Liechtenstein: opaca es su luz paradisíaca

Artículo publicado el 8 de Mayo de 2008
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Artículo publicado el 8 de Mayo de 2008
Liechtenstein, en el corazón geográfico de la UE, 35.000 habitantes, 70.000 fundaciones, 110.000 millones de euros depositados en cuentas bancarias cuyo titular es imposible conocer. Algo huele a podrido en Europa.

El titular de la cartera alemana de Economía y Hacienda, Peer Steinbrück, insta desde febrero de 2008 a la Comisión europea a “endurecer las sanciones contra la evasión fiscal y los paraísos fiscales”. Y es que en febrero de 2008 se destapó el mayor caso de evasión fiscal de la Historia de Alemania en el pequeño principado de Liechtenstein, territorio bajo la protección de Suiza. Entonces, se descubrió una lista de potentados europeos, alemanes en su mayoría, que usaban cuentas cifradas para esconder el dinero que no declaraban al fisco. Ahora bien, no sólo potentados, también se ha descubierto que el grupo terrorista español ETA tiene cuentas secretas en dicho territorio.

Sin embargo, es algo que no ha pillado de sorpresa al ciudadano de a pie, resignado a ver cómo sigue permitiéndose al borde de nuestras fronteras la existencia de territorios soberanos en los que los ricos de Europa pueden irse a vivir para no pagar impuestos o donde abrir cuentas secretas imposibles de controlar. Algunos casos, como el de Suiza, verdadero caballo de troya del dumping fiscal en Europa, son difícilmente asumibles por la opinión pública. Los expertos Haig Simonian y Nikki Tait denunciaban en las páginas del Financial Times del 10 de abril de 2007 que el país transalpino “concentra un tercio de la riqueza offshore mundial”, es decir, del capital extraído de un país a otro para evitar pagar impuestos, una cifra que asciende cada año a 5 billones de euros, según cálculos de la ONG Tax Justice Network.

Sepa qué es un paraíso fiscal

Lo que más intriga a los ciudadanos europeos es la pasividad de sus autoridades políticas ante estos paraísos bien identificados. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha establecido una definición de lo que considera un paraíso fiscal. Se trata de un territorio en el que los impuestos sobre rentas generadas por actividades económicas no existen o son nominales y poco más, que además no intercambian información con otros países -impidiendo que el fisco rompa el secreto bancario de particulares y empresas-, no exigen una actividad real por parte de las empresas y los particulares instalados en el territorio en cuestión y, por último, adolecen de una grave falta de transparencia legislativa. A tal efecto existe una llamada “lista negra de paraísos fiscales en el mundo”.

Luxemburgo, Chipre y malta son paraísos fiscales y miembros de pleno derecho de la Unión europea (Fotos: Wolfgang Staudt/flickr, MikiAnn/Flickr, Elkab/Flickr)

No obstante, en 2001, los EEUU lograron que en esa lista negra no figuraran los países considerados paraísos fiscales que colaboran en el intercambio de información con países terceros. Es el caso de Suiza, Luxemburgo, Malta o Chipre, estos tres últimos miembros de pleno derecho de la UE.

Mapa europeo de los paraísos fiscales

Pincha en los iconos para conocer los paraísos fiscales de Europa

El mercado común europeo prohíbe las restricciones a los movimientos de capitales hacia terceros países, garantizando la supervivencia de estos. De nada serviría que un sólo país comunitario emitiera una excepción para evitar los movimientos de capitales a los paraísos fiscales, pues provocaría fuga de grandes capitales hacia otros países desde los que poder operar con los territorios offshore. Sólo la voluntad política de la UE puede poner en pie una legislación eficaz que acabe con el atractivo de los paraísos europeos y el dumping fiscal.