La vuelta del vinilo: 33 giros una vez más

Artículo publicado el 23 de Abril de 2013
Artículo publicado el 23 de Abril de 2013
Cada vez son menos los que parecen estar dispuestos a pagar por escuchar música. Sin embargo, desde hace algunos años se aprecia un aumento en las ventas de vinilos, el soporte acústico más caro que existe. Para poder entender mejor este fenómeno, hemos ido a hablar con sus eternos fans y otros jóvenes entusiastas del disco de vinilo.

Si sentimos la tentación de afirmar un poco rápido que la vuelta del vinilo no se debe más que a una moda surgida en los ambientes hipster –más interesados por el aspecto vintage que por buscar una mejor calidad de sonido– nos equivocaríamos al pensar que los auténticos amantes del vinilo son una especie en vías de extinción.

¿De quién se trata?

Por supuesto, encontramos fanáticos del vinilo entre los profesionales de la música: vendedores de discos, programadores, músicos…Son muchos los que tienen una confianza ciega en el LP, como por ejemplo Benjamin, del grupo Sporto Kantes. "Para mí el vinilo no es una opción, sino que es algo habitual. Es el soporte con el que descubrí la música. Y aunque utilice el formato mp3, sigo comprando vinilos y pasando el rato en las tiendas de discos, porque los que trabajan allí son los que más saben de música".

Añade: "El entusiasmo por el mp3 es igual al que se mostró por el CD hace algunos años, pero en los dos casos acabamos dándonos cuenta de que, dejando a un lado la calidad de almacenamiento, nunca se ha igualado la calidad sonora de los viejos vinilos". Cuando le preguntamos qué opina sobre la música digital y sobre las descargas de Internet, el músico no duda en hablar de una "revolución digital". "Cuando apareció el mp3, fue como si el suelo se hubiera cubierto de billetes de 20 € y bastase con agacharse a recogerlos. De pronto la música pasó a ser gratuita, podíamos tener lo que quisiéramos cuando quisiéramos. Tengo que reconocer que yo he usado mucho la descarga gratuita, pero desde hace algún tiempo, me parece que esta tendencia ha cambiado, y me sorprendo a mi mismo descargando todo lo que quiero escuchar de forma legal. Hace poco he leído que la descarga legal estaba en auge en Europa. Puede que hayamos necesitado un período de adaptación a esta nueva revolución digital, para acostumbrarnos a este nuevo medio y entender que la música siempre tiene un precio".

Sonic Youth

Pero estad tranquilos. No hace falta ser un profesional para saber apreciar ese cálido sonido que solo un vinilo es capaz de emitir. Y por otro lado, ¡tampoco hace falta haber nacido en los cincuenta! El interés de los jóvenes por el vinilo, lejos de ser algo propio de dos o tres frikis de la música, es incluso el principal impulsor del renacer del disco de vinilo de estos últimos años. Mucho más que un fenómeno nostálgico y vintage, es el deseo de los auténticos eruditos de la música, que buscan una calidad sonora y visual que el CD ha perdido de vista por completo, lo que da un nuevo empujón a las ventas de vinilos. Precisamente de esto nos habla Benoit, de 27 años. "El CD, para mí, no tiene futuro. Tiene un precio exhorbitado si tenemos en cuanta la falta de innovación del producto. En cuanto a la música en sí, el CD no ha permitido mejorar la calidad ni del sonido ni la estética de un álbum. No se tiene la sensación de comprar algo único, que tiene una historia detrás, sino más bien un trozo de plástico con una imagen pegada que no tiene ningún valor".

Entre el descontento provocado por el precio de los CDs y la mala calidad sonora de la música en formato digital, el vinilo aparece como solución, como un objeto valioso que se debe comprar y conservar. Etienne, un sumiller de 25 años, los colecciona. "A los 18 años descubrí las cajas de vinilos de mi padre en el garaje. ¡Me sirvieron para empezar mi propia colección! Ahora tengo unos 140 vinilos en mi casa, y no es que sean muchos, ¡pero yo me lo paso bomba! Poco a poco voy formando mi propia colección, aunque no creo que los vinilos sean tan caros. De hecho, me sorprendió ver cuánto costaban cuando empecé a comprarlos. Es cierto que los que son más raros cuestan más, pero se pueden encontrar muchos por un precio de 15 a 20 euros".

"En cuanto a la música en sí, el CD no ha permitido mejorar la calidad ni del sonido ni la estética de un álbum"

Y a propósito, hagamos números. Recordemos que el vinilo es el soporte de audio más costoso. Pero cuando uno es fan, el precio es lo de menos. Bueno, aún así echamos cuentas…los sueldos bajos y el precio exorbitado de la vida nos lo exigen. Las personas a las que entrevistamos gastan una media de 30 a 50 euros al mes en la compra de música.

El vinilo y el año 2000

De estos encuentros se deduce que el hecho de ser aficionado a los vinilos hoy día no implica que no se tenga en cuenta el cambio digital que ha experimentado la música estos últimos años. Al contrario. Al igual que Benjamin, los más jóvenes confiesan hacer uso del streaming y de las descargas por que les resultan prácticos. Gracias al ordenador y al Smartphone y a aplicaciones como iTunes o Spotify, podemos tener nuestra música favorita guardada en el mismo sitio y llevárnosla adonde queramos. Etienne afirma: "Me descargo un montón de discografías enteras. Tengo toda mi música en el ordenador, la administro como quiero y tengo acceso a todo lo que me apetece".

No podemos negar el mundo en el que vivimos. Nuestra generación ha nacido en el contexto de una sociedad de consumo excesivo en el que nos hemos acostumbrado a tenerlo todo, inmediatamente.

Para satisfacer esta necesidad de abundancia, Internet sigue siendo el soporte por excelencia. Pero cuando se busca la calidad, por suerte muchos de nosotros aún sabemos sentarnos junto a nuestro tocadiscos y seguimos disfrutando al escuchar ese ruidito tan característico, señal de que comienza una hora de placer absoluto.

Fotos : cortesía (cc) wildfires/flickr ; Texte (cc) Remona Poortman/flikr; (cc) Khanh Hmoong / flikr ; Vidéo : (cc) Discorgy/YouTube