

Especial agradecimiento a Ráhel Németh de cafebabel.com Budapest, y Nora Feldmar

Este es el primer artículo del especial ‘EUtopia on the ground’; dónde podréis ver los reportajes "sueños de una mejor Europa" desde Atenas, Varsovia, Nápoles, Dublín, Zagreb y Helsinki. Este proyecto está fundado con el apoyo de la comisión europea y el Ministerio francés de Asuntos Exteriores, la Fundación Hippocrène y la Fundación Charles Léopold Mayer para el progreso de la humanidad

Fotos: principal © Hélène Bienvenu; en el texto 'rabbi hand' y ‘cowboy purim’ © Hélène Bienvenu; ‘kosher sign’ y ‘danube shoes’ © Andrew Connelly; página principal (cc) archer10 (Dennis)/ Dennis Jarvis/ Flickr