Las mil y una terapias contra los miedos de los europeos

Artículo publicado el 10 de Mayo de 2006
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 10 de Mayo de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Este año cafebabel.com ha sacado la “Café Terapia”, una serie de dossieres on-line y de debates abiertos al público para poder comprender el miedo de los europeos, y debatir las terapias posibles.

En los últimos años el viejo continente a sido atravesado por el virus del miedo. La confianza en el proyecto de una Europa unida ha entrado en crisis. Después del no de Francia y de Holanda a la constitución europea, cafebabel.com. ha propuesto a los europeos una terapia a base de "café": de encuentros y debates en toda europa, en línea con los dossieres de fondo.

Hoy, os proponemos las soluciones obtenidas estos meses de debate, entre artículos e intervenciones, entrevistas y opiniones.

Se ha hablado del homicidio de Theo Van Gogh en Holanda, de los ataques del terrorismo fundamentalista islámico en Londres, de los conflictos en París, de la sostenibilidad de las sociedades multiétnicas y multiculturales existentes en Europa, etc. En los Países Bajos, el debate ha desembocado en una serie de propuestas severas. La ministra de inmigración, Rita Verdonk, "ha llegado a proponer la obligación del uso de la lengua holandesa en las calles", escribe Philip Ebels en nuestras páginas. Pero la idea del multiculturalismo está basada sobre todo en la tolerancia. Un valor que debe integrarse de nuevas posibilidades porque "la única manera de integrar a la gente joven de los guetos de la sociedad francesa es el trabajo", como sostiene Aziz Senni, un empresario francés de origen marroquí, anfitrión del debate organizado en París por Cafébabel.com. Aziz Senni, el autor del libro: El ascensor social está fuera de servicio, ha tomado la iniciativa proponiendo medidas de discriminación positiva en base no de la raza o de la religión, sino de la residencia. Los choques en la periferia han dejado huella.

"No existe el miedo del Islam, existe solamente el miedo de aquello que no se conoce”, decía un participante de fe musulmana al principio del debate organizado por cafebabel.com en Sevilla a finales del pasado mes de noviembre. Y son las formas del integrismo religioso las que se debe combatir. "Yo temo de la misma manera al fanatismo católico como al musulmán", agregó otro participante. Son actualmente alrededor de 17 millones los musulmanes presentes en toda Europa. Se han producido choques religiosos, pero según el teólogo español Juan José Tamayo "las religiones no pueden continuar siendo fuentes de conflictos, ni entre ellas ni en el interior de las sociedades, sino que deben aprender a reconocerse, a respetarse y crear un diálogo entre sí".

Desde los textiles a la contaminación: ¿por qué tener miedo de China?

Según Lu Yiyi, investigador-jefe del proyecto China de la Chatham House, "el problema principal de las relaciones entre UE y China reside en la carencia de una política exterior común de la UE". Por otra parte cree que se produce por el miedo que tienen los europeos da la exportación de productos a bajo coste provenientes de China. Y continúa: "los países de la unión pueden aprovecharse de la liberalización financiera que está tomando lentamente pie en China". Las denuncias de Occidente respecto a la alta tasa de contaminación producida de las industrias chinas resultan poco serias por la ausencia de los Estados Unidos entre los firmantes del protocolo de Kyoto. Un protocolo que Pekín sí ha firmado. Por otra parte, el gobierno chino ha anunciado que "doblará su uso de energías alternativas para 2020", señala Simon Borkin desde Londres.

Descentralización: ¡todos para uno, uno para todos!

El proceso de integración europea lleva consigo mismo dos tendencias contrapuestas. Una centralización de poder en Bruselas por una parte, y una distribución de poderes a las regiones y las autonomías locales por otra. En Bélgica, Frieda Brepoels, Vicepresidenta de la nueva alianza flamenca, entrevistada por cafebabel.com, sostuvo: "la soberanía nacional es una noción que surgió en el siglo XVIII, no puede ser la base en la cual fundar el futuro de Europa". Y continuaba: "el primer paso que cumplir en el futuro será el de caminar en la dirección de una Europa de las regiones".

El nuevo estatuto de Cataluña, recién aprobado por los diputados españoles, apunta hacia un ensanchamiento de las competencias catalanas como solución al empuje independentista. En la misma dirección, Zapatero trabaja con los vascos para conseguir la paz que España ha buscado desde los años sesenta, período del primer ataque de la banda terrorista ETA, tras su anuncio de tregua permanente en marzo.

La descentralización “está estrechamente ligada a la integración europea: destruye viejas identidades en favor de otras nuevas", escribe Tiziana Sforza desde Roma.

La tarta de la UE. ¿Hay un trocito también para mí?

La UE nace de la idea de crear "una Comunidad Europea del carbón y del acero que habría permitido a los Estados fundadores el libre intercambio a través de las fronteras", como sostiene Paul Hofheinz, "en grado de incrementar el bienestar y la paz para nuestros pueblos". En 1986, también España encontró en la UE un punto importante de referencia después de la dictadura franquista. Por lo tanto, la ampliación al este de europa sigue siendo hoy la única manera de hacer progresar a los países que han vivido la tragedia del estalinismo. Es necesario integrar a los futuros Estados miembro -como Rumania, Bulgaria y Croacia- con la perspectiva de un mercado único que tendrá, según el Comisario Europeo efectos positivos para ambas partes": para cada Estado miembro, para los productores y, cómo no, para los consumidores.

La vuelta del nacionalismo

¿Nunca ha existido una Europa sin crisis?, se pregunta Martin T. Haberger, actor de teatro y fundador del proyecto de Euroliteratour, que propone intensificar los intercambios culturales entre los europeos. Las nuevas fuerzas nacionalistas que empujan hacia una vuelta a la realpolitik del interés nacional son el síntoma de una UE en crisis. Samuele Devoto, Presidente de los Jóvenes federalistas europeos, propone "hacer frente a los problemas desde un punto de vista cosmopolita". Reconociendo en Europa un valor común, no un enemigo externo.

Huída al extranjero

Ha saltado la alarma debido a la fuga de cerebros. En una sociedad en donde sea necesario ser bilingüe y en donde viene incentivada la movilidad estudiantil, la fuga de cerebros ¿cómo puede resultar inesperada? ¿Podríamos llamarlo un intercambio de cerebros en movimiento? Kevin Byrne, profesor de inglés en Japón, explica en cafebabel.com que "el movimiento de estudiantes y de ciudadanos europeos es la llave para el enriquecimiento cultural y el desarrollo económico del continente". El intercambio de personas y de información sería, por lo tanto, la fuerza verdadera del UE.

Y no todos los estudiantes y los trabajadores que han salido de su país desean permanecer fuera. De hecho, como sostiene un húngaro que en este momento realiza unas prácticas en Lund: "me iré una vez finalizado el máster de vuelta a Hungría. Deseo encontrar un trabajo a toda costa y que me guste en mi país".

Copyright: Comisión Europea, Peter Visontay, Parlamento de Escocia, Chris Webster, Jetmir Decani, Miya – Creative Commons y Luigi Farrauto.