Le Domaine Perdu (El libro extraviado)

Artículo publicado el 5 de Noviembre de 2007
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Artículo publicado el 5 de Noviembre de 2007
Francia, España, Italia, Rumania, 2004 Dirección y Guión: Raúl Ruiz Intérpretes: François Cluzet, Grégoire Colin, Christian Colin, Julie Delarme, Robert Florentin Ilie, Laurence Cordier, Julien Honoré, Marianne Denicourt, Edith Scob EL CINE TORCIDO DE RAÚL RUIZ ¿Será el libro extraviado –supuesto elemento tejedor de la película- el propio espectador de esta cinta de Ruiz? Ni idea.
El ‘cine tuerto’, como lo calificó la crítica inglesa hace treinta años, de este director chileno (el más conocido entre los desconocidos) escapa de toda interpretación, y nunca, obviamente, en línea recta. Ruiz ama las curvas, los resortes, los giros, la ‘otra mirada’. Su cine es difícil, y tal vez por ello, fascinante. Un reto para el espectador por el despojamiento (de convenciones) que debe suponer antes de empezar a ver sus películas, una oda a la libertad creativa, al humor y a la ironía.

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Domènec Font, crítico de cine catalán y catedrático de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, se refirió en el Seminario dedicado a Raúl Ruiz y paralelo a las actividades del Sevilla Festival de Cine, cuando habla del cine ruiziano, a su ‘condición rizomática’, de bucle y extravío, que transita de rama en rama de un árbol que cuesta identificar, por eso a veces, uno termina por encontrarlo incongruente y absurdo, a lo Ionesco, a lo Beckett. Lo ambiguo, los sueños, el inconsciente pero también el meta-discurso cinematográfico (meta-lenguaje en Beckett) conforman los grandes temas en líneas generales de su amplísima filmografía. Kafka, Stevenson y Borges son fuentes que dan de beber a Raúl Ruiz. Según D.Font, es el gran cineasta borgiano, por ende, ‘el gran mentiroso’. El ‘ilusionador’ que des-maquilla y des-cubre las verdades sociales para dar con otra tecla, con otro dispositivo. Todo esto mediante una retórica barroca en un juego de espejos, donde no se sabe a ciencia cierta la relación exacta entre los personajes, su condición de vivo o muerto, su espacio y su tiempo. Una extraña nebulosa para mentes caóticas, pero con un especial orden latente. Como probablemente sea la suya.

Concha Hierro del Hoyo