Las Francesas, peso pluma en Europa

Artículo publicado el 21 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 21 de Mayo de 2009

Primavera es, al menos oficialmente, esa estación del año que llega puntualmente en la misma fecha y que afecta sobre todo al género femenino. ¿Os suenan términos como bañadores y bikinis, vestidos ligeros, shorts y camisetas ? Pues sí, estamos en una estación del año donde regímenes y dietas florecen en todas las portadas de las revistas femeninas y curiosamente, y pese a lo que las francesas piensan, ellas son las más delgadas de Europa.

Las mujeres son más críticas con su peso

Al menos, a esa conclusión es a la que llega una encuesta del INED (el Instituto Francés de Estudios Demográficos) publicada el pasado mes de abril a través de un estudio realizado mediante un sondeo del Eurobarómetro, llevado a cabo durante el año 2003, en el que participaron 16.300 ciudadanos mayores de quince años de entre quince países. El estudio destaca que cerca de la mitad de los europeos encuestados se declara insatisfecho con su propio peso. En este sentido, las mujeres son mucho más críticas con su aspecto físico, con un 51 % frente al 39 % de los hombres. Una pequeña precisión : esa cifra de hombres se corresponde con el grupo de aquellos que efectivamente sufren de sobrepeso. “En realidad, ellos consideran que pesar unos kilitos por debajo del peso ideal es un problema”, destaca Thibaut De Saint Pol, el autor del estudio y es que para los hombres, “una corpulencia importante es sinónimo de fuerza física y potencia”… y mayor tolerancia cultural. Aquellas diferencias son más evidentes en Francia, ya que el denominado IMC (Indice de Masa Corporal, que se calcula con variables como la altura y el peso) de las francesas es de 23,2, frente al 24,5 de la media europea. Es como si en Francia se diera más valor al hecho de estar por debajo del peso ideal y es que el número de francesas encuestadas que consideran que un peso que no llega al índice ideal es demasiado bajo es dos veces menor respecto de lo que opinan sus vecinas comunitarias del Reino Unido, España y Portugal, que creen pesar algo menos de lo que realmente pesan. En realidad, lo cierto es que los británicos, seguidos por los griegos, presentan el IMC más elevado de toda Europa, con cerca de un 26,5.

Obesidad y dictadura de la delgadez

Ahora bien, ese concepto de peso ideal ¿es percibido de igual manera en toda Europa? Según la encuesta del INED, “resulta complicado para una sociedad considerar como ideal una determinada cifra, a través de datos extraídos de índices ponderados y es que, en realidad, la noción es muy subjetiva”. La única tendencia es que cuanto mayor es el IMC general, más disminuye el número de ciudadanos que se encuentra demasiado delgado y viceversa. Ello no impide sin embargo que estemos asistiendo a una dicotomía entre lo real y lo imaginario en materia de delgadez, y es que por un lado, y mientras que en Occidente el número de obesos no deja de aumentar, sobre todo en los niños; por otro, las imágenes en publicidad y las fotos del papel couché continúan lanzando mensajes –sobre todo a las mujeres- sobre la necesidad de adelgazar y de conseguir un cuerpo escultural. Ello explica el reciente “éxito” de la píldora Alli en Francia y en Bélgica, y así, resulta paradójico que sus numerosos efectos secundarios, o cuando menos molestos, no hayan afectado para nada a la actual obsesión por el peso.

Foto : Geoffroy Demarquet/FlickR

Johara BOUKABOUS

Traducción de Alberto De Francisco