“Le Détour”: Viaje a la desconocida Europa del norte

Artículo publicado el 27 de Enero de 2012
Artículo publicado el 27 de Enero de 2012
Aprovechando que Tallinn y Turku son la capital cultural 2011, dos jóvenes realizadores franceses han tomado la ruta hacia el norte y cuentan la singular historia de una región que se encuentra más allá de las fronteras.

Originarios de Francia, Simon Brunel y Nicolas Pannetier estudiaron juntos en Austria antes de instalarse en Berlín para crear su despacho, el Atelier Limo. Su primer largometraje, La frontière intérieure, cuenta su periplo por todo el espacio Schengen, desde el Báltico al Adriático. Un primer éxito que les dio alas e ideas. En 2008, cuando su primer proyecto todavía no había finalizado, se pusieron en contacto con los organizadores del programa cultural de Turku (sudoeste de Finlandia,): “Fueron muy entusiastas des del primer momento, cuenta Simon Brunel. Geográficamente e incluso históricamente las dos capitales europeas de 2011, Tallinn y Turku, estaban al mismo tiempo muy cerca y muy alejadas.”

“Buscamos lugares que aúnen la historia común de por lo menos dos de los tres países”

Su proyecto es juntar las dos ciudades a través de la carretera. 180 kilómetros a vista de pájaro, 913 según la guía Michelin. “Nosotros hemos recorrido diez veces más esa distancia para intentar entender qué sucedía ahí abajo. Los dos tenemos una formación de arquitectura y eso explica sin duda nuestro apego a la historia de los sitios.”

Como para su primer largometraje, la cuestión de la memoria esta en el centro del proyecto: “el principio consiste en descubrir la Historia, la memoria compartida entre Finlandia, Estonia y, evidentemente, el país que las ata, Rusia. Quienes cuentan esta historia son los diferentes lugares.” Hacen un primer viaje con su cámara Súper 8 y graban diez segundos cada 10 kilómetros para tener los puntos de referencia y marcar el itinerario. “Buscamos lugares que aúnen la historia común de por lo menos dos de los tres países. Como, por ejemplo, una iglesia ortodoxa en Finlandia construida por los rusos que ha sido transformada en iglesia protestante después de que Finlandia se declarase independiente en 1917. Nuestra búsqueda tenía tres ejes temporales importantes para la historia: el período 1917-18, la guerra del 1939-1945 y 1991, que corresponde a la caída del bloque soviético y así la nueva independencia de Estonia”. El resultado de este trabajo de hormiga es sobrecogedor: 121 sitios, 60 entrevistas, fotos y vídeos evidentemente, todo categorizado dentro de un banco de datos disponible en internet desde el año pasado.

Durante ese tiempo, no pierden de vista su proyecto de película: “en la última parte, quisimos buscar gente que hubiese vivido parte de su vida en más de uno de los países concernidos, ya fuese por herencia, por destino o por propia elección”. Para su película, finalmente escogieron cinco personajes principales y otros que después vuelven a los sitios varias veces para hacer las tomas. “El punto común entre Finlandia y Estonia es, entre otros, esta visión de Rusia como un fantasma de la gran nación amenazante. Es un dato muy importante en Finlandia y sin duda aún más en Estonia, donde el 30% de la población es de habla rusa”.

Realizadores, montadores y músicos

Realizadores, pero también montadores y músicos, los dos jóvenes franceses dan el toque final a su película Le Détour en otoño de 2011. “Con el retroceso hemos podido trabajar de manera más profesional para este segundo proyecto. Durante las entrevistas, para la búsqueda de los lugares o con el material, el trabajo queda mejor.” Para ellos, el final del año ha consistido en presentar la película en los diferentes sitios de su itinerario, en Estonia, en Finlandia y en Rusia, pero también en Berlín, su ciudad adoptiva. “La pregunta que nos anima es saber qué es Europa, cuál es la relación con los vecinos”. No con poca imaginación, los dos jóvenes realizadores todavía quieren lanzarse a nuevos proyectos: “nos gustaría mucho trabajar en Bélgica, un país atípico que además arbitra al mismo tiempo la capital de la UE. y que conoce las tensiones de una frontera lingüística que corta el territorio en dos. Ciertamente un laboratorio apasionante para tocar las cuestiones de la nación y las identidades en Europa”.

Fotos : cortesía del servicio de prensa de "The Detour"