Los europeos que no quieren el escudo espacial

Artículo publicado el 19 de Junio de 2008
Artículo publicado el 19 de Junio de 2008

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Continúan en Europa las movilizaciones de la sociedad civil contra el proyecto del escudo anti-misiles americano. Un día mundial de huelga de hambre se organizó el pasado domingo 22 dentro de la campaña ‘No al escudo espacial’. Encuentro con un grupo de activistas en Roma. Un problema europeo.

Plaza Flaminio, Roma. Federica Fratini, Isabel Torres y Edoardo Calizza acaban de llegar. Los tres militantes iniciaron el 19 de mayo pasado una huelga de hambre contra la construcción de un escudo espacial en suelo europeo. Por otra parte, un grupo está colgando una pancarta y una persona reparte octavillas. Otros intentan aún hacer funcionar un generador eléctrico para alimentar los ordenadores. Estos jóvenes forman parte de la plataforma Europe for Peace, que protesta contra la política de rearme nuclear y la instalación de bases americanas en distintos puntos del planeta, sobre todo la cercana a Praga, en la pequeña ciudad de Brdy. 

Contra el escudo espacial

(Anton de Young/flickr)¿Por qué una huelga de hambre ? “Buscábamos llamar la atención sobre este tema tan importante. Para nosotros, es un acto moral, sinónimo de solidaridad con los activistas de la República Checa”, nos cuenta una de las dos jóvenes obligada hace algunos días a interrumpir su huelga de hambre por motivos de salud. 

El 13 de mayo pasado, de hecho, dos militantes checos llamados Jan Tamas y Jan Bednar llevaron a cabo un ayuno para protestar contra la construcción del “escudo de las estrellas” sobre suelo checo. El dos de junio, después de 21 días de protesta, dejaron su huelga, que se retomará de forma simbólica el 22 de junio a nivel mundial. 

Para Frederica, está claro que el problema es “global, ya que no concierne solo a la República Checa: Italia está muy implicada, pero aquí nadie dice nada”. Protestas similares se han organizado en París, Madrid, Atenas, Berlín, Bruselas, Ámsterdam, Copenague, Budapest, Zúrich, Londres, Toulouse, Málaga, Oporto, Colonia, Trieste y Turín. Prácticamente por toda Europa. 

¿No a lo nuclear? 

El gobierno checo gestiona la construcción del radar camuflando un poco el hecho. Sin embargo, el 70% de la población no quiere esta nueva base y pide un referéndum. "¿Y qué hace el gobierno? Intenta firmar a toda velocidad un acuerdo con los Estados Unidos”, protesta Frederica. Según ella, la población europea está tomando consciencia del problema. "En Italia, pocas personas saben que el país está implicado en el proyecto del escudo anti-misiles. El ex ministro de Defensa, Arturo Parisi, firmó en febrero de 2007 un acuerdo, apoyado sin discusión por el parlamento”. 

(Foto:Sandra Wickert)Isabel interviene: “En Italia hablamos sin parar de seguridad y parece que el problema sea los miles de gitanos que viven en nuestro país. Pero de hecho, guardamos 90 misiles nucleares. Eso sí que es peligroso". Según ella, la opinión pública comienza a aceptar la energía nuclear con fines energéticos, lo que es el resultado de una campaña de manipulación. “¿Qué pasará cuando esas instalaciones envejezcan y se conviertan en un problema? Chernóbil, por ejemplo, está todavía activa y es peligrosa. No tomarse en serio lo nuclear es un acto extremadamente irresponsable”. 

Sombras de la guerra fría

Las manifestaciones han sido llevadas al Quirinale (el palacio presidencial) para conseguir una reunión con el Presidente de la República y han recibido el apoyo de algunos representantes de instituciones como Filiberto Zazatti, responsable de medio ambiente de la región del Lacio. Giulietto Chiesa, periodista y diputado europeo, y Luisa Morgantini, vicepresidenta del Parlamento Europeo, apoyan también la inciativa. Entre las personalidades que han firmado la petición, se encuentran también Noam Chomsky, Beppe Grillo, Dario Fo y Mijaíl Gorbachov. 

Los promotores de la campaña hacen sonar la alarma acerca de la posibilidad de una nueva guerra fría. En todo caso, podemos decir que Rusia y China se han posicionado con claridad contra el proyecto americano, ya que han firmado una declaración conjunta a finales de mayo, expresando sus “preocupaciones acerca del proyecto, que no contribuye a mantener el equilibrio estratégico y la estabilidad mundial”. Justo después, Medvedev y Hu Jintao firmaron un acuerdo por mil millones de dólares para construir una central de enriquecimiento de uranio…

Artículo realizado con la ayuda de los militantes de Europe for peace