Las escuelas europeas de Bruselas: víctimas de su propio éxito

Artículo publicado el 12 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 12 de Mayo de 2017

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

El éxito de las escuelas europeas es innegable. Por más de 60 años de historia, las escuelas europeas han ofrecido una educación multilingüe y multicultural a una decena de miles de niños. Sin embargo, con la expansión de la Unión Europea, y con las principales instituciones situadas en Bruselas, las infraestructuras disponibles están desesperadamente faltas de lugares.

Por décadas, las escuelas europeas de Bruselas ​han sido víctimas de su propio éxito. Aunque no directamente forman parte de las instituciones europeas, permanecen fuertemente asociadas a la Comisión europea. Este proyecto europeo fue fundado por el gobierno de los Estados miembros de la Unión europea. La primera escuela se abrió en 1953 en Luxemburgo, incluso antes de la firma del Tratado de Roma en 1957. Su principal objetivo era ofrecer a los hijos del personal de las instituciones europeas una educación en su lengua materna y bajo un ambiente multicultural, un objetivo que es además, siempre relevante.  

Una creciente sobrepoblación

Existen actualmente catorce Escuelas europeas distribuidas alrededor de siete países (Alemania, Bélgica, España, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Reino unido). La infraestructura de las Escuelas europeas de Bruselas tienen una capacidad nominal de aproximadamente 10 000 lugares, los que están ya sobrepoblados, a excepción de Bruselas IV y Bruselas I (Berkendael). Esta sobrepoblación es un verdadero dolor de cabeza para las escuelas. Provoca problemas de seguridad y gestión, que pueden impactar negativamente la calidad de enseñanza. Los profesores se quejan cada vez más acerca de las clases sobrepobladas, las cuales pueden llegar hasta 31 o 32 estudiantes.

La Autoridad central de matriculación fue creada en 2006, siguiendo el fenómeno de incremento de aplicaciones para matricularse en las Escuelas europeas de Bruselas. El propósito principal de esta organización es decidir sobre la matriculación y gestionar el flujo de solicitudes a las Escuelas europeas de Bruselas.

Naturalmente, en Bruselas, el problema está intrínsicamente ligado a su condición de capital de Europa, el hogar preferido de las instituciones europeas. Por consiguiente, sobre la base de los datos recolectados al inicio de 2017, hay más de 32 000 personas trabajando para la Comisión europea, el Parlamento europeo y el Consejo de la Unión europea. 

La sección "lenguas útiles" preferida sobre otras

Además, algunas escuelas son preferidas respecto a otras, las solicitudes de matrícula en las escuelas « codiciadas » acentúan el problema. En concreto, los padres pueden elegir la escuela en la que quieren inscribir a sus hijos. Por lo tanto, los padres son reacios a colocar a sus hijos en las escuelas nuevas. ¿Será una falta de confianza en la infraestructura de los nuevos establecimientos? O ¿El miedo a una asistencia limitada? Sin embargo, y cualquiera que sea la motivación de los padres, la decisión final recae sobre la Autoridad central de matrículas, que de acuerdo al número de matrículas en la sección de lengua del niño, ofrecerá un lugar en la escuela con el menor numero de estudiantes. 

Sin embargo, lo que aumenta el desequilibrio de las matrículas escolares es que, algunos padres quieren imperativamente colocar a sus hijos en las secciones lingüísticas francófonas o anglófonas, que están ya fuertemente saturadas. La motivación detrás de esta decisión es, colocar a sus hijos en secciones llamadas « lenguas útiles ». Sin embargo, las escuelas europeas fueron creadas con el fin de ofrecer una educación en la lengua dominante, o la lengua materna del niño. Por lo que no es sorprendente ver a hijos de padres que vienen de un país de Europa central o del Sur, inscritos en una sección lingüística inadecuada.

Esta diferencia de intereses entre las escuelas crea una atmósfera de desconfianza entre los futuros solicitantes de matrículas. Esto presenta una presión innecesaria sobre las escuelas ya sobrepobladas e introduce cierta incertidumbre en la contratación de personal y en la distribución de los recursos, decisiones que a veces tienen que hacerse lo antes posible para poder ofrecer una asistencia académica óptima.

Las Escuelas europeas, bien conscientes de su papel en la promoción de la identidad europea, forman hoy a los europeos del mañana. Sin embargo, sin una solución permanente a este problema de sobrepoblación, las Escuela europeas de Bruselas no pueden realizar plenamente este potencial.

Artículo escrito por Sam Almond e inicialmente publicado en  Eyes on Europe.

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Eyes On Europe

Creada en 2004 por estudiantes, es una asociación que se enfoca en asuntos europeos. A través de su revista y sus sitio web, Eyes on Europe promueve la ciudadanía europea y el dialogo. Para más información, consulta la pagina de Facebook de la asociación.