Londres: canciones de protesta para las elecciones

Artículo publicado el 10 de Mayo de 2010
Artículo publicado el 10 de Mayo de 2010
¿Anarquía en el Reino Unido? Más bien parece apatía; en las elecciones del 2001 y 2005 se registró respectivamente 60 y 61% de apatía en los votantes. Un cantante de protesta establecido en Londres opina sobre el rol de la música en la ‘furia contra la máquina'

Posiblemente hayan oído mi nombre antes. Apareció en el noticiero nacional en noviembre de 2008, cuando frustré la primera asamblea del alcalde Boris Johnson en Bromley. Los fanáticos de Boris abuchearon mi canción London’s New Mare (‘La nueva yegua de Londres’) antes de que la policía me sacara a empujones. En marzo de 2009 aparecí de repente en Channel 4 News y CNN cantando Fred Goodwin's Pension (‘La jubilación de Fred Goodwin’) fuera del edificio RBS en Bishopsgate. Y nuevamente durante los disturbios de abril de 2009 por el G-20. Mi primera proeza fue en el cuartel general de la Iglesia de la Cienciología en el Reino Unido, donde me había infiltrado para cantar mi canción The Scientologist. Una vez más, fui sacado a empujones por los fanáticos cienciólogos furiosos. Eso fue por John Sweeney (el periodista de Panorama BBC, que fue famoso por ser filmado gritándole a un miembro de la religión).

Tratando de conectarse con la política 

¿Eso me convierte en un ‘cantante protesta’? Bueno, he cantado en algunas manifestaciones. Ya no espero el día en que la música pop salve el mundo, si es lo que quieren decir. Todo parece un poquito extraño para aquellos que hemos nacido después de la Beatlemanía. Desde que David Hasselhof estaba Looking For Freedom (‘Buscando la libertad’) en Berlín y nos salvó a todos del enfrentamiento ideológico de la guerra fría en 1989, la política europea está ahora dominada por los partidos centristas que pelean por minucias y carga las películas más pornográficas en la cuenta del contribuyente.

La brecha entre ricos y pobres ya no está marcada con líneas de piquetes sino con fronteras continentales

¡Qué aburrimiento! Con razón no votamos. ¿Cómo podemos sentirnos conectados con la política cuando no nos escuchan? Miren las protestas contra la guerra de Irak en el año 2003, diez millones de personas en sesenta países, las marchas pacifistas más grandes de la historia. Y aún así fuimos a la guerra. Pero eso no significa que no nos importe. La guerra de Irak puso de relieve que hoy en día las injusticias reales del mundo están a escala global. Las cosas pueden parecer muy cómodas para nosotros, pero es sólo porque hemos externalizado todos nuestros talleres de trabajo esclavo, minas y pobreza al sudeste de Asia y África. La brecha entre ricos y pobres ya no está marcada con líneas de piquetes sino fronteras continentales, y la política nacional no puede esperar resolver los problemas globales. ¿Pueden los humildes protestar con canciones?

Las responsabilidades político-musicales de Europa

Bueno, espero que sea un comienzo para los músicos, a quiénes no les ha ido demasiado bien pegándose a los políticos en Europa. En Francia, Doc Gyneko perdió miles de fans después de salir de los suburbios de izquierdas para ser un rapero pro-Sarkozy (acaba de ir a la cárcel por fraude fiscal). El cantante italiano Mariano Apicella va un paso más allá, haciendo un dueto con el primer ministro en un disco escrito por él mismo (recuerden que Silvio solía cantar en los cruceros, antes de convertirse en un magnate y dirigente de Italia; Apicella está implicado en el escándalo por abuso de poder por el que el primer ministro fue investigado en junio del 2009). 

Otros personajes lidian con la desconexión de la ‘canción protesta’ de formas diferentes. Puede no ser un músico, pero durante las elecciones de setiembre del 2009 en Alemania, el cómico Horst Schlemmer rapeó acerca de su falso partido político para el lanzamiento de su film Isch Kandidere, con el músico germano-tunecino Bushido como invitado.

Aquí en el Reino Unido somos un poco lentos para empezar, pero el número uno de las listas de Navidad de 2009, Rage Against the Machine, que fue apoyado por fans hartos de los ganadores de reality shows, muestra por lo menos que hay un apetito latente por el cambio. Mientras tanto, la comunidad artística también se ha movilizado estas semanas. La campaña viral del colectivo artístico Pollocks, Billbored, trata la apatía del votante mediante la proyección de eslóganes y arte político en las paredes de toda la capital. También están dirigiendo una estación de radio en Diesel Network. Estén atentos y busquen obras de los artistas británicos MIA, Cassette Playa, Neville Brody y Yours Truly. Después de todo, la cosecha actual de partidos políticos no nos inspira. Depende de nosotros inspirarnos.