Ley integral y pionera contra la homofobia en Cataluña -Parte II

Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2014
Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2014

Regula los derechos de personas transgénero e intersexuales y acaba con el diagnóstico obligatorio de diasfora de género. La educación como herramienta fundamental para acabar con la discriminación 

La Educación es la base 

Eugeni Rodríguez, portavoz del Frente de Liberación Gay de Cataluña (FAGC) y presidente del Observatorio contra la homofobia (OCH),  coincide con Katy Pallàs, presidenta de la asociación Familias Lesbianas y Gais (FamiliasLG) y educadora de profesión, en que la educación es lo más difícil de cambiar ya que “todavía existe mucho desconocimiento y miedo y actuar en los colegios está resultando muy difícil”, constata Katy Pallàs. “La educación tiene un papel fundamental en la prevención de la discriminación y  es muy importante incluir modelos positivos en el aula, como que los libros de texto no siempre recurran a la familia tipo heteroparental para que los niños y niñas empiecen a percibirlo de una manera natural", explica.

"No podemos esperar a que lleguen a secundaria y empiecen a pensar cosas negativas sobre sí mismos debido a su orientación sexual u expresión de género, esto hay que prevenirlo mucho antes e insistimos en que debe hacerse des de infantil y primaria”.  El modelo normativo es imperante de tal manera que “incluso nuestros hijos, teniendo la familia que tienen, vienen del cole diciéndonos que dos mujeres no se pueden casar”, cuenta Katy con humor. “Es lógico porque es lo que ven”. Una anécdota que, sin duda alguna, induce a la reflexión.                                                                                                                                                                         Un aspecto crucial para garantizar la aplicación de la ley es la formación y sensibilización de cualquier profesional que tenga que afrontar un caso de discriminación debido a la orientación sexual, identidad y expresión de género. Y no sólo eso, la ley tiene un artículo sobre el Deber de intervención con el que “todos los funcionarios de la Generalitat bajo una denuncia de cualquier persona han de intervenir”, explica Eugeni. La Ley define las infracciones y sus correspondientes sanciones económicas. Ésta característica marca la diferencia con otras normas españolas sobre la materia que se quedan en la buena voluntad de su cumplimiento porque incumplirlas no implica penalización.  

Además, el agresor tendrá que demostrar que no ha agredido o que no ha discriminado. Jesús Generelo lo considera un aspecto muy interesante ya que este tipo de discriminación es muy difícil de probar. Este aspecto ha generado mucha polémica, a pesar de que la inversión de la carga de la prueba se puede utilizar ante un caso de violación de los derechos fundamentales y siempre que se trate de un procedimiento administrativo y no penal. “Nosotros hemos utilizado una herramienta que está dentro de la legislación española y que todas las leyes del mundo sobre discriminación la utilizan porque no se parte de una situación de igualdad, como en el caso de una persona que ha sido discriminada”, explica Eugeni Rodríguez.

Transidentidad e intersexualidad

La Ley contiene un apartado específico que “regula los derechos de las personas transgénero e intersexuales dando respuesta a la falta de derechos que han sufrido históricamente”. 

Eugeni Rodríguez explica que Andalucía fue pionera en una ley integral de transexualidad y a nivel estatal existe ya una ley de identidad de género. No obstante, la Ley catalana permite acogerse a ella “sin la necesidad de diagnóstico de disforia de género ni de ningún tratamiento médico”, acabando a nivel legal con la patologización de la Transidentidad y avanzando enormemente hacia “la normalización dentro de la percepción social de estas personas”.  

En el ámbito educativo y universitario se permite que las “personas transgénero e intersexuales sean tratadas y nombradas con el nombre del género con el que se identifiquen aunque sean menores de edad” y establece el "respeto a la confidencialidad de datos relativos a identidad de género”.

Antes de la ley, expone Eugeni Rodríguez, “el mayor problema de las personas transexuales, aparte de la disforia de género, era que en la mayoría de casos no tenían posibilidad de acceso al mundo laboral y por eso esta ley intenta poner medidas que faciliten su integración”.

Articulación, desarrollo y acogida de la Ley

Con la ley aprobada, ahora entramos en la segunda fase: implementación y total desarrollo, fijado en un año. “Ahora veremos cómo se despliega y si se despliega totalmente. Tenemos que estar atentos”, advierte Katy Pallàs.  

“La ley abarca tantas cosas y es una obra tan completa que costará tiempo y tendrá diversas velocidades”, explica Eugeni. Uno de los primeros pasos es establecer un decreto con el reglamento del Régimen de Infracciones y Sanciones. Después, erigir el Organismo Coordinador de políticas LGTBI, dentro de la Administración de la Generalitat. Éste se encargará de la creación de la Oficina de Atención Integral a personas víctimas de discriminación y/o violencia homófoba, “una de las cosas más importantes”, recalca Eugeni. Dos años después de la entrada en vigor de la ley se tiene que evaluar y publicar su impacto social. Además de la creación en ocho meses de un proyecto de Ley para la no-discriminación.

Katy Pallàs comenta que las herramientas para la formación de los funcionarios están aún por desarrollar y que en ocho meses Educación tendrá que explicar, al menos, cómo van a actuar. "Tenemos mucho que decir y mucho por hacer”, finaliza Katy, contenta por la victoria que supone la aprobación de esta Ley pero consciente de que sólo ha sido la primera fase.

“Ha habido una aceptación muy buena y ha generado mucha ilusión en el resto de España. Hay una clara voluntad de trasladar esta ley al resto del país”, comenta Eugeni Rodríguez. “La comunidad de Madrid, Extremadura, Andalucía, Euskadi y Navarra ya nos han pedido el texto para hacer una ley similar en sus autonomías debido a la clara dificultad de hacerla a nivel estatal”.

“Nos estamos reuniendo con los políticos para exigirles que la implementación y desarrollo de la ley no se demore más”, dice Katy Pallàs. “El día siguiente a aprobar la ley recibimos una denuncia por homofobia y nos llegan casos prácticamente cada semana. La gente sabe de la existencia de la Ley y espera resultados”.

 “La sociedad no sólo está preparada sino que la sociedad lo está demandando”, concluye Jesús Generelo.

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