Las divertidas escenas entre bastidores en las cumbres europeas

Artículo publicado el 23 de Octubre de 2015
Artículo publicado el 23 de Octubre de 2015

Ya sea que traten de Grecia, de los inmigrantes o de energía, las cumbres europeas siempre atraen a cientos de periodistas de Europa y de todo el mundo. El ambiente allí es de todo menos austero. Entre la espera, las bebidas en el bar y la "pesca" de información, la experiencia es única.

“Escuché que querían terminar el debate esta noche para evitar tener que extender la cumbre hasta mañana. Creo que pasaremos la noche aquí”. Esta es una interacción que ilustra perfectamente lo que se puede escuchar en los pasillos del edificio Justus Lipsius en las cumbres europeas, celebrado cada 2 ó 3 meses para reunir a los 28 líderes de la Unión Europea en Bruselas.

En paralelo a las conversaciones entre Merkel, Hollande, Tsipras y los demás, cientos de periodistas de Europa y otros países esperan, en efecto, con los ojos nunca demasiado lejos de sus smartphones, la Conferencia de prensa final. En definitiva, buscan saber qué es lo que finalmente se ha decidido, negociado y obtenido.

Mientras esperan la conclusión de las discusiones —a veces hasta la madrugada— los periodistas suministran información en directo a sus noticieros, o sus artículos para ser publicados el día siguiente en el diario o sitio web.

Pero puesto que las discusiones tienen lugar a puerta cerrada, ¿cómo se filtra la información?

Confidencias y ediciones de noticieros

En teoría, entre la llegada de los líderes por la tarde y la conferencia de prensa al final de los debates, las puertas permanecen cerradas y no hay información. Pero en la práctica, los diplomáticos descienden al gran salón de Justus Lipsius para dar a los periodistas algunas pistas y un resumen del progreso de los debates.

Este es un enfoque que se inscribe evidentemente dentro de una estrategia comunicacional. “Observamos que los diplomáticos franceses llegan siempre antes de las ediciones de los noticieros  para dar alguna información”, explica un periodista que cubre la Cumbre para diversos canales franceses.

La información llega, sin embargo, con cuentagotas. Como resultado, Twitter es aquí el mejor amigo del periodista atento. Gracias a su hashtag #EUCO —Consejo Europeo— se puede buscar información sobre su contenido, y también sobre cuestiones prácticas. Por ejemplo, “saber a qué hora terminará la cumbre es una cuestión crucial con respecto a nuestro plazo límite”, nos confiesa un periodista belga.

Él explica: “Si pensamos que va a terminar temprano, necesitamos permanecer en guardia en caso de que se deba cambiar algo en el último minuto. Como el título de una publicación”.

No más cerveza a partir de las 23 hs

Pero una vez que ha terminado el noticiero, que se ha enviado el artículo, y que el periódico está listo para la impresión, aún queda la espera. ¿Es ésto sinónimo de aburrimiento? “Como las negociaciones se hacen a puerta cerrada, nosotros esperamos. Y a veces, nos aburrimos”, dice un periodista que escribe para un portal de información británico.

Pero como todos los otros periodistas que nos encontramos, me dice que este tiempo libre es especialmente beneficioso. Sirve para “reunirse y discutir con colegas. En particular para confrontar nuestros puntos de vista y consolidar nuestras ideas sobre tal o tal evento o declaración”.

¿Terminan a veces las discusiones en el bar? Sí, pero con moderación... Algo forzado. Porque el barril de cerveza se cierra a las 23 horas. Luego hay sólo zumos de frutas y refrescos. “Esa es la regulación desde hace diez años”, justifica un miembro del personal. “Los periodistas no podían controlarse y encontrabamos algunos bajo las mesas. ¡Es cierto!”.

“Pasé el miedo de mi vida”

Aunque el tiempo libre posibilite reuniones y debates, la espera sigue siendo físicamente estresante cuando la Cumbre dura hasta las 7, 8 ó 9 de la mañana. Después de más de diez años de cubrir los Consejos europeos, un periodista dice que él no soporta "cuando las cumbres se extienden indefinidamente". Pasé el miedo de mi vida cuando, un día, una empleada de limpieza me despertó sin darse cuenta cuando estaba dormido. Pensé que me había perdido todo, las conferencias, la información, todo. Un error fatal. Pero de hecho, me había quedado dormido sólo cinco minutos".

Ya que se trata de no perder las conferencias de prensa finales, para evitar este tipo de accidente, se debe tomar tantas precauciones como sea posible. “Recuerdo haber visto periodistas durmiendo en la sala de prensa durante los debates sobre Grecia. Fue bastante divertido de ver”, recuerda un periodista belga. Él admite que a veces el ritmo es difícil, pero cree sin embargo que todo eso "es parte del encanto de las cumbres”.

La espera no dura afortunadamente siempre hasta las 7 de la mañana. De repente, un rumor se extiende. En Twitter se anunció que “#EUCO ha terminado” y los periodistas corrieron entonces a la sala de prensa de su elección. ¿A quién ir a ver? ¿A Merkel, Tusk, Hollande, Cameron? Es necesario elegir porque todas las conferencias de prensa se llevan a cabo al mismo tiempo. Algunos líderes deciden a veces, sin embargo, no dar Conferencia. Uno se pregunta si son los menos habladores, los indiferentes o los perdedores.

En el piso 20 —ubicado en el segundo piso, vaya uno a entender por qué— la sala de prensa de François Hollande está casi llena. Él mismo anunció sobriamente las decisiones adoptadas, y los acuerdos alcanzados. Describió el curso de los debates y respondió las preguntas de los periodistas. En definitiva, ofreció una comunicación calibrada.

Pero después de la conferencia, el Presidente francés no escapó del debate en “off” con los periodistas. El “off” son las respuestas del Presidente que no se pueden citar como tales, pero que permiten una mejor comprensión de la materia, temas e informes de las fuerzas. Y allí de repente, François Hollande se transforma en un bromista relajado. Por lo tanto, era cierto.

Una vez que las conferencias y las discusiones en “off” realmente terminan, las salas se vacían poco a poco. Y aunque algunos periodistas permanecen aún hasta altas horas de la madrugada para terminar sus artículos, el hall de Justus Lipsius finalmente recupera su calma. Se ordena. Se cierra. La gente se va a dormir. Hasta la próxima Cumbre.

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Este artículo fue escrito por los editores de cafébabel Bruxelles. Toda denominación de origen controlada.