Lady Marmelade

Artículo publicado el 19 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 19 de Febrero de 2009

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Very english, la confitura inglesa se desmarca de sus tocayas europeas. Preparados, listos... ¡A por las cucharas!

Hasta el 15 de febrero la competición ha sido la protagonista del verde condado de Cumbrie, al noroeste de Inglaterra. 'The World'soriginal marmalade festival' escogió, como todos los años, al mejor productor de mermelada. Los participantes también tuvieron la oportunidad de compartir sus pequeños secretos para elaborar esta confitura de naranja amarga, cuya temporada ideal comienza a finales de invierno, cuando las frutas con denominación de origen sevillana caen de los árboles.

El marmelo, que significa membrillo en portugués, era antiguamente reducido en gelatina. Un hermoso día del siglo XVI, algunos botes de esta pasta azucarada fueron exportados a Escocia, más concretamente a Dundee, ciudad en la que vivía Janet Keiller. Esta mujer, esposa de un tendero de ultramarinos y enamorada del producto, decidió hacer negocio y deshacerse de un lote de naranjas pochas. No hizo falta nada más para que los ingleses se agenciaran la receta y la alzasen al Panteón nacional. Pero cuidado, no debe confundirse la mermelada con la confitura. Como precisa el sitio web gastronómico de la BBC: "Según la ley europea, el término 'mermelada' solo puede atribuirse a los producto s fabricados a partir de cítricos. En caso de utilizar otra fruta debe denominarse 'confitura'". 

En Sevilla no saben que hacer con las naranjas

La cultura es como la confitura, cuanto menos se tiene, más se exhibe, dicen los franceses. Por suerte este no es el caso de Europa, ya que aquí la tradición es mucha y las recetas aún más. Además de con el típico pan con mantequilla y confitura, los franceses saborean su delicioso fuagrás acompañado de confitura de higo. En España aún se degusta el membrillo acompañado de un trozo de queso manchego, combinación que bien merece un dicho popular: "Uvas y queso saben a beso", dicen los españoles con la boca llena. En Alemania se mezclan frutas y especias en la Pflaumenmus, un puré de ciruelas aderezado con clavo y unas gotas de vinagre que se devora con pan negro. Dulce, salado o una mezcla de ambos: para la receta, nos hemos decidido por el amargo.

Receta: la mermelada

3 naranjas biológicas no tratadas

1 limón biológico no tratado

1,2 kilos de azúcar

1,2 litros de agua

Lavar y secar las frutas. Cortar en trozos finos y retirar las pepitas. Mezclar las frutas con el agua y el azúcar en un recipiente y dejar marinar toda la noche. Al día siguiente, echar la mezcla en una marmita para confitura y cocinar a fuego lento durante dos horas, contando a partir de la ebullición. Verter en botes y conservar en la nevera una vez abiertos.