Las abuelitas

Artículo publicado el 28 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 28 de Marzo de 2008
“Es la hora para toda abuelita que se respete, de vestirse con su uniforme de combate, ponerse sus zuecos de plástico y su delantal a rayas, empuñar la escoba y lanzarse al asalto de la acera. Las fregonas se ponen manos a la obra, los cubos se derraman en la cuneta. En cinco minutos la calle está limpia y mojada.
Entonces, llega el momento de hacer la compra, de dejar su delantal y poner un poco de orden a sus cabellos para no perder, bajo ningún pretexto, la cita matinal.

De pie en el cruce, el ama de casa observa hacía todas las direcciones, a la espera de un acontecimiento, acechando el reencuentro fortuito que nunca se hace esperar demasiado. Una cotilla que vuelve del mercado se acerca a paso rápido, seguida por una vecina afable. Las dos ponen sus cestas de la compra en el suelo para pasar revista a las últimas noticias del barrio.

Grandes gestos y todo tipo de mímica acaban de dar cuerpo a sus charlas. Se preparan para irse cada cinco minutos, haciendo como si recogieran sus bolsas, marcando el impulso de la partida pero siempre se retienen por las mangas y se quedan todavía cinco, diez, quince minutos más. La mañana es siempre demasiado corta.

Entonces, ya en casa, las abuelitas sacan su silla a la calle y se instalan en el bajo de sol para hablar con toda tranquilidad de los cotilleos de la vigilia.”

Traducción de Núria Hernández

Texto de Géraldine Garçon, artista francesa residente en Barcelona que hace creaciones artísticas sobre la vida cotidiana de las ciudades donde vive.

Este texto es el primero de una serie de retratos de la ciudad de Barcelona creados por europeos. ¿Te enamora Barcelona? Participa en la redacción del blog de Barcelona de cafebabel.com