Los europeos son ‘fashion’, ‘in’, ‘cool’, ‘trendy’... El Euroestilo

Artículo publicado el 3 de Abril de 2006
Artículo publicado el 3 de Abril de 2006

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¿Todos los europeos vestimos igual, o cada país tiene su estilo? Descubrimos las últimas tendencias de moda en el continente. Las claves del Eurolook.

“Si coges a un adolescente de cada país europeo y los encierras juntos en una habitación, es imposible adivinar de qué país es cada uno. En cambio, si añades un joven norteamericano, verás como el resto de jóvenes se parecen a él”. Esta comparación es la que utiliza Imma Urrea, historiadora y especialista en moda del siglo XX, para explicar la corriente globalizadora de moda urban que vive Europa hoy en día, lo que podríamos llamar Eurolook. Esta homogeneización de la moda esconde, sin embargo, muchos matices, fruto de las diferencias culturales y los intercambios socioeconómicos.

¿Cómo nace el Eurolook?

Las principales empresas textiles fijan, cada temporada, unos criterios de moda que exponen en las pasarelas de París, Milán o Barcelona, entre otras. “Las empresas de todo el mundo acuden a estas citas y, a partir de estos básicos, cada estilista hará su propia creación”, explica Ramón Costa, técnico especialista de tejidos de punto en moda, que ha colaborado con marcas como Ellesse y Burberry’s. Serán estilos similares, pero con una confección y con texturas y materias distintas en función del sector social al cual vaya dirigido el producto, el target.

En cambio, en el caso de las grandes cadenas, como la española Inditex, uno de los principales distribuidores de ropa del mundo con más de 2.700 tiendas en 62 países, o la sueca H&M, hay menos diferencias. “El objetivo es hacer la máxima tirada del mismo producto para conseguir un precio más competitivo y reducir costes de producción”, afirma Costa. Es gracias a estas cadenas, pues, que nace el Eurolook.

Como explica Imma Urrea, hay una tendencia global encaminada hacia el casual: “Es una tendencia que se creó en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Dejaron de inspirase en la alta costura francesa para crear ropa práctica, funcional y económica, ropa industrializada para hacer miles de réplicas”. Este estilo sportwear se basa en la comodidad de la ropa deportiva aplicada a la moda de diario, muy lejos de la ropa exclusiva que proponen las revistas de moda. “El paso definitivo lo hizo Coco Chanel cuando aportó a la moda femenina la comodidad y el confort que siempre se le había negado a la mujer, poniendo de moda los pantalones para las mujeres. En el caso de los hombres, se sigue la influencia del estilo inglés de los aristócratas de finales del siglo XVIII: ropa cómoda, resistente y confortable”, explica Urrea.

Los italianos crean escuela

Italia lleva las tendencias al extremo. La periodista catalana Cristina Iglesias asegura que hasta el público adulto va a la última, un hecho que no pasa en otros países”. Muchos japoneses viajan a Italia para comprar ropa. Y es que Japón, como Italia, se desvive por la moda extremada.

Ahora está muy de moda llevar logos “como un símbolo de estatus”, explica la reportera italiana Tiziana Sforza. También lo están las “botas altas de tacón, las camisetas que dejan el ombligo al aire y los bolsos pequeños”. En Bélgica, en cambio, “causan furor las minifaldas”, según Célia Pascaud. Todo este estilo urban, sin embargo, se deja de lado en el trabajo, donde se aplica un dresscode (código de vestir) mucho más serio. Además, las chicas italianas son conocidas en toda Europa por el tiempo que tardan en arreglarse, a lo mejor a causa del cuidado que tienen del pelo y el maquillaje.

Para no abandonar los tópicos, María Gutiérrez, de Valencia, asegura que las inglesas visten mucho más ligeras de ropa. “Las jóvenes van casi desnudas, ya sean gordas o flacas. No tienen ningún complejo en mostrar su cuerpo. En el sur, tendríamos que aprender de las nórdicas y no ser tan puritanas”.

“En las grandes ciudades alemanas como Berlín o Hamburgo, visten con un toque retro que recuerda la moda de los años 80-90. Una moda que se puede comparar a la inglesa y similar a la americana por sus juegos de colores y estridencias.

El este se desvive por el made in USA

En Europa del este causan furor los tejanos y todo lo que venga de Estados Unidos. La influencia norteamericana es tan fuerte que hay marcas de ropa que siguen el estilo de cantantes como Osbourne o Avril Lavigne”, como señala la periodista polaca Marysia Amribd. Las faldas, últimamente, también son muy populares, así como las zapatillas planas de danza.

Por otro lado, en Polonia los jóvenes buscan la exclusividad de los productos que ofrecen webs como wylegarnia y adoran las marcas, aunque el sueldo medio polaco no siempre lo permita. Lo que más sorprende de los países del este es el contraste entre generaciones, los jóvenes más fashion se pasean al lado de gente mayor que no puede permitirse renovar el vestuario. “Aún conservan un estilo pasado de moda con reminiscencias soviéticas”, opina Pierre Thibauld.

Por otro lado, Lenka, una propietaria de un agencia de modelos de la República Checa, sentencia: “Los checos son los más horteras de Europa. Les falta una cierta elegancia. Por ejemplo, pueden llegar a llevar una camiseta blanca, unos tejanos y un collar de perlas”. Miglena Delcheva, desde Bulgaria, señala también que las chicas del este acostumbran a teñirse el pelo.

¿Eurolook o Globalook?

Con la globalización, las diferencias nacionales cada vez son menores, sobre todo en las grandes ciudades. La mayoría compramos la ropa en las grandes multinacionales, que han democratizado los precios pero que, a la vez, han restado identidad a nuestra indumentaria. A pesar de las diferencias culturales, en moda no somos tan diferentes.