LORES, TENED PIEDAD

Artículo publicado el 17 de Junio de 2014
Artículo publicado el 17 de Junio de 2014

Que los lores no sean elegidos convierte al Reino Unido en una anomalía en Occidente. En vez de constituir un vestigio simbólico del pasado, la Cámara de los Lores aún es importante en la actualidad, y goza de mayor poder para retrasar la aprobación de leyes que las Cámaras altas de Francia y España, elegidas por el pueblo. ¿Cómo ha sobrevivido esta anomalía al tiempo, y qué posición ocupa?

Hace poco me vi en la in­tere­san­te te­si­tu­ra de es­tu­diar la po­lí­ti­ca de mi país en un sis­te­ma edu­ca­ti­vo ex­tran­je­ro. Mien­tras que a mu­chos de mis com­pa­ñe­ros es­pa­ño­les les gus­ta­ron las his­to­rias del líder del UKIP Nigel Fa­ra­ge y su leve ac­ci­den­te de avia­ción o del la­bo­ris­ta John Pres­cott lián­do­se a pu­ñe­ta­zos con el pú­bli­co, nada atra­jo tanto su in­te­rés como el fun­cio­na­mien­to de la Cá­ma­ra de los Lores. Des­pués de ex­pli­cár­se­lo unas cuan­tas veces, el des­cré­di­to se­guía sien­do ge­ne­ra­li­za­do, por lo que pron­to me di cuen­ta de que cuan­do uno lleva acep­tan­do algo desde hace tanto tiem­po, a veces ne­ce­si­ta ver la in­dig­na­ción de otros para per­ca­tar­se de lo anó­ma­lo de la si­tua­ción.

Y, sin duda, la Cá­ma­ra de los Lores entra en la de­fi­ni­ción de anó­ma­lo. Esta ins­ti­tu­ción sitúa al Reino Unido como uno de los dos paí­ses, junto a Irán, que re­ser­van un lugar al clero en el poder le­gis­la­ti­vo. Asi­mis­mo, la Cá­ma­ra cuen­ta con 92 lores he­re­di­ta­rios, lo que al pa­re­cer va en con­tra de la de­mo­cra­cia, la me­ri­to­cra­cia y el sen­ti­do común. Por cier­to, tam­bién cuen­ta con una “Lady Gar­den” (jar­dín en in­glés) y con un hom­bre que cree que las ju­días en salsa son las res­pon­sa­bles del ca­len­ta­mien­to glo­bal.

Sin em­bar­go, tales ano­ma­lías se sue­len pasar por alto en Reino Unido, y no hay ni una sola vez en que no se men­cio­ne al po­de­ro­so ca­ba­lle­ro don Di­ne­ro cuan­do los lores salen en las no­ti­cias.  La Cá­ma­ra se enor­gu­lle­ce de sus más de 8.000 obras de arte y, desde el año 2000, se ha gas­ta­do más de 500.000 li­bras (más de 600.000 euros) en ob­je­tos va­rio­pin­tos, desde un busto del prín­ci­pe Fe­li­pe de Edim­bur­go a obras que datan de la Edad Media. La casa de subas­tas Bon­hams cal­cu­la que solo el valor de los mue­bles de la Cá­ma­ra de los Lores as­cien­de a 13 mi­llo­nes y medio de li­bras (más de 16 mi­llo­nes y medio de euros). Aun­que solo tres de los lores per­ci­ben suel­do, no re­sul­ta nada sor­pren­den­te saber que se están lle­van­do unas re­tri­bu­cio­nes bas­tan­te ele­va­das. De hecho, entre julio y di­ciem­bre del año pa­sa­do co­bra­ron 7.724.700 li­bras (más de 9.500.000 euros) en con­cep­to de die­tas dia­rias, lo que su­po­ne unos in­gre­sos de 300 li­bras (unos 370 euros) al día sim­ple­men­te por hacer acto de pre­sen­cia. Por des­con­ta­do, mu­chos de sus ho­mó­lo­gos se die­ron cuen­ta y se pre­sen­ta­ron en la Cá­ma­ra todos los días du­ran­te unos mi­nu­tos para lle­var­se la gra­ti­fi­ca­ción eco­nó­mi­ca.

No obs­tan­te, el es­cán­da­lo más so­na­do de todos es el de la con­ce­sión de tí­tu­los vi­ta­li­cios y un es­ca­ño en la Cá­ma­ra a cam­bio de do­na­cio­nes, en el que Tony Blair se con­vir­tió en el pri­mer jefe de Go­bierno in­te­rro­ga­do por la po­li­cía como parte de una in­ves­ti­ga­ción en un caso de co­rrup­ción. A pesar de haber pro­me­ti­do abo­lir la ins­ti­tu­ción de la Cá­ma­ra de los Lores tal como era, Blair nom­bró a 374 lores vi­ta­li­cios du­ran­te sus diez años en el cargo. Las acu­sa­cio­nes de que su par­ti­do había acep­ta­do prés­ta­mos y do­na­cio­nes a cam­bio de tí­tu­los no­bi­lia­rios lle­va­ron a in­te­rro­gar a 136 per­so­nas, y fi­nal­men­te de­ri­va­ron en una in­ves­ti­ga­ción por ma­ni­pu­la­ción de la jus­ti­cia.

Lo más des­afor­tu­na­do de todos estos es­cán­da­los y ex­ce­sos es que no hace a los lores peo­res que los po­lí­ti­cos que sí que ele­gi­mos. Por eso, quizá lo más justo será que nos cen­tre­mos en lo bueno que han hecho. Si no fuera por los lores, ha­bría en­car­ce­la­mien­tos sin jui­cio hasta 90 días des­pués, y no sería ne­ce­sa­rio el jui­cio con ju­ra­do en al­gu­nas cau­sas de te­rro­ris­mo. Aun­que su apro­ba­ción casi se forzó en la Cá­ma­ra de los Co­mu­nes como acto re­fle­jo por el 11-S, en la ac­tua­li­dad se re­co­no­ce am­plia­men­te que estas prác­ti­cas son abo­mi­na­bles desde el punto de vista de los de­re­chos hu­ma­nos.

Re­cien­te­men­te, los lores apro­ba­ron una me­di­da que so­me­te­rá a un exa­men más mi­nu­cio­so los pla­nes de la mi­nis­tra del In­te­rior The­re­sa May con re­la­ción a sus fa­cul­ta­des para re­ti­rar la am­plia­ción de la na­cio­na­li­dad. La le­gis­la­ción, que en la ac­tua­li­dad se en­cuen­tra en trá­mi­te en el Par­la­men­to, se di­ri­ge a ciu­da­da­nos bri­tá­ni­cos que lu­chan en con­flic­tos en el ex­tran­je­ro como el de Siria, y le daría a la mi­nis­tra la po­tes­tad de re­ti­rar­les la na­cio­na­li­dad, in­de­pen­dien­te­men­te de si se ha co­me­ti­do un de­li­to o no y de si los in­di­vi­duos se que­dan de este modo sin na­cio­na­li­dad al­gu­na.  Este hecho re­sul­ta muy preo­cu­pan­te te­nien­do en cuen­ta que la Cons­ti­tu­ción de Es­ta­dos Uni­dos con­si­de­ró en 1958 que esta prác­ti­ca su­po­nía "una forma de cas­ti­go más pri­mi­ti­va que la tor­tu­ra". No es una com­pa­ra­ción muy pro­me­te­do­ra con un país que se en­car­ga del ase­si­na­to tanto ju­di­cial como ex­tra­ju­di­cial de sus pro­pios ciu­da­da­nos. Lo que lo hace aún más raro son los in­ten­tos de­ses­pe­ra­dos del mismo go­bierno el año pa­sa­do por apo­yar a esos mis­mos sol­da­dos.

El prin­ci­pal cri­te­rio para ser can­di­da­to a nó­ma­da for­zo­so es haber ac­tua­do "de un modo que re­sul­te ex­tre­ma­da­men­te per­ju­di­cial para los in­tere­ses vi­ta­les del Reino Unido".  Por des­gra­cia para no­so­tros, son per­so­nas como The­re­sa May las que de­ci­den quié­nes serán esos enemi­gos de la na­ción. No cabe duda de que exis­ti­rán leyes de este tipo mucho des­pués de que The­re­sa haya pa­sa­do a la his­to­ria, y po­lí­ti­cas que en un pri­mer mo­men­to se con­si­de­ra­ban una abo­mi­na­ción moral al tiem­po que ame­na­za dis­tan­te pa­sa­rán a con­ver­tir­se en una ame­na­za tan­gi­ble a nues­tro bie­nes­tar. Dado que a la me­di­da se opu­sie­ron úni­ca­men­te 34 miem­bros de la Cá­ma­ra de los Co­mu­nes, que el Señor les dé las gra­cias a los lores.

No obs­tan­te, todo ello no le resta razón al hecho de que to­da­vía exis­ta este des­con­cer­tan­te bas­tión del feu­da­lis­mo. Basta con echar un breve vis­ta­zo a su his­to­ria en la web del Par­la­men­to para ima­gi­nar­se a un pez res­ba­la­di­zo que se ha es­ca­pa­do una y otra vez de cual­quier re­for­ma sig­ni­fi­can­tiva. Los úl­ti­mos in­ten­tos de re­for­ma en el 2012 se lle­va­ron al lí­mi­te a causa de un exas­pe­ran­te toma y daca po­lí­ti­co y a un buen ejem­plo de po­lí­ti­cos más in­tere­sa­dos en de­jar­se en ri­dícu­lo los unos a los otros que en ser­vir a su país. No se paró de jugar con la idea de que no era el mejor pro­yec­to de ley aun­que fuera una buena idea, al pa­re­cer con el ob­je­ti­vo de li­brar a los po­lí­ti­cos de la culpa de opo­ner­se ideo­ló­gi­ca­men­te a algo que el 76% de los ciu­da­da­nos quie­ren, de acuer­do con You­Gov.

Aun­que al­gu­nas de sus de­ci­sio­nes se pue­den ca­li­fi­car de ejem­pla­res, in­clu­so para los re­pre­sen­tan­tes que ele­gi­mos, no dejo de pen­sar en que es­ta­ría mucho más con­ten­to si me en­con­tra­ra a los lores en la clase de his­to­ria en vez de en la de po­lí­ti­ca. Hasta un reloj es­tro­pea­do acier­ta dos veces al día, y los va­lo­res de de­mo­cra­cia y jus­ti­cia ten­drían que haber de­te­ni­do el reloj de los lores hace ya mucho tiem­po.