Los alemanes huyen de sus facultades para estudiar en Austria

Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2009
Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2009
Suponen hasta un 12% en algunas ciudades universitarias fronterizas: los estudiantes alemanes intentan escapar a la limitación de plazas y se inscriben en Medicina o Psicología en las facultades austriacas. Una misma lengua y tasas de escolaridad recientemente suprimidas. Zum sobre este fenómeno migratorio

18.000. Este es el número aproximado de estudiantes alemanes que están actualmente inscritos en alguna universidad austriaca, según la agencia de prensa austriaca APA. Una cifra que ha registrado una progresión constante a lo largo de los años, haciendo de Austria el segundo destino favorito de los estudiantes alemanes, sobre todo en lo referente a los estudios universitarios, ya sea para toda la carrera o solo algunas asignaturas.

Los alemanes representan el 5% de la población estudiantil a escala nacional e incluso hasta el 12% en algunas ciudades austriacas próximas a la frontera alemana, como es el caso de Salzburgo.

(Matthias Wurz/babelWien)Este fenómeno migratorio no es nuevo: hace ya varios años que Austria acoge oleadas de estudiantes alemanes que huyen principalmente del 'numerus clausus' aplicado en su país. Medicina y Psicología, disciplinas para las que Austria no organiza concurso (pruebas) de admisión a la universidad, son las más apreciadas. "Yo soy uno de estos fugitivos del numerus clausus", confiesa Beltram, de 23 años, estudiante alemán inscrito en la Universidad de Medicina de Viena. "He elegido estudiar medicina después de una beca en la Cruz Roja y de una experiencia en ambulancias. Pero en Alemania, es muy difícil obtener una plaza en la universidad". "En Austria todo el mundo puede estudiar lo que quiere, mientras que en Alemania, solo los mejores bachilleres pueden elegir su materia principal", resume Stella, estudiante originario de Sarrebrück en Alemania, ella también instalada en Viena.

También en otras carreras (como Comunicación, Ciencias Políticas, Derecho o Ciencias de la Educación) el sistema universitario austriaco tiene éxito. "En Alemania, hay que pasar dos exámenes de ámbito nacional para convertirse en abogado, uno sobre la materia de los cuatro primeros años de universidad y otro sobre los dos siguientes. El sistema austriaco permite validar todas las materias después de cada curso y de una vez para siempre", explica Shahanaz que está matriculada en Derecho en la Universidad de Viena, después de cuatro semestres cursados en Mainz en Alemania. "Gracias a Europa, he podido convalidar mis créditos", explica. "Gracias a la Unión Europea, tengo derecho a estudiar Derecho aquí, añade Beltram, solo Europa ha hecho esto posible".

Las tasas de escolaridad gratuitas

(Vincent Garcia/flickr)Si la proximidad geográfica entre los dos países, y sobre todo la lengua común, ha facilitado la emigración de estudiantes alemanes hacia la pequeña república alpina, la supresión de las tasas de escolaridad en la universidad, efectuada el pasado marzo por la nueva colición en el poder (y que se está aplicando desde la vuelta a las clases en 2009) no ha hecho sino amplificar el fenómeno.

Reintroducidas en el curso 2000-2001, después de 29 años de gratuidad, las tasas escolares se elevan hasta 363€ por semestre para los ciudadanos austriacos y de la Unión Europea. Desde septiembre de 2009, los estudiantes matriculados en Austria pagan la módica suma de 16€ al año. De repente, se ha constatado un aumento de casi un 20% de las demandas de inscripción en Psicología en la Universidad de Salzburgo.

Lejos de alegrarse por atraer cada vez más estudiantes, las universidades austriacas temen no tener capacidad para acoger a todo el mundo. Las críticas crecen igualmente para denunciar la factura, saldada por los contribuyentes austriacos, de la financiación de la formación de estudiantes extranjeros. El rector de la Universidad de Innsbruck planteaba, a finales de octubre, en la cadena de televisión ORF el problema en estos términos: "¿Puede esperarse de los contribuyentes austriacos que pongan sus infraestructuras universitarias a disposición de una gran parte de Europa central?" Sin embargo, es difícil evaluar el impacto de la supresión de las tasas de matrícula sobre la progresión del número de candidatos alemanes en Austria.

A favor o en contra de las cuotas

(http://www.flickr.com/photos/tom1305/)En proporción, ¡los estudiantes austriacos son más numerosos en Alemania que sus homólogos alemanes en Austria! En 2007, el 2% de la población estudiantil austriaca había ingresado en una universidad alemana frente a solamente el 0,6% de estudiantes alemanes en Austria (según la Unesco y las estadísticas nacionales austriacas y alemanas). Inquietos por este fenómenos migratorio, las autoridades austriacas han intentado favorecer la admisión de estudiantes nacionales en detrimento del principio europeo de no discriminación de los ciudadanos de la Unión Europea.

Tras el tirón de orejas de la Corte de justicias de las Comunidades Europeas en 2005 por discriminación a los ciudadanos europeos no nacionales, Austria aplica desde 2006 una nueva medida orientada a favorecer la admisión de estudiantes austriacos: la política de cuotas. Las cuotas se aplican en muchas carreras especialmente apreciadas por los estudiantes alemanes. Es el caso de Medicina, donde el 75% de las plazas están reservadas para los austriacos, el 20% para ciudadanos de la Unión Europea y el 5% restante para los ciudadanos originarios de otros países.

"El examen de acceso es todavía más difícil para nosotros", se queja Beltram, estudiante alemán que, a causa del reducido número de plazas disponibles para estudiantes europeos no nacionales, ha debido obtener un resultado bastante mejor que los candidatos austriacos para tener la oportunidad de ingresar en su primer curso de Medicina. Y ¿en qué honor? Austria se justifica señalando el riesgo de penuria de profesionales sanitarios para el país. Un argumento que ha convencido a la Comisión Europea, al menos por ahora. La política de cuotas será tolerada hasta 2012.

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