Libertad de expresión: ¿Se ha cruzado la línea?

Artículo publicado el 27 de Enero de 2015
Artículo publicado el 27 de Enero de 2015

A medida que se aclaran las cosas desde el incidente de Charlie Hebdo, deberíamos preguntarnos: ¿Lo permitimos todo en nombre de la libertad de expresión?

Es todo diversión y juegos hasta que alguien resulta herido. Literalmente. Corro al sótano en busca de mis apuntes de Criminología de cuando estaba estudiando Derecho en Francia. Mis dudas se aclararon: ¿Qué es considerado crimen, quién es considerado un criminal y cuán responsable es la sociedad de que exista ese atentado? Existen escuelas con diferentes pensamientos del hombre criminal y la teoría del ambiente social, pero está claro que están ligados, especialmente cuando diferentes culturas se encuentran. Los franceses y musulmanes se han conocido en la historia moderna, pero los franceses son los únicos que han puesto las normas.

No me malinterpretéis, no estoy justificando los disparos. Las balas NUNCA pueden ser la respuesta. O al menos eso es lo que pensamos los occidentales europeos. Desde el otro lado del mar Adriático, a pocos kilómetros de mi casa en Atenas, en Bosnia-Herzegovina, hace algunos años la respuesta equivocada a una pregunta acerca de la nacionalidad se podía responder con una bala en la cabeza.

¿Choque entre civilizaciones? Quizá el historiador R.R. Palmer, tenía razón: "Las guerras entre reyes han acabado, las guerras entre los hombres han empezado". También lo cree así Samuel Huntington, el profesor de Harvard que escribió en un famoso artículo que "las grandes divisiones en la humanidad y las principales causas de disputa serán culturales. El conflicto entre civilizaciones, será la última fase en la evolución de los conflictos en el mundo moderno. Gente de distintas civilizaciones tiene diferentes puntos de vista en cuanto a las relaciones entre el hombre y Dios, el individuo y el grupo, el hombre y la mujer, la libertad y la autoridad...Esas diferencias son el producto de siglos."

Problemas culturales y de libertad de expresión

Soy europea, he estudiado en Francia y mientras vivía allí en los inicios de mis 20 años, nunca entendí por qué Francia excluía la religión de la esfera pública. Puedo entender que la herencia de la masacre francesa de la noche de San Bartolomeo (mientras en Grecia, algunos curas y monjes organizaban revueltas en los monasterios contra los ocupantes turcos), haya tenido un peso fundamental en la nación francesa y en consecuencia, llevado al rechazo de la religión y la radical secularización.

Por otro lado, cuando la sociedad moderna, entre otras, impone la prohibición completa de la religión de símbolos en espacios públicos, aun sabiendo que los habitantes del territorio son personas de diferentes culturas de las cuales la religión es primordial, ¿es esto lo que llamamos libertad? ¿Libertad para quién? Y, además, ¿está bien y según las reglas, ridiculizar públicamente lo que otros creen es sagrado? No entiendo donde está la diversión en burlarse de otras personas, sus ideas y figuras sagradas o jugando con sus tabúes.

No tenemos que ir muy lejos para ver un ejemplo. Hace unos años, en Cafébabel, un bloguero de procedencia griega, subió una fotografía de Angela Merkel, con el famoso bigote. Inmediatamente los alemanes se quejaron. Los griegos, quienes ocasionalmente hacen burla de sus líderes políticos, se rascaban la cabeza. Pero esto no les hizo gracia a los alemanes, a los que obviamente, les golpeó una vena sensible de su sociedad.

¿Están los pesos y las medidas de la libertad de prensa y de expresión vinculadas con nuestra propia historia occidental de igual manera que lo están la xenofobia y el racismo? Si este es el caso, quizá, aquellos criterios no se aplican a otras civilizaciones simplemente porque tienen una historia y preocupaciones diferentes. Por ejemplo, en el mundo islámico la convivencia entre razas diversas ha sido pacífica durante las últimas décadas, mientras que la cultura occidental ha conseguido esto después de derramar mucha sangre.

Malcolm X, el asesinado afroamericano musulmán y activista por los derechos humanos, dijo durante su viaje a la Meca en los años 60: "La falta de prejuicios raciales en el mundo musulmán y social islámico han tenido siempre sobre mí un gran impacto y han influido en mi manera de pensar...Allí había decenas de miles de peregrinos, llegados de todas partes del mundo. Eran de todos los colores, de rubios con ojos azules a africanos de piel negra. Pero todos ellos participaban en el mismo ritual. Mostrando un espíritu de unidad y fraternidad que mis experiencias en América me demostraban que nunca podría existir entre blancos y no blancos."

Los disparos en Charlie Hebdo fueron extremistas, pero ¿qué pasa si más personas comparten la misma opinión sobre el hecho de que los dibujos son ofensivos e insultantes? Para muchos musulmanes cualquier representación del profeta en una ofensa.

El caso Danés: ¿Precedente de Charlie Hebdo?

En Dinamarca, después de  la primera publicación de dibujos del profeta en 2005, según el escritor danés Rune Engelbreth Larsen, el primer evento crucial tras la publicación fue una carta enviada al primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, por parte de los embajadores de los países musulmanes que requerían una encuentro para discutir la cuestión.

La carta de los embajadores contenía cuatro puntos principales. Primero, una crítica por la "muy discriminatoria tendencia hacia los musulmanes en Dinamarca" y "la difamación del Islam como religión". Segundo, una advertencia sobre el peligro de la escalada de la crisis. Tercero, un llamamiento al primer ministro para "censurar a los responsables" en los límites de la ley, dado que la blasfemia es ilegal en Dinamarca. Cuarto, una petición para concertar un encuentro con el primer ministro. El primer ministro danés respondió "que el primer ministro no puede intervenir y controlar la prensa y que los principios sobre los que la democracia danesa están construidos son evidentes, por ello, no hay ninguna base por la que se deba celebrar dicha discusión". En su opinión, las intenciones de los embajadores en esta materia estaban en conflicto con la propia democracia danesa

Fügen Ok, el embajador de Turquía en Dinamarca señaló: "No somos estúpidos; sabemos que el primer ministro no tiene autoridad para intervenir. Nuestra intención fue animarle a mejorar la situación en el país. Lo que ocurrió fue muy serio y muy provocativo. Esto no tiene nada que ver con cerrar periódicos, se trata de presentar sus puntos de vista y de intentar promover el diálogo".

Larssen sugiere que el primer ministro danés eligió pontificar a los once embajadores como si fueran escolares que simplemente no entendieron la definición de democracia, en lugar de discutir las cuestiones que plantearon y comentar el hecho de que su única petición era que él tomara una posición moral en el asunto de los dibujos.

La situación es interesante para entender la intensificación del problema en 2015. ¿Significan la libertad y la tolerancia aceptar a los otros y a sus límites? ¿La libertad de expresión en este juego es sólo correcta a medias? Los medios que no publicaron los dibujos, ¿estaban censurados? Los "criminales" y los "jueces" ¿pertenecen a la misma sociedad? ¿Quién es quién en los dibujos satíricos?

En la cosmología de la división entre Este y Oeste, Europa puede jugar un papel crucial. Rechazando el diálogo, ambos lados están contribuyendo a una futura discordia.