La violencia contra las mujeres: mirar y actuar

Artículo publicado el 1 de Agosto de 2005
Artículo publicado el 1 de Agosto de 2005

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Amnistía Internacional quiere adoptar medidas contra la violencia de género a través de una campaña mundial. Por desgracia, se echa de menos la voluntad política para afrontar el problema de forma decidida también en Europa, según la directora del programa a café babel.

Tu vecino se tambalea después de su visita vespertina al bar de camino a casa. Oyes un gran escándalo, su mujer grita, y luego llora. Como casi todos los días. Subes el volumen del televisor y prefieres hacerte el sordo. ¿Qué se puede hacer contra esto? Sí, no son tus asuntos, pero “estás equivocado”, opina Amnistía Internacional. La Organización de derechos humanos, bajo el lema “mirar y actuar”, gestiona desde el 5 de marzo de 2005 una campaña para poner fin a la violencia contra las mujeres.

Una de cada 3 mujeres están afectadas

“Unos de los mayores obstáculos con los que se cuenta son la negación y la ignorancia, que estorban en la lucha contra la violencia de género”, afirma Edna Aquino, directora de la campaña mundial de Amnistía Internacional. “Amnistía intenta atacar el problema por tres lados: por la tolerancia, por la justificación y por la ignorancia de la violencia contra las mujeres”. Como muchos saben, el problema ha aumentado. En una encuesta global, Amnistía Internacional ha averiguado que al menos una de cada tres mujeres en el transcurso de su vida ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales u objeto de abusos sexuales. El Consejo de Europa calcula que la violencia doméstica contra las mujeres conduce a más casos de muerte que el cáncer o los accidentes de tráfico.

¿Qué se puede hacer contra la violencia hacia las mujeres? “Amnistía Internacional no puede ofrecer ayuda directa a las víctimas. Eso es tarea de las organizaciones de voluntarios, en donde las víctimas pueden encontrar refugio, ya que actúan directamente a través de -por ejemplo- un teléfono de emergencia o casas de acogida para mujeres. Nosotros ayudamos concienciando a las personas acerca del problema. Además, trabajamos en colaboración con otras organizaciones e intentamos variar la legislación aplicable”, declara Gezerca Tigani, responsable de la campaña de Amnistía en Europa y Asia Central.

“¡Ocúltese!”

Para llamar la atención, la campaña ha recurrido a motivos atípicos. En el metro de Londres, se ven pósters de mujeres sonrientes y resplandecientes que a primera vista no llaman la atención entre los otros anuncios de cosméticos. Cuando se mira una segunda vez, se ve que la mujer tiene el ojo azul y supuestamente hace publicidad para una marca de maquillaje llamada “Cachez” (palabra francesa que significa “Oculte”)

Sin embargo, no es fácil la sensibilización de la política y la sociedad. Edna Aquino opina que la lucha contra la violencia de género no recibe la suficiente atención en la esfera política. “La violencia contra las mujeres se considera, como antes, un problema social, y por ello sólo se trata con medidas a corto plazo. Queremos que se criminalize la violencia contra las mujeres”, afirma Edna.

“Algunos países firman acuerdos sobre los derechos de la mujer, pero luego no los respetan. Entonces, como pretexto se dice que no armonizan con los principios culturales”. Continúa: “Ante todo, lo que buscamos en estos países es entrar en contacto con los líderes tradicionales para hacer cambiar su opinión. Por desgracia, no conocen a menudo los Derechos Humanos, y mucho menos los derechos de la mujer. Piensan que su Religión es la ley y que todos deben cumplirla”. Por ejemplo, Edna Aquino recuerda un caso en Afganistán en el que una madre había mandado a sus hijos que mataran a su hermana, porque ésta tenía un aventura amorosa. En el mundo musulmán, los matrimonios son un bien supremo que conduce muchas veces a fricciones con los Derechos Humanos. Pero la violencia contra las mujeres no es un problema específico del Islam. Según Aquino, no hay menos casos en Europa. “Muchos casos permanecen ocultos, lo que sólo empeora la situación. En Suecia, un país considerado idílico en este sentido, se han desarrollado muchas acciones en la esfera nacional, mientras que a nivel regional no se hace nada y las mujeres afectadas sufren."

El mayor problema en la lucha contra la violencia de género es la ignorancia y todo el mundo puede hacer algo para evitarlo. Amnistía Internacional aconseja quejarse de la publicidad, de las películas o de los artículos contra las mujeres directamente ante los medios de comunicación o hacer partícipe al gobierno de alguno de los llamamientos por escrito.

Así que, la próxima vez que oiga a su vecina gritar, piense si no es quizá también de su incumbencia.