Las empresas alemanas quieren continuar invirtiendo

Artículo publicado el 23 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 23 de Febrero de 2007
Para las empresas alemanas, Bulgaria sería un lugar atractivo si no fuese por la corrupción. Aun así, Mitko Vassilev, director de la Cámara de Comercio e Industria Germano-Búlgara en Sofía, se muestra optimista.

Señor Vassilev; cuando nos referimos a las relaciones comerciales entre Alemania y Bulgaria, ¿de qué cantidades estamos hablando?

De cerca de 2.900 millones de euros de volumen comercial. Es un récord absoluto. Mejor que en los años más brillantes del socialismo y mejor que todos los resultados anteriores desde el cambio en 1990. En 2004 creció un 22%; en 2005, otro 15%, y esperamos poder batir también estos récords.

¿Por qué debería un inversor alemán invertir en Bulgaria?

Alemania es el mayor socio comercial y económico de Bulgaria. La situación de Bulgaria ofrece algunas ventajas, como mano de obra bien formada, y además a precios competitivos en comparación con otros países de la UE. El material y las capacidades técnicas están armonizados.

Pero, por supuesto, también tenemos problemas. Cada año hacemos una encuesta de opinión entre los inversores y comerciantes alemanes. Y ahí oímos cosas negativas y positivas.

Hablemos entonces sobre las encuestas. ¿Qué dicen los empresarios alemanes sobre la colaboración con los búlgaros, sobre el trabajo in situ?

Dicen que esperan tasas de crecimiento más altas en la cifra de negocios. Que quieren seguir invirtiendo. Aseguran que emplearán a más colaboradores, pero también nombran los factores perjudiciales, como el lentísimo sistema judicial y la Administración. Hay barreras, incluso casos de corrupción.

Otro problema es la mano de obra. Por una parte, está bien formada y es asequible. Por otra, empieza a escasear. En algunos sectores, como el de la construcción, ha habido un boom. Sin embargo, mano de obra bien cualificada no es tan fácil de encontrar. Además, se cuenta con que los salarios están subiendo mucho con la entrada de Bulgaria en la UE. Con ello, desaparece la anterior ventaja para los inversores.

Ha mencionado la corrupción. ¿Qué experimentan los empresarios alemanes y búlgaros al respecto?

Sorprendentemente, muchos hablan de corrupción y, no obstante, hay pocos casos en los que los sospechosos hayan acabado entre rejas. La corrupción no es un fenómeno típico búlgaro, existe en otros países del mundo también. En cambio, Bulgaria está por el momento bajo estricta vigilancia de la UE. Algunos casos han llegado ahora a los tribunales.

Cite un ejemplo

Un ejemplo es la calefacción a distancia de Sofía. Está parcialmente en manos del municipio de Sofía y en parte también en manos del Estado. El Director, un tal Dimitrov, estuvo diez años en la cúpula. A través de la INTERPOL, se hallaron cuentas en un banco suizo y se ha comprobado que había cantidades enormes, gastadas en artículos de lujo y costes de representación camufladas en las cuentas. El escándalo asciende a millones. Sin embargo, no estaba solo. Era una red. En qué medida podrá la justicia condenar a los culpables, ya se verá.

Por sus palabras deduzco que es escéptico sobre si la Justicia conseguirá elucidar algo al final

Es evidente que el proceso durará bastante tiempo. Al principio de las reformas, se comparaba a Bulgaria con un máquina aniquiladora de inversiones. Empresas alemanas perdieron mucho dinero porque tuvimos una crisis de hiperinflación. Los procesos judiciales duraban mucho tiempo, entre dos y cuatro años. Entonces, muchas firmas alemanas dijeron: “no merece la pena ir ante los tribunales para recuperar nuestro dinero”. Hoy es diferente. Tenemos un sistema bancario y económico estable, aunque los juicios sigan siendo muy largos. Ello está explícito en las críticas de la UE.

La palabra clave es “fuga de cerebros”. Es decir, la emigración de los más cualificados. ¿Cómo de grande considera usted este riesgo?

Bulgaria ya ha perdido en este terreno un millón de personas. Los especialistas abandonaron el país durante la transición en dirección a Norteamérica, Europa Occidental y Australia. Eran especialistas en tecnologías, bien formados, ingenieros, químicos. El problema no es nuevo. Esta gente mantiene hoy a sus padres aquí en Bulgaria. Aquí reciben pensiones muy bajas. Bulgaria recibe muchos dólares y euros de esta diáspora búlgara. Pero esperamos que estos especialistas vuelvan algún día. Los bajos salarios siguen siendo un obstáculo.

Dice que muchos se marchan. ¿Hay mano de obra que pueda cubrir los huecos; es decir, gente que inmigra desde el ingreso en la UE?

Sí. Muchos macedonios piden la nacionalidad búlgara. Algunos, de etnia turca, que emigraron, quieren volver y recuperar también sus viviendas. De Moldavia y otros países se elige a gente para determinados proyectos –incluso de China-.

Desde el 1 de enero de 2007, Bulgaria y Rumania se han unido a la UE. Por este motivo, cafebabel.com os presentará durante las próximas semanas artículos y crónicas sobre estos nuevos miembros.

Dichos artículos están firmados por autores de la red de corresponsales n-ost. n-ost nació en diciembre de 2005 en Berlín. Esta red organiza el trabajo de periodistas de 20 países, con la intención de acercar las visiones de la Europa oriental a la occidental. Abogan por la democracia y la libertad de prensa, y por una construcción europea impulsada por todos.