Lluis Ferrer: “El proceso de Bolonia debe poner fin a la jungla académica en Europa”

Artículo publicado el 16 de Mayo de 2005
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Artículo publicado el 16 de Mayo de 2005

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Lluís Ferrer, rector de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), pide financiación para afrontar los importantes cambios que las universidades han de llevar a cabo.

El rector de la Universidad Autónoma de Barcelona, es una de las voces que se alzan en Europa para defender la aplicación de las directrices del proceso de Bolonia. Por ello, ha promovido el debate y la comunicación dentro de la comunidad universitaria, para que todo el mundo esté informado y preparado para los cambios. 50.000 jóvenes van cada día a estudiar a la UAB. Situado a media hora en tren de Barcelona, con el tiempo se ha convertido en la congregación de estudiantes, en un mismo campus, más grande de Cataluña y uno de los más grandes de España. En cuestión de cifras también destaca por otro aspecto. Es una de las universidades dónde más estudiantes apuestan por irse de Erasmus: un 11%, el doble del habitual.

¿Como rector, creyó enseguida en el proceso de Bolonia?

Desde el principio vimos que sería una gran apuesta de futuro y una gran oportunidad para mejorar la universidad. Ahora bien, como todo gran desafío, hay que reconocer que tiene también un riesgo incorporado. Es por esto que en esta primera etapa de implantación del proceso, en nuestra universidad hemos querido promover un debate interno para que todo el mundo conozca las pautas generales de la declaración y para que se establezca un mecanismo que permita ir siguiendo esta transformación de cara a 2010. Además, también estamos haciendo pruebas piloto en 14 titulaciones de nuestra universidad. Estamos empezando a transformar los estudios y, este año, ya hemos empezado con los de postgrado. El año que viene será básico porque nos encontraremos con los cursos ya transformados.

Una de las citas importantes es la próxima cumbre ministerial de Bergen, en Noruega, con todos los responsables de educación de los países de la Unión Europa y de los otros países implicados en el proceso. ¿Qué va a significar este encuentro?

En Bergen se tratará de ahondar en el control de la calidad de la formación. La universidad europea es pública y democrática, y ahora lo que hay que conseguir es que tenga un control de calidad. Hay que dejar claro que esto requiere hacer reformas y poner recursos. Si no hay reformas de envergadura esto fracasará. No sería el primer ejemplo.

¿Que lleguen recursos es, por lo tanto, indispensable para el desarrollo de estas reformas?

Sí, es uno de los temas centrales. Si no llegan los recursos necesarios, no podremos hacer nada. No funcionará. Los políticos tienen que ser conscientes de que un proceso como el de Bolonia no puede significar que se tenga que pagar más en forma de tasas universitarias. Por lo tanto, las inversiones son imprescindibles. Si los estudiantes tienen que pagar más, esto podría provocar un retroceso y más discriminación. La universidad europea tiene que ser un elemento de cohesión social, de solidaridad.

¿Cuáles son las ventajas principales de la reforma?

Lo mejor es, sobre todo, que pondrá fin a la jungla académica que hoy hay en Europa. Estudiar Física en Barcelona y en Toulouse, aunque estén muy cerca, es muy complicado. Hay que simplificar lo que es un crédito ECTS y facilitar los procedimientos de reconocimiento y comparación de estudios.

¿Y sobre el modo de dar clases? ¿Hay que introducir algún tipo de cambio? Puede ser una de las partes más difíciles.

Está claro que sí. El tipo de enseñanza a la que estamos habituados es de tipo magistral, de enciclopedia. En la universidad se deben adquirir conocimientos pero también competencias, trabajo en equipo, a desarrollar estrategias. De algún modo se quiere rehacer el pacto social entre estudiantes y profesores, y sobre todo hacer una transformación global, aunque hay que recordar que todas las titulaciones no cambiarán por igual. Las habrá que cambiarán más y las habrá que menos.

Su universidad tiene una buena conexión con Europa. ¡La cifra de Erasmus llega al 11%!

Sí, la mayoría de universidades suele estar entre el 4% y el 7%. Por esto podemos decir con conocimiento de causa que hoy en día es un problema hacer las convalidaciones entre estudios. Además, se necesitan más becas. Y los ejemplos que tenemos en casa no son muy buenos, ya que los gobiernos catalán y español dan las mínimas. Necesitamos más financiación.