¡Los elfos también tienen derechos! Un viaje al supersticioso norte: Parte 1

Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2014
Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2014

¿Quién lucha realmente por los derechos de los elfos y demás seres fantásticos? El lobby de los elfos, naturalmente. Lo que suena a otra quimera sacada de Big Bang Theory es la realidad en Islandia, así que...¡Vamos! ¡En marcha a la isla de hielo y fuego, primera parada de nuestro viaje al supersticioso norte!

Hul­dufólk - los habitantes "ocultos" de Islandia

Si hubiera un ranking sobre los oponentes más peligrosos de los grandes proyectos de construcción, los defensores de los animales ocuparían con gran probabilidad el primer puesto. De repente cobran importancia oscuros tipos de murciélagos y anfibios que no interesaban especialmente a las asociaciones locales de protección de animales antes de hablar de un proyecto de construcción. Incluso si nosotros en el continente estamos acostumbrados desde hace tiempo a estas discusiones, se podría cuestionar seriamente si la periodista del Independent bromea al escribir un titular como "Proyecto de construcción de carreteras en Islandia interrumpido por la protección de elfos ocultos". Pero no, Islandia está habitada por el Hul­dufólk, lo que significa algo así como "pueblo oculto". Al fin y al cabo, justo la mitad de los islandeses, según algunas encuestas, creen en su enigmática existencia. Así, este "lobby" cuenta con alrededor de 150.000 miembros en todo Islandia. Debido a esta gran influencia, la construcción de la nueva red de carreteras para conectar la capital Reykjavik y la península Álftanes también tuvo que ser interrumpida en 2013. Los activistas elfos exigían que se tenía que dar tiempo a los elfos locales para mudarse.

Como aclaración...

... se debería haber dicho al principio que la fantástica atmósfera de la isla con sus indignados géiseres, sus cascadas de agua de un blanco aterciopelado y la lava de un rojo vivo que se extiende por el suave césped ya había cautivado a los antiguos vikingos. Los norteños estaban acostumbrados a los largos inviernos de sus países escandinavos y allí les gustaba entretenerse durante los oscuros meses narrando leyendas de forma muy creativa. Estas narraciones, en las que pululaban así porque sí troles, enanos y elfos, estaban totalmente a la altura de los mitos romanos y griegos. Y, después incluso de la cristianización del norte de Europa, perduraron en el tiempo. El Huldufólk era tan importante que incluso apareció en los relatos cristianos. Aunque la Iglesia nunca ha ido en contra de los seres invisibles, los islandeses saben que el pueblo "oculto" prefiere evitar las iglesias y capillas.

La moda continúa... Todavía hoy en día los islandeses ven gigantes en las extravagantes formaciones rocosas y casas de elfos en las colinas: toda la isla es para ellos un mundo paralelo entre el mundo de los humanos y el místico mundo del Huldufólk. Estos seres viven en completa armonía con los seres humanos. Sin embargo, se les puede disgustar al máximo si un proyecto de contrucción vuelve a amenazar la propiedad "oculta" del Huldufólk. Entonces, los obreros de la construcción hablan de máquinas defectuosas y de misteriosos casos de enfermedades entre el personal. ¿Qué hacen los islandeses en caso de que haya un conflicto? Llaman al mediador para elfos.

La cabeza de esta "diplomacia" es desde hace décadas Erla Stefánsdóttir, también calificada en la prensa alemana como la "representante de los elfos" (El­fen­be­auf­trag­te). Ella trata con los elfos locales y los convence para que se muden, siendo asumidos los costes por los señores de la construcción, por supuesto. Por esta razón, colinas artificiales y grandes construcciones rocosas bordean numerosas calles y jardines delanteros. Los seres fantásticos se mudan entonces a estas "nuevas construcciones", las excavadoras continúan con su trabajo y a los trabajadores, misteriosamente, se les pasa esa tos irritativa, incluso sin los correspondientes caramelos para la tos. Puede ser así de fácil.

Quien crea que el trabajo de intermediación agota a la señora Stefánsdóttirs, debería visitar alguna vez con detenimiento la página web de la "Elfschool" en Reykjavik. Además de cursos de comunicación élfica y sus respectivos certificados, también se pueden leer diversos "casos precedentes", es decir, experiencias con elfos.

¡Ya es hora de izar las velas!

No sólo los islandeses tienen una exuberante imaginación en lo que al mundo de los mitos y supersticiones se refiere, sino que en Escandinavia también se pueden descubrir curiosidades de este tipo. Por eso, naveguemos en dirección sur en la segunda parte para investigar sobre pueblos "ocultos", hechicerías numéricas y maldiciones atemorizantes.

VI SES!